Opinión

Diabetes mellitus, sindemia del siglo XXI

Los contextos de desigualdad social exacerban complicaciones de la enfermedad: diabetes mellitus, la cual condiciona la vida de las personas ante su acelerada evolución de complicaciones que predisponen a discapacidad en la población costarricense. El pasado 14 de noviembre se celebró el Día Mundial de la Diabetes con la finalidad de concientizar sobre la enfermedad y promover su prevención.

Se ha abordado la diabetes mellitus desde aristas de atención, esto pues se ha manifestado como uno de los desafíos más importantes por su elevada prevalencia, costo económico e implicación en el bienestar en la atención en salud de la población mundial y, por ende, costarricense.

La Federación Internacional de Diabetes (FID) indicó para el 2021 que el número total de personas con diabetes mellitus (DM) a nivel mundial fue de 537 millones, con una proyección para el 2045 de 783 millones de adultos, por tanto, una de cada ocho personas adultas vivirá con la enfermedad.

Merrill Singer, antropólogo médico estadounidense, introdujo el concepto de sindemia en 1996 tomando como base su investigación sobre la población con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en Estados Unidos, donde coexistían condiciones sociales que daban por consecuencia un deterioro de su condición de salud de las personas en contexto de una inequidad social. El concepto de sindemia evolucionó en el tiempo y con enfoques como los determinantes sociales de la salud han permitido cambiar la concepción de la salud de las poblaciones al introducir los factores sociales en la causalidad de la enfermedad.

¿Se podría considerar que la diabetes mellitus es una sindemia? La enfermedad está determinada por causas multifactoriales que no solo atañen a aspectos biomédicos de la atención de las personas. Tomando en cuenta que los determinantes sociales de la salud según la Organización Mundial de la Salud (OMS) son las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen, incluido el sistema de salud, esto nos demuestra que el análisis social de la salud propone que se tiene que trascender enfoques meramente biológicos o individuales en la determinación del estado de salud de las personas.

La diabetes mellitus es una enfermedad social, donde interactúa la enfermedad con inequidades sociales que están exacerbando los efectos adversos en la población y precipitando las complicaciones propias de la patología. Está bien descrito cómo el género, grado de educación, nivel socioeconómico, ocupación, acceso a servicio de salud condicionan el pronóstico de esta enfermedad crónica.

Las condiciones sociales en la diabetes mellitus exacerban las complicaciones, como es el pie diabético, que genera discapacidad en la población ya que es responsable del 85% de las amputaciones no traumáticas en el mundo.

El concepto sindemia proviene de la integración de epidemia y sinergia. En el marco de la epidemia que representa la diabetes mellitus y la sinergia ante la interacción con los determinantes sociales de la salud llama a la reflexión de cómo debe ser abordada principalmente por el impacto de las desigualdades sociales y económicas en la determinación de la salud de los grupos poblacionales.

Un modelo de atención sindémico permitirá la integración de los determinantes sociales de la salud en los programas de atención de enfermedades crónicas. Sin embargo, en primera instancia, reconocer los problemas sociales en la salud de los individuos y su interacción y cómo afectan a distintos grupos de diversos contextos alejándonos de la visión médico-centrista permitirá la atención integral de la población reconociendo cómo incluso la interdisciplinariedad será un eje central en la prestación de servicios de salud.

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