Derecho de respuesta de Claro

Que el día 28 de junio del presente Semanario UNIVERSIDAD publica en la sección del Informe Especial…

1- Que el día 28 de junio del presente Semanario UNIVERSIDAD publica en la sección del Informe Especial: Desconectados, páginas 4 y 7, la nota titulada “Desconectados del presente” y el día 05 de julio del presente el mismo medio publica en la sección del Informe Especial: Desconectados, páginas 2 y 3, la nota titulada “Claro pidió permisos ‘imposibles’ para llevar Internet a escuelas” y en la portada “La excusa de lo imposible”, ambas publicaciones presentan una serie de afirmaciones que son tendenciosas, temerarias y manipuladas.

2- Primero, lamentamos que la periodista Hulda Miranda, autora de las notas, no siguiera los postulados de responsabilidad y ética periodística, al cambiar el contexto de nuestras declaraciones y omitir información de las publicaciones, elementos mínimos para presentar al público una información equilibrada y verídica. Esta actitud evidentemente nos coloca en una posición de indefensión.

3- Queremos aclarar que en dos ocasiones se le solicitó al medio la investigación a la que hace referencia con el fin de poder apoyarlos de la mejor manera, pero no se obtuvo respuesta de este.

4- Los contratos con Fonatel se dividen en tres etapas y Claro Costa Rica, con el respaldo de las instituciones gubernamentales, puede asegurar que las primeras dos etapas que están definidas en el cartel se han cumplido al 100%.

5- Queremos aclarar que, para participar en los proyectos de Fonatel, se tiene que ser una empresa que aporta recursos y el cartel se adjudica a la empresa que solicite el menor subsidio. Al 07 de julio, hemos recibido por parte de Fonatel el 50% de subvención (según la Cláusula 13.1 del contrato: “Para la etapa 1, una vez firmado el contrato, el contratista podrá solicitar un pago hasta por el 50% del subsidio total solicitado, debidamente cautelado con una garantía colateral o contra la entrega y aceptación de la etapa 1”). Según la Cláusula 13.2 del contrato: “El 50% restante del subsidio total se pagará en 60 cuotas mensuales iguales y sucesivas, pagaderas a partir de los 30 días naturales posteriores a la fecha de la recepción final de la etapa 1 e inicio de la operación del servicio; esta subvención será el aporte del fondo por concepto de soporte y mantenimiento de la infraestructura, independientemente del modelo operativo y de costos del contratista”, a esto se le puede referir como cuota de mantenimiento. Por concepto de mantenimiento, se han recibido cuotas de los sitios recibidos a satisfacción por Fonatel de Proyectos Zona Norte, correspondiente únicamente a los periodos de enero a noviembre 2016. Actualmente, tenemos pendientes de pago las cuotas por los sitios recibidos a satisfacción por Fonatel para los Proyectos de Zona Norte, correspondientes a los periodos de diciembre 2016 hasta junio 2017. Además de lo reportado -lo cual es lo establecido por el contrato-, Claro Costa Rica no ha recibido más dinero de lo que merece por el trabajo realizado. Por otra parte, el monto total invertido por Claro Costa Rica para efectos de infraestructura del proyecto de Fonatel Zona Norte es tres veces mayor en comparación con lo que se ha recibido.

6- Para Claro Costa Rica, proyectos como estos representan una inversión monetaria mayor a la compensación económica que reciben. A pesar de esto, la operadora es una institución que busca contribuir con el acceso universal de las telecomunicaciones y trabajar activamente en reducir la brecha digital del país.

7- Claro Costa Rica se ha comprometido en que la conexión funcione como se esperaba; por esta razón la operadora diseñó un centro de servicio al cliente específicamente para este proyecto, de esta manera se puede brindar una atención especializada a los clientes Fonatel.

8- Con respecto a la solicitud de permisos, es importante explicar el proceso: Fonatel define las áreas de impacto de los distintos proyectos y los territorios, comunidades y los centros educativos que se deben cubrir.  Esta información es suministrada en los carteles y las operadoras que sean adjudicados deben llevar los servicios licitados, de manera que hasta que el cartel sale a concurso, se cuenta con parte de la información de las condiciones de cada una de las zonas; sin embargo, dichos carteles establecen la obligación a los operadores de conectar todas las comunidades de la zona de impacto, por lo que nosotros asumimos el compromiso y el reto de seguir adelante con el proyecto, aunque conocemos que hay retos de por medio como los sitios ubicados en franja fronteriza o tierras no tituladas. En estas zonas se requiere de autorizaciones estatales para el desarrollo de infraestructura, por lo que los atrasos no son imputables al operador que ejecuta el proyecto. El operador decide asumir el reto y coordinar con las instituciones encargadas para poder lograr conectar a las zonas que de otra manera no obtendrían estos servicios. En el caso del cartel de Fonatel en la Zona Norte, la operadora encontró que varias propiedades nombradas en el cartel están ubicadas en territorio de la franja fronteriza, en terrenos sin título de propiedad y/o posesorios. Con el fin de poder documentar la situación, comprobar el obstáculo que esto representa y valorar otros posibles retos que hasta ese momento se desconozcan, se solicitaron los permisos ante Setena. En paralelo a este proceso, Claro ha estado en conversación con el Instituto de Desarrollo Rural (Inder), Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), la Dirección de Fideicomisos y Estructuración del Banco Nacional de Costa Rica, y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), con el fin de encontrar soluciones para poder conectar exitosamente a estas zonas delimitadas por el cartel.

9- En conjunto con el Micitt, estamos trabajando para impulsar el proyecto que busca modificar el Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental, para permitir el otorgamiento de licencias ambientales a torres de telecomunicaciones que se deban instalar en tierras no tituladas ubicadas en los territorios de Fonatel. Claro Costa Rica ha sido proactivo en impulsar esta reforma tanto con Fonatel como con Micitt y Setena, ya que el impacto ambiental de las torres no tiene relación con la titularidad de la propiedad en la que se localizan y este requisito, tratándose de llevar servicios de acceso universal a poblaciones desconectadas, nos parece innecesario y atenta contra los fines de Fonatel.

Carlos Ríos

Director País, Claro CR Telecomunicaciones, S.A.


Respuesta de periodista:

Ni un dato erróneo

Para calificar publicaciones periodísticas como “tendenciosas, temerarias y manipuladas”, lo mínimo que se podría esperar es el hallazgo de un dato erróneo, impreciso o evidentemente malintencionado; sin embargo, en su derecho de respuesta,  el señor Carlos Ríos Briseño, Director País de la empresa Claro, ni siquiera se acerca a encontrar una falta en los reportajes publicados.

Por el contrario, los argumentos del Director País de Claro solo vienen a  confirmar las revelaciones que realicé como periodista de UNIVERSIDAD. Repasemos: la empresa Claro ya recibió $4,7 millones (¢2.600 millones) por parte del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) para llevar Internet de banda ancha a centros educativos en comunidades alejadas de la zona Norte. La firma se comprometió a llevar el Internet teniendo en los carteles la información de cuáles eran las comunidades que debía atender y solicitó permisos ante la Secretaría Técnica Nacional (Setena), aunque conocía que estos no se otorgaban a terrenos sin títulos de propiedad.

Deja ver el señor Ríos que la compañía Claro recibió el dinero de Fonatel bajo la expectativa de que instituciones estatales le solucionaran las imposibilidades reglamentarias existentes. Aun con este conocimiento, sus representantes fueron a escuelas y colegios a prometer servicios de calidad en un corto plazo y, una vez que incumplieron esa promesa en 6 de cada 10 centros educativos, solo respondieron que “no había señal”.

Cuando el Director País de Claro afirma que la empresa cumple al 100% con dos etapas del proyecto, deja de lado al casi 60% de centros educativos que siguen sin el servicio y deja de lado a los docentes que cada día deben  trasladarse kilómetros para buscar algo de señal o a los estudiantes que incluso desconocen qué es Internet.

Falta a la verdad don Carlos Ríos y perjudica mi imagen personal y profesional al afirmar que “en dos ocasiones” solicitó al medio la investigación realizada. Por el contrario, la empresa Claro, por medio de sus encargadas de comunicación, María Daniela Pérez y Carolina Sánchez, indicaron que “la persona adecuada” para responder no estaba disponible y se limitaron a enviar escuetos correos electrónicos. A pesar de que les remití los hallazgos de la investigación y los datos que publicaríamos, nunca mostraron interés en conversar sobre esto y así consta en los correos electrónicos intercambiados con la señora Pérez y copiados a Sánchez.

Lamento la falta de transparencia de la firma Claro y de su representante Carlos Ríos al pretender confundir a la opinión pública en lugar de reconocer su ineficiencia para cumplir con un proyecto que daría nuevas oportunidades a niños y niñas en comunidades pobres de nuestro país.

Hulda Miranda

Periodista Semanario Universidad



 

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