La calidad de la educación y la eliminación de las Pruebas de Bachillerato

Las Pruebas de Bachillerato son pruebas estandarizadas. Eso significa, iguales para todo el estudiantado que cursa el undécimo año académico

Las Pruebas de Bachillerato son pruebas estandarizadas. Eso significa, iguales para todo el estudiantado que cursa el undécimo año académico y también para el duodécimo año de los Colegios Técnicos. El objetivo de estas pruebas es que toda la población estudiantil del país adquiera los mismos conocimientos, habilidades y competencias, para poder dar el paso hacia las universidades. En el caso de los estudiantes que sacan un bachillerato técnico, ingresan a la vida laboral con los conocimientos básicos.

Estas pruebas tienen validez jurídica técnica y su estandarización garantiza la aplicación de los mismos criterios técnicos, garantiza la igualdad, la equidad y justicia para todo el estudiantado examinado.

Por otra parte, la Prueba de Bachillerato exige del educador el desempeño que garantizará al educando una excelente preparación académica. Los planes de estudio de la educación costarricense tienen niveles de exigencia y desarrollo con competencias adecuadas a cada uno de los años de estudio, de manera que respetan el desarrollo psicomotor y psicoemocional del educando permitiendo su evolución cognitiva, cumpliendo al mismo tiempo la adecuación curricular respectiva para estudiantes que presentan alguna discapacidad (ley 7.600).

El examen de bachillerato por sí solo no mide el éxito o el fracaso de un joven. Definitivamente su resultado es multifactorial y entre ellos podemos mencionar:

• La preparación e idoneidad del educador.
• La disciplina que impera en la institución y en el aula.
• La metodología aplicada para lograr el mejor aprovechamiento del tiempo y la mejor motivación del estudiante.
• El apoyo familiar.
• El interés y entusiasmo del estudiante para salir adelante.
• La atención psicológica y emocional que se da en la institución.
• El apoyo del educador para atender en forma diferenciada a estudiantes que presentan dificultades en el aprendizaje.
• El ambiente del aula.
• El trato que reciban del educador. La educación y la formación cumpliéndose la transversalidad del currículo en valores, ofrece al estudiantado una gran posibilidad de superación y mejoramiento de su calidad de vida.

Eliminar las Pruebas de Bachillerato lejos de llevar a cumplir con la igualdad y la equidad de los estudiantes, es todo lo contrario.

Es poner en serias desventajas a los jóvenes de zonas rurales, permitiendo el facilismo, la tranquilidad de no tener que cumplir con los objetivos estandarizados y exigencias nacionales. Esto llevaría a que muchos jóvenes no podrían competir para tener trabajos o ingresar a la vida laboral por no tener posibilidades de ganar pruebas de admisión para entrar a las universidades públicas (donde podrían obtener becas, residencia estudiantil, etc.).

Una prueba estandarizada al final de un ciclo no puede entenderse desde ningún punto de vista como excluyente.

La educación costarricense es inclusiva y garantiza por medio de becas, comedores estudiantiles, buses para estudiantes, una serie de procedimientos y mecanismos técnicos que se aplican respetando las particularidades regionales e individuales.

Tanto en la educación formal como en los programas de Educación Abierta, se dan apoyos para atender de manera idónea al estudiantado, en el proceso de la aplicación de las Pruebas de Bachillerato, entre ellos:

• Atención individualizada.
• Recintos aparte.
• Ampliaciones de letras.
• Pupitres especiales para zurdos.

Todo dentro de un contexto de equidad e igualdad de oportunidades.

A los estudiantes reprobados en Pruebas de Bachillerato se les brinda seguimiento y se les ofrece varias alternativas anuales para que repitan las pruebas reprobadas.

Los estudiantes que reprueban alguna asignatura en las dos convocatorias a que tienen derecho como egresados del colegio, pueden acceder a tres modalidades de exámenes de bachilleratos: Educación Media Formal Regular (Colegios), Bachillerato por Madurez y Bachillerato Diversificado a Distancia (los dos últimos en educación abierta).

Si bien es cierto, existen estudiantes rezagados que no han aprobado el total de las pruebas y que engrosan el grupo de gente desempleada o subempleada, tenemos que poner la mirada, el análisis y la investigación en la calidad de la educación costarricense.

Es importante recordar que ya en el año 1976 se habían eliminado las Pruebas de Bachillerato. Unos años después, el sistema las volvió a instaurar debido al descenso en la calidad educativa.

El problema que enfrenta el país en educación es un asunto que nos concierne a todos, y es ahí donde tenemos gran responsabilidad. Exigir calidad es imperativo, no podemos seguir apostando a la mediocridad que trae el facilismo o la aplicación del “pobrecito”.

Cuando se escuchan voces para eliminar la Prueba de Bachillerato, asunto que debe llamarnos a la reflexión, porque no es un tema sin trascendencia, es clara y manifiesta la ignorancia en el tema educativo y la poca importancia que se está dando al desarrollo del país.

Los ejemplos en Costa Rica son muchos en cuanto a los estudiantes brillantes que han salido de instituciones rurales y de condiciones de pobreza, siendo hoy grandes profesionales.

No es posible querer eliminar las pruebas porque no se resolvió una apelación, o porque el supervisor del circuito educativo no atendió un reclamo, o porque se quedó en equis materia por unas centésimas; definitivamente, esto requiere otro tipo de atención. La Prueba de Bachillerato tiene un valor de un 60% del total de la nota, el otro 40% se gana en el promedio de notas de los dos últimos años, lo que se llama “Nota de Presentación”. Si el estudiante tiene una Nota de Presentación alta, la Prueba de Bachillerato es una oportunidad para examinar conocimientos adquiridos. Es un mecanismo que obliga a la institución y a los educadores a cumplir con excelencia su labor.

Buscar la calidad en la educación es imperativo y esto debe cobijar a la colectividad, no solo a los que tienen mayores oportunidades.

La respuesta está en las autoridades, docentes y personal administrativo de las instituciones que deben cumplir con los planes de estudio, los programas, el apoyo psicológico y emocional y lograr el desarrollo de habilidades y competencias, de manera que los estudiantes sean creadores e innovadores, investigadores, capaces de responder a los retos de un mundo tecnificado y cambiante, pero al mismo tiempo, amante de la Patria y de la naturaleza, defensores de la justicia y la paz.

La respuesta también está en las familias que obligatoriamente deben apoyar a sus hijos(as), para que sean buenas personas, con interés de superación, luchadores en la forja de ideales, con coraje ante las dificultades, difíciles de doblegar por las adversidades, con un gran desarrollo en la toma de decisiones, responsables, con fuerza de voluntad, con entereza para triunfar.

La Sala Constitucional tiene ahora la respuesta, al acoger el recurso de amparo presentado y su fallo será definitivo en clarificar al pueblo de Costa Rica, hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos en la búsqueda de una mejor calidad educativa, que en definitiva, llevará el avance a la superación de este país y la superación de la ciudadanía.

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