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Petróleo y uranio suben de precio a causa de la crisis en Kazajistán

El país centroasiático es el principal productor de uranio del mundo y también es importante exportador de petróleo.

Este jueves el precio del uranio aumentó un 8%, al igual que los del petróleo -en menor medida- a causa de la crisis social y política que atraviesa Kazajistán.

En ese país se han dado enfrentamientos el miércoles y jueves entre la policía y manifestantes, que protestan contra el aumento de los precios del gas. El saldo fue de decenas de muertos en Almaty, la capital económica del país.

Nuevos choques se produjeron en Almaty tras la llegada de tropas lideradas por Rusia para ayudar al gobierno a poner fin a los disturbios que ya dejaron decenas de muertos y centenares de detenidos.

De acuerdo con datos de la Asociación Nuclear Mundial, ese país en 2020 se convirtió en el principal productor de uranio del mundo, con 19.477 toneladas, es decir, un 41% del suministro global.

Según informó este jueves por el sitio especializado Bloomberg, la libra de  ese valioso elemento radioactivo pasó de cotizarse el martes a $42, a $45,24 el miércoles.

Por otra parte, los precios del petróleo siguieron escalando el jueves y firmaron su cuarta sesión consecutiva de alza, con la crisis social en Kazajistán, miembro de OPEP+, haciendo de chispa en un mercado altamente volátil.

El barril de Brent del Mar del Norte para entrega en marzo, el contrato más negociado en Londres, ganó un 1,47% a 81,99 dólares.

En Nueva York, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en febrero subió un 2,06% y cerró en 79,46 dólares.

«Este salto refleja el miedo del mercado ante la escalada en Kazajistán y el deterioro de la situación política en Libia», explicó en una nota Louise Dickson, de la firma Rystad Energy.

Si bien el país es un gran productor, con unos 1,8 millones de barriles diarios en 2020, según la Agencia de Información Energética (EIA) de Estados Unidos, la explotación petrolera no se ha visto afectada por los disturbios por el momento.

«Con esta corriente alcista, todo lo que se necesita son noticias, como la de Kazajistán, para alentar a quienes apuestan al alza y asustar a quienes apuestan a la baja», comentó Stephen Schork, analista y autor del Informe Schork.

La crisis en Kazajistán es una amenaza adicional en un mercado que ya está preocupado por una oferta insuficiente.

Con parte de sus instalaciones cerradas a la fuerza y un oleoducto dañado, Libia se ve particularmente privada de unos 500.000 barriles diarios, mientras la producción de los países parte del acuerdo OPEP+ no aseguraba ya el volumen esperado.

Para Stephen Schork, el próximo gran umbral de precios estará en los récords del otoño pasado con 86,70 dólares para Brent y $ 85,41 dólares para WTI.

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