El juicio profesional en bioética

Los argumentos que realizamos para justificar una acción pueden tener diferentes vertientes, desde cultura popular hasta elaboraciones académicas.

Los argumentos que realizamos para justificar una acción pueden tener diferentes vertientes, desde cultura popular hasta elaboraciones académicas. Una acción se justifica con igual valor con una creencia cultural como con una teoría científica.
Vertiente teórica es el conjunto de ideas que conforman un pensamiento bien estructurado. La buena estructuración de un pensamiento no garantiza una verdad objetiva, simplemente indica que está bien estructurado.
Podríamos partir de una vertiente teórica neoliberal bien estructurada para hacer juicios sobre el desarrollo social, de la misma forma que de una vertiente teórica socialista. Podríamos partir de una vertiente religiosa bien estructura para hacer juicios sobre un acto moralmente bueno o malo, de la misma forma que de una vertiente teórica ateísta para justificar una acción como éticamente correcta o incorrecta.
El juicio podría provenir de un marco de referencia teórico, de una opinión bien sustentada, o de la opinión de una opinión, como hacen los fans de la arqueología de las ideas.
Hay asuntos que por su trascendencia social podrían importar a una considerable cantidad de personas, pero no a todas. Son asuntos que no necesariamente resuelven la mayoría, sino aquellos que tienen la capacidad de tomar decisiones. No es lo mismo decidir cuáles zapatos comprar el fin de semana, que decidir qué políticas impulsar y aprobar en una institución gubernamental, también el fin de semana.
Hay asuntos que importan a la sociedad, a la vez que generan conflictos y dilemas. Veamos algunos dilemas. ¿Seguir con un Estado confesional o cambiar a un Estado laico? ¿Permitir el matrimonio entre homosexuales o prohibirlo? ¿Legalizar el aborto o mantener la responsabilidad jurídica sobre el acto? ¿Declarar la eutanasia como un derecho del paciente con respaldo jurídico o mantener la visión médico-jurídica sobre la prolongación de la vida antes que la calidad de vida? ¿Permitir que un hombre o mujer solteros adopten un niño o mantener el criterio de adopción tradicional bajo matrimonio? ¿Establecer medidas drásticas de control de inmigrantes en las fronteras o tener el portillo abierto bajo el concepto de que todos somos ciudadanos del mundo? ¿Ser usuario de Uber y su particular forma de interpretar la Ley 8955 o ser usuario de la Fuerza Roja y su particular forma de violentar al ciudadano para que utilicen su servicio?
Hace mucho empezó la moda bioética. Algunos creen que hablar de biótica es citar al dedillo cuatro principios, y ofrecer charlas magistrales sobre “los cuatro principios de la bioética”; otros creen que hablar de bioética es hablar de Platón; otros más creen que hablar de bioética y hacer bioética es llevar la sotana y el catecismo a la clínica; y otros que creen que la bioética debe ser una extensión más del código penal, haciendo de una sesión de bioética una sesión iuspocrática.
Cuando hacemos un juicio bioético, ¿estamos haciendo un juicio bioético realmente? No. Hacemos un juicio religioso, si somos católicos; hacemos un juicio comercial, si somos liberales; hacemos un juicio jurídico, si somos abogados; hacemos un juicio clínico, si somos médicos. Y no habrá quien de repente meta a Hegel a presidir una sesión de bioética, haciendo de la bioética una historia de la filosofía. Esto parece decir que la bioética no tiene un lenguaje bioético aún, incluso, se fijamos la atención en su base ética y epistemológica: el principialismo.
Si la bioética es la palabra que se usa para hacer un juicio jurídico, religioso, comercial, médico… ¿qué sentido tiene la palabra bioética? Ninguno.
Ahora bien, es difícil no hablar desde la profesión sobre un asunto o fenómeno social. Cada quien interpreta el fenómeno con la olla con la que cocina sus ideas. Pero de vez en cuando hay que comer afuera, en la calle.
Un juicio bioético requiere delimitar el concepto mismo de bioética y demarcar el campo de acción al cual se va a enfocar el juicio. Exponer lo que es bioética, cómo se entiende, y por qué se considera sustentable la demarcación, es un paso básico para exponer un “juicio bioético”. Antes de hablar de bioética se debe explicar el concepto mismo. Quizás nos llevemos la sorpresa de que la palabra es gratuita, accesoria, y que empleamos el término como excusa para hablar de otra cosa, de nuestro oficio. Elaborar un juicio bioético requiere de una demarcación epistemológica del término.

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