El neoliberalismo devasta a la CCSS

El título era grande. Los periodistas conocemos que cuando se quiere destacar algo, bien porque se aplaude esa ideología o se busca cualquier  reacción en torno a ese hecho,  la regla es: titular grande

Parte I

El título era grande. Los periodistas conocemos que cuando se quiere destacar algo, bien porque se aplaude esa ideología o se busca cualquier  reacción en torno a ese hecho,  la regla es: titular grande. Entonces no podía ser la excepción: “CCSS alista estudios actuariales que serían base de próxima reforma a IVM” (La Nación 26/10/2019). El “masaje” -como decía el filósofo y comunicólogo canadiense Marshall McLuhan- dice: “El número de cuotas es una de las principales variables a considerar en una reforma a las pensiones, junto a la edad y los beneficios para los pensionados. Ninguna de estas tres variables fue tocada por la mesa de diálogo en noviembre del 2017”.

¿Dónde está la noticia en términos periodísticos? Pues en que autoridades de la institución y los voceros de Tibás coinciden en todo, desde que la rancia oligarquía dijo en la década del 70, no más seguridad social como conquista del pueblo, sino como flujo de “gastos” e “ingresos”.

El primer golpe vino cuando dejaron de crear las reservas necesarias que la Ley constitutiva de la CCSS ordena para financiar el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). ¿Hay alguien que niegue esto? En su lugar, usaron y continúan usando los dineros de los trabajadores para financiar los costos del Seguro de Salud (SEM), favoreciendo a los gobiernos de turno con no cobrar al Estado lo ordenado por diversas leyes para financiar el costo de otros regímenes de salud con cargo al presupuesto nacional.

Desde hace casi dos décadas se informó a las autoridades de la CCSS que la cuota del 15% que cobra a trabajadores y patronos para el SEM está duplicada, y que la mitad de esos dineros -casi ¢1 billón por año- es propiedad de los asegurados de IVM; pero pareciera que el interés institucional es introducir deficiencias vitamínicas en el IVM.

Ahora el IVM con un “escorbuto” avanzado y la autonomía constitucional de la Caja relativizada, la solución que plantea el neoliberalismo ante tan enorme irresponsabilidad es que, si quieren salvarlo, que sea el pueblo quien pague los platos rotos.

El segundo logro de esta malvada economía inmoral es el avance a golpe de tambor de las estrategias neoliberales para debilitar al SEM. Nuestra oligarquía necesita con urgencia la destrucción del SEM para que la salud no sea vista como un derecho, sino como el negocio privado de esforzados emprendedores, siguiendo los buenos réditos obtenidos en otros lugares como Chile, México, República Dominicana, etc.

Como pueden salir defensores del enorme negocio en ciernes, nos remitimos a que le pregunten a aquel ser humano de 87 años vecino de Cartago (protegido además por la ley del adulto mayor) a quien en 2018 le dieron cita para el 2/12/2024. Necesitaba una cirugía de la vista en el Hospital de Cartago (http://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/364094/abuela-de-87-anos-con-cita-de-cirugia-al-2024/). O a la Defensoría de los Habitantes, quien recientemente solicitó la intervención de la CCSS por el faltante de especialistas ya que “En la Defensoría han recibido gran cantidad de denuncias a raíz de las largas listas de espera que sufren algunos pacientes para ser atendidos o intervenidos quirúrgicamente, situación que los motivó a realizar una investigación”. (https://www.teletica.com/230401_defensoria-exige-intervencion-de-la-ccss-ante-falta-de-medicos-especialistas-en-hospitales).

Ello a pesar de que en el gobierno de Oscar Arias aumentaron la planilla de la CCSS de 40 mil empleados a 55 mil; o que la jerarquía puesta en la CCSS no escatima en gastar ¢5 mil millones anuales para financiar el costo de la Auditoría Interna, que en un período de diez años consumió más de ¢50 mil millones, pagados por usted, el vecino y los suscritos asegurados. En 30 años de brutal neoliberalismo el despilfarro no está en el pobre diablo que vive de los tarjetazos a final de mes, sino allí arriba, donde muy poquitos se dan la gran vida.

El “dejar pasar, dejar hacer” con más informes de “Control Interno” encuentra sentido para estas cúpulas en el despilfarro a manos llenas del dinero de los asegurados esperanzados en que estos o aquellos representantes de la oligarquía salven a la seguridad social. Y es que la memoria colectiva olvida rápido y es incapaz de retener cosas sucedidas en nuestra CCSS. Véase, por ejemplo, el caso relacionado con las causas de la crisis de la CCSS del año 2011, que dice: “Inoperancia de CCSS salva tanda a 7 funcionarios” (https://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/395781/inoperancia-de-ccss-salva-tanda-a-7-funcionarios). U otros pocos temas que han trascendido al público, como el “caso CCSS-Fishel”, los ¢200 mil entregados por una alta autoridad de la Caja a uno de sus gerentes para “modernizar” –entiéndase desnaturalizar la institución- (http://wvw.nacion.com/ln_ee/ESPECIALES/ccss-fischel/n0908.html) o la “filantrópica” donación de  intereses al Gobierno por la multimillonaria deuda con la Institución (https://www.nacion.com/el-pais/servicios/doryan-perdono-al-gobierno-pago-de-intereses-de-deuda-con-ccss/ZUBFNQJMLBBFDJY5EP7N5LENG4/story/). Por este desprendido regalo la Auditoría Interna brilló por su ausencia; perdón, estuvo presente, pero no vio nada anormal.


Warning: file_get_contents(https://graph.facebook.com/?ids=https://semanariouniversidad.com/opinion/el-neoliberalismo-devasta-a-la-ccss/): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 403 Forbidden in /home/alfred06/public_html/wp-content/themes/abomb-child/elements/element.php on line 80
0 comments