Opinión

¿Dónde encaja la enseñanza y aprendizaje?

La cita precisa los ejes sobre los cuales se despliega el neoliberalismo y en la obra se mencionan algunos de los promotores

Sé que un día cualquiera sacudirás los hombros

y todas las manos sucias                                                                                     

rodarán en el barro;                                                                   

que marcarás con sangre las monedas

para que nunca más nadie las toque”.

Jorge de Bravo en Nosotros los hombres.

Desde la tercera parte del siglo XX, el neoliberalismo expande su esfera de influencia en diversos aspectos que pasan del discurso  a una fundamentación ideológica y viceversa, a la concreción política en el marco de una filosofía cuyos enfoques se decantan en el establecimiento de un nuevo orden. Fukuyama (1995) defiende dicha posición en su obra El fin de la Historia y el último hombre,  en los términos siguientes:

”… la democracia liberal es la única aspiración política coherente que abarca las

diferentes culturas y regiones del planeta. Además, los principios liberales en economía –el mercado libre – se han extendido y han conseguido producir niveles sin precedente de prosperidad material, lo mismo en países industrialmente desarrollados que en países que al terminar la Segunda Guerra Mundial formaban parte del Tercer Mundo”.

La cita precisa los ejes sobre los cuales se despliega el neoliberalismo y en la obra se mencionan algunos de los promotores (llamados bajo el ideario del  imperialismo  hombres del bien, los cuales siguen lineamientos del Consenso de Washington y de su maestro Milton Friedman). Para cumplir los fines el mercado libre, se encargará de crear hombres y mujeres libres con capacidad de diseñar su futuro visualizándose entonces una aporía con los centros de control y de poder que deben ser libres. En contraposición con la afirmación de la cita de Fukuyama, se han aumentado los anillos de miseria en el mundo. Ahora bien, se trata de una reorganización social y estatal que centra la primacía en la participación de la empresa  privada frente a lo público en todos los órdenes. Algunos de sus ideólogos dicen que las instituciones y el Estado han evolucionado, cuando lo que cambian son las relaciones sometidas a un juego dialéctico de los protagonistas de la historia. Quienes ejercen el poder propician sus cambios. De esa manera  ocultan la reingeniería forzada que sufre el Estado por parte de los que ejercen el poder, donde los enfoques de la filosofía neoliberal (y quizá querrían enlatar la filosofía en general,  en el carro del capitalismo, véase la metáfora de las carretas de Fukuyama, final de la obra citada). Lo anterior,  inevitablemente, llevaría a las clases dominantes a realizar una reorientación: imposición de planes, programas, formación del personal dedicado a la educación; es decir, una reforma curricular del sistema escolar que atienda exclusivamente la compra y venta del mercado. Si se les permite avanzar más,  las artes y ramas afines que también potencian la vida de los seres humanos tienen sus días contados. Esto explica por qué en diversas sociedades del mundo se produce resistencia. En Costa Rica, se lucha contra la tentativa de  la ´educación dual’ porque entrega parte de la educación de los estudiantes a las empresas privadas, poniendo en riesgo la educación sustantiva que se orienta a la contribución del desarrollo de la personalidad humana y de la justicia social.  Se concluye  que el sistema escolar no está en crisis, está en peligro de sucumbir a modelos que promueven las sociedades más desiguales del mundo o profundizar las asimetrías de la costarricense.  No te quedes mirando, también debemos defender la autonomía y la libertad de cátedra,  pues son la vida de las universidades públicas.

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