El fracaso imperial en Puerto Rico 

Mucho antes de que el huracán María llegara a las costas de Puerto Rico, era una isla en crisis económica, política y cultural.

Mucho antes de que el huracán María llegara a las costas de Puerto Rico, era una isla en crisis económica, política y cultural. El gobierno del Estado Libre Asociado estaba en bancarrota, cientos de escuelas estaban cerradas, todos los servicios públicos fueron drásticamente recortados, y el Tío Sam impuso una Junta de Control Fiscal no elegida por los isleños, y no para proteger el bienestar nacional, sino para garantizar las inversiones de los financieros norteamericanos.

Durante más de cien años, esta fiel colonia de los Estados Unidos ha sido un lugar de recreo para los turistas, un refugio para grandes ganancias, una fuente para mano de obra barata y para soldados combatiendo en todos los conflictos militares del Imperio desde la Primera Guerra Mundial. A pesar de ser más pobre que el estado más pobre, los puertorriqueños, sin embargo, pagan en promedio un 20% más por productos estadounidenses y, sin embargo, representan, increíblemente, su quinto mercado más grande en el mundo. Todo esto en una isla, que antes de María tenía una tasa de pobreza del 48%, ahora una medida sin sentido dada la lucha que millones de puertorriqueños enfrentan, literalmente, por su existencia.

Sin embargo, a pesar de todo esto, los puertorriqueños han mantenido un sentido de orgullo con todo lo que relaciona con su identidad nacional, desde la diminuta rana coquí a las enormes montañas de la selva El Yunque, y desde nuestros artistas como Lin-Manuel Miranda, hasta nuestros intelectuales como la Jueza de la Corte Suprema, Sonia Sotomayor. Nos hemos unido a través de nuestras muy divididas ideologías para protestar contra la devastación de la islita de Vieques bombardeada por la Marina estadounidense y para exigir la liberación de nuestros más dedicados patriotas, encarcelados durante décadas como presos políticos, el más reciente Óscar López Rivera.

¡Puerto Rico tiene la dudosa distinción de ser la colonia más antigua del mundo! Sin embargo, aunque la mayoría simple de los isleños votaran para convertirse en un estado, no sería su decisión. Sería la de un Congreso estadounidense cuyos miembros son ignorantes de nuestra historia, son indiferentes a nuestros problemas, y tienen poca probabilidad de permitir que más de 3 millones de residentes hispanoparlantes de raza mixta tengan más representación en el Congreso que su propio estado.

La lucha por la independencia ha sido apoyada y defendida por  nuestros más destacados líderes, pensadores, educadores y artistas. Sin embargo, es un movimiento legítimo que ha sido suprimido tanto por la represión, y la violencia como por la colonización social y cultural.  Por estos motivos, y otros que corren por nuestra propia cuenta, los que votan por la independencia se han reducido a apenas el 5%.

Dado el recién desenmascaramiento del Imperio, el soñado deseo de independencia puede ser seriamente considerado como nunca antes por más puertorriqueños. Pero antes de convertirse en una realidad, tendremos que generar un extenso y largo proceso de descolonización tanto en nuestra economía y política como en nuestras mentes.

Basta decir que en el ámbito político, hay un derecho humano muy fundamental que se niega a los ciudadanos puertorriqueños: el derecho de tener voz y voto proporcional a su población. Todas las decisiones que toma el Congreso de EE.UU. y que determinan nuestro destino se aplican a la isla aunque los isleños tengan ahí solo una voz, y esa sin voto.

Se nos enseñó en las escuelas públicas de los Estados Unidos que, en 1776, el eslogan que encapsulaba y dinamizaba la Revolución Americana contra el imperio británico era: “Ninguna tributación sin representación.”  Después de un siglo de imperio americano, para los puertorriqueños nuestro lema sería: “Ninguna legislación sin representación,” un clamor en contra de una injusticia que en muchos sentidos, es una imposición imperial aun más profunda y perjudicial.

 

 

 

 

 

 

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