Senadora Piedad Córdoba: “Hace 10 años que paramilitares están en Costa Rica”

Dio nombres (de un par de empresarios colombianos) que, por ahora, este semanario prefiere no divulgar. “Hace más de diez años están aquí y

“El paramilitarismo es una política de estado en Colombia”, afirmó a UNIVERSIDAD la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien aseguró además, que “los paramilitares colombianos están desde hace por lo menos 10 años en Costa Rica”. Se tratarían de empresarios bananeros, con muchos recursos e intereses muy diversos, que incluyen inversiones portuarias.

Dio nombres (de un par de empresarios colombianos) que, por ahora, este semanario prefiere no divulgar. “Hace más de diez años están aquí y tienen que ver con la adquisición de tierras para la explotación bananera”. “Hay paramilitares en Costa Rica detrás del sector productivo, con un interés muy fuerte de invertir en puertos. Aclaro que no todos los que vienen a invertir aquí son narcotraficantes”, dijo la senadora.

Córdoba estuvo de visita en el país la semana pasada en una actividad académica realizada el pasado 8 junio, la cual estuvo organizada por la Universidad Nacional. A continuación un resumen de la conversación que tuvo con este medio de comunicación.

URIBE Y EL PARAMILITARISMO

Las historias de los vínculos del presidente Álvaro Uribe con el paramilitarismo son bien conocidas en Colombia y están asociadas a toda su carrera política, desde que era gobernador de Antioquia en 1995. Parientes cercanos, ministros, senadores, diputados, socios políticos de Uribe han sido encarcelados y acusados de paramilitarismo y narcotráfico. Se estima que 60% de los congresistas representan el paramilitarismo en Colombia, todos ellos vinculados al gobierno de Uribe.

En fecha tan reciente como el 8 de junio se publicó un artículo del periodista colombiano Javier Darío Restrepo titulado “Colombia: ¿hacia un Estado paramilitar?” El artículo abunda en datos sobre los vínculos de Uribe con el paramilitarismo y quien quiera verlo puede consultar la siguiente dirección: http://www.bitacora.com.uy/noticia_2325_1.html

“Ese know how se ha extendido por toda América Latina, y se exporta desde Colombia”, añadió, refiriéndose al paramilitarismo y al narcotráfico que le va asociado.
La senadora Córdoba se refirió a la estrecha relación política del presidente Óscar Arias con Uribe, al enfatizar que “el conflicto colombiano, con su know how del paramilitarismo, es una amenaza regional”.

UNIVERSIDAD publicó en la edición de la última semana de abril del 2008, la foto del presidente Arias reunido con personajes vinculados con el paramilitarismo en Colombia y requeridos por la justicia norteamericana por actividades ligadas al narcotráfico y lavado de dinero.

El 26 de mayo, el director de la policía de Colombia, general Óscar Naranjo, y el viceministro de Seguridad de Costa Rica, comisario Oldemar Madrigal, firmaron un acuerdo de lucha contra delitos transnacionales, especialmente el narcotráfico.

En marzo pasado, el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Jaime Bermúdez, realizó una visita al país para actualizar un tratado de extradición, mientras se anunciaba la visita de la ministra de Seguridad, Janina del Vecchio a Colombia para reunirse con sus colegas colombianos, precisamente cuando las renovadas denuncias ponen en evidencia el carácter paramilitar del actual gobierno de ese país.

“Los jefes paramilitares –asegura la senadora Córdoba, con datos de primera mano– confiesan haber apoyado a Uribe en las elecciones presidenciales”.
Ese apoyo no fue solo en dinero, sino, sobre todo, en amenazas a la población en zonas del interior del país, o simplemente mediante el fraude electoral.

PAÍS EN GUERRA

“Colombia es un país en guerra, donde una población equivalente a la de Costa Rica ha sido desplazada por el conflicto interno. Es un país que tiene 18 millones de pobres, de los cuales ocho millones se acuestan sin comer.

Quince mil niños se mueren al año en Colombia por hambre, según UNICEF.
Tiene la más alta tasa de desempleo en América Latina, de 12% y que puede llegar al 20%. Es el segundo país en concentración de la riqueza en América Latina, después de Brasil”, señala la senadora.

Desde hace una década, Colombia recibe miles de millones de dólares de Estados Unidos, para el combate al narcotráfico y a la guerrilla. Pero con el narcotráfico profundamente vinculado al paramilitarismo, y este a su vez infiltra todas las instancias del Estado. El dinero se destina, principalmente, al combate a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Gracias a esa ayuda, el gobierno ha podido asestar golpes importantes a la organización, como el ataque al campamento en que se encontraba el segundo hombre de las FARC, Raúl Reyes, en territorio ecuatoriano, y la liberación de la excandidata presidencial, Ingrid Betancourt, y de otros antiguos rehenes de la organización.

LAS FARC

¿En su opinión, están las FARC derrotadas, o muy debilitadas?, le preguntamos. “La pregunta no es si las FARC existen o no, si están debilitadas o no, sino las condiciones de vida que le dieron origen a este conflicto”, afirmó la senadora Córdoba.

“Las FARC no están reducidas a la nada. No están desaparecidas. Tienen control territorial en algunas regiones, independientemente de los golpes tan fuertes que le dieron el año pasado y que tienen que ver con la violación de territorio ecuatoriano. Yo diría, inclusive, que siguen teniendo mucha presencia en el país”.

Pero, añadió, “los cambios en la FARC, después de la muerte de su principal líder, ‘Tirofijo’, tienen importancia. Hay un cambio de estilo, una actitud mucho más política. Las FARC tenían una dinámica en el manejo de la información, su lectura de lo que pasaba en el país era paquidérmica. Su tiempo eran los tiempos de la selva. Ahora hay una cosa muy distinta, están absolutamente conectados con los hechos, como lo demuestra la carta a la Cumbre de las Américas que, por cierto, no tuvo respuesta de nadie”, señala.

La senadora Córdoba rechaza el calificativo de “terrorista” otorgado a las FARC.

“Califican a las FARC de terroristas y así no puede haber ningún acuerdo con ellos. Pero no son terroristas, son una organización político-militar, cuyos métodos no compartimos. Utilizar este término es buscar la manera de que no haya salida negociada al conflicto”, asegura.

ESFUERZO DE PAZ

“Yo estoy muy comprometida a que se acabe el conflicto en Colombia, con la posibilidad de una salida política, y reconozco a las FARC como un actor político en Colombia”, añadió la senadora.

Además de ese esfuerzo, Piedad Córdoba está empeñada en lograr la liberación de los colombianos retenidos por las FARC. “Estoy participando con ‘Colombianos y colombianas por la paz’ en la liberación de los cautivos en poder de la guerrilla, pero que se dé el intercambio humanitario.

Hay una cosa muy importante en la última carta de las FARC, de la semana pasada, que habla de la inhumanidad del gobierno para hacer el intercambio humanitario, pero nos da la idea de que tienen más militares detenidos de lo que pensábamos”, afirmó la senadora, quien les criticó que hayan vuelto al secuestro, ahora de un concejal, en la localidad de Garzón.
“No estoy de acuerdo con la retención de personas, como tampoco con la detención de dirigentes políticos que están presos sin proceso, ni con la desaparición forzada de personas. El secuestro estatal alcanza una cifra que pasa ya de los 30 mil y se ha incrementado mucho en los últimos ocho años”, añadió.

Sobre la liberación del cabo Pablo Moncayo, anunciada por las FARC, la senadora Córdoba señaló que “hay una dificultad muy grande, porque el gobierno no acepta mi presencia  en la mediación para su liberación, y ha planteado un cese al fuego para hablar del intercambio y las FARC no lo aceptan. Las FARC proponen una reunión, con presencia de la iglesia y la Cruz Roja, pero el gobierno hizo una contrapropuesta exigiendo un cese unilateral al fuego”.

“La decisión de la liberación está en manos del gobierno”, aseguró. “Ese no es un acto político, es un acto humanitario. Yo no la veo fácil, pero estamos buscando todos los caminos”.

REELECCIÓN

Finalmente, la senadora Córdoba expresó su convicción de que “Uribe va a ser candidato nuevamente. El referendo está listo y será en noviembre. Solo le falta el paso por la Corte Constitucional, pero creo que va a ser candidato, y, con el actual panorama electoral del país, es muy posible que gane las elecciones.

“En mi criterio –añadió– el triunfo de Uribe es seguir de espaldas a la exigencia del país, que es de negociación política. Una de las cosas positivas del país es que la gente siente la necesidad de que la guerra se acabe”.

“Yo creo que Uribe está en caída libre, cuestionado por la degradación del conflicto. En el país no se puede seguir hablando de oposición, sino de resistencia por la defensa de los derechos humanos, por la recuperación de la democracia.  Sobre todo, estoy convencida que, en medio de un panorama tan adverso, somos capaces de encontrar una salida.

“Ya hemos llorado como para hacer un océano, la sangre que se ha derramado en el país también es oceánica, pero la resistencia de la gente es muy grande también”, concluyó Piedad Córdoba.

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