Mundo Honduras

Libre capea el vendaval

La presidenta Xiomara Castro y su esposo José Manuel Zelaya, lograron este lunes capear el vendaval de una crisis política que amenazaba con dividir su partido e invalidar un Congreso Nacional bicéfalo.

A los agobios de la nueva presidenta Xiomara Castro se sumó esta semana que diera positivo por Covid-19, lo cual la apartó de la actividad presencial en su gobierno recién estrenado. Mientras, la crisis en el Congreso de dos cabezas apuntaba a una división del partido Libertad y Refundación (Libre) y una nueva fragmentación en la institucionalidad, que ya amenazaba con invalidar los primeros acuerdos, entre ellos el Acuerdo de Amnistía, primer compromiso del nuevo gobierno.

El zafarrancho que se armó en el Congreso Nacional cuando el diputado de Libre Rasel Tomé quiso agredir a su correligionario Jorge Cálix.

Su esposo, el coordinador del partido Libre, José Manuel Zelaya convocó a su correligionario rebelde Jorge Cálix, a una reunión el lunes 7 tras la cual se alcanzó un acuerdo en que éste acepta renunciar a su aspiración como presidente del Congreso y reconoce a Luis Redondo del Partido Salvador de Honduras (PSH) como presidente legítimo. Asimismo, los 17 diputados disidentes que participaron en la elección de Cálix vuelven a ser aceptados como miembros plenos del partido.

El acuerdo se firmó con fecha del 3 de febrero, esto posiblemente para que no se pueda impugnar la juramentación de titulares en la Procuraduría General de la República y la aprobación la Amnistía para Presos Políticos, Reconocimiento a los Mártires y Condena al Golpe de Estado, que aprobó el Congreso presidido por Redondo el 2 de febrero.

Mel Zelaya, el negociador

En el documento “Unidad Política Partidaria para la Refundación de Honduras” en los puntos seis y siete Cálix se somete a regañadientes: “Considerando que la decisión del partido, de la bancada y de la Presidenta Xiomara Castro, de nominar al Diputado Luis Rolando Redondo Guifarro para presidir la Junta Directiva del Congreso Nacional, decisión que un sector de Diputados de Libre no creemos correcta, sin embargo, en cumplimiento del acuerdo político se ha integrado la directiva del Congreso Nacional con compañeros diputados del Partido Libre, y otros partidos y sabemos que tienen el apoyo de nuestra Presidenta, (…) respaldamos dicho acuerdo y la palabra de nuestra Presidenta.”

Jorge Cálix “doy un paso al costado en mis pretensiones y me comprometo a asistir a las reuniones de Diputados en el Hemiciclo Legislativo, sesiones que lamento dirija el diputado Luis Redondo, sumándome como un diputado más, con el compromiso de apoyar la agenda legislativa de nuestra Presidenta Xiomara Castro.”

El punto séptimo dice: “Manifiesta Jorge Cálix: (…) doy un paso al costado en mis pretensiones y me comprometo a asistir a las reuniones de Diputados en el Hemiciclo Legislativo, sesiones que lamento dirija el diputado Luis Redondo, sumándome como un diputado más, con el compromiso de apoyar la agenda legislativa de nuestra Presidenta Xiomara Castro, y cada proyecto que envíe nuestra Presidenta será apoyado de acuerdo a mis convicciones y el compromiso con el Partido, garantizando mi apoyo y mi voto a favor de la Refundación de Honduras hasta desmontar la dictadura nacionalista.”

Finalmente, Cálix, en nombre de sus otros compañeros, disidentes firma el acuerdo:

“a los tres días del mes de febrero del año dos mil veintidós.”.

Castro le ha ofrecido a Cálix integrarse a su equipo de gobierno, pero él respondió que prefiere mantener su lugar en el Congreso.

Respaldo empresarial

Las cámaras empresariales aplaudieron el acuerdo alcanzado, ya que veían con preocupación el clima de inseguridad jurídica que podía amenazar las promesas de inversión y recuperación económica.

Honduras es visto con especial interés por la administración Biden dentro de sus planes de ayuda de 4 mil millones de dólares en 4 años, al triángulo norte centroamericano, de donde proviene la mayor parte de las caravanas de migrantes que atiborran su frontera sur.

En su visita para la toma de posesión, la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris reiteró el interés de su gobierno por apoyar económicamente a Honduras mediante el estímulo a la inversión privada extranjera con inversionistas como Cargill, Pepsi, Nespresso.

Ante las muestras de inestabilidad mostrado en los primeros días por la crisis parlamentaria, se sugirió que algunos inversionistas se podrían retirar.

La presidenta Xiomara Castro goza de gran respaldo popular y mantiene una posición firme de cumplir con sus compromisos contra la corrupción, el narcotráfico y la pobreza.

La presidenta

Xiomara Castro comenzó su carrera política trabajando en las campañas de su esposo José Manuel Zelaya en 2006 y en el movimiento femenino del Partido Liberal, en el que militaba su esposo.

En la crisis política del 2009 cuando fue desalojado del poder, José Manuel Zelaya, por promover una consulta popular, declarada inconstitucional por la Cortes Suprema de Justicia (CSJ), Roberto Micheletti, pasó de ser el presidente del Congreso Nacional a mandatario de la República, por un periodo no mayor de seis meses. Fue sustituido por Porfirio Lobo del Partido Nacional, tras un proceso electoral que muchos consideraron viciado porque se desató represión contra elementos disidentes.

El expresidente Zelaya retornaría al país en 2011 sin temor a ser detenido, tras llegar a un acuerdo con el entonces presidente Lobo, para crear el partido Libertad y Refundación (LibRe).

Luego, la figura de la exprimera dama comenzó a crecer en el marco del nuevo Partido Libre por su personalidad firme en contra de la corrupción y su propuesta social que empezó a aglutinar sectores inconformes con la política tradicional y que habían sido perseguidos por los gobiernos del Partido Nacional.

Aunque Castro ganó el 28 de noviembre de 2021 con 1,7 millones de votos, Libre solo obtuvo 50 bancas en el Congreso, mientras que su aliado el PSH otras 10 de los 128 que conforman el Parlamento. Entre ambos no alcanzaban la mayoría simple para poder nombrar una junta directiva según lo acordado entre los dos partidos de la coalición ganadora.

Entonces, 20 diputados de Libre se unieron a 44 del Partido Nacional, junto a las minorías, para impulsar a Cálix y su propia Junta Directiva. Era claro que los nacionalistas aprovechaban una fisura provocada por la inexperiencia para intentar un cisma en el nuevo gobierno.

La mandataria no dudó en afirmar indignada: “La traición se ha consumado” y expulsó del partido a los legisladores disidentes a quienes acusó de aliarse a la «dictadura» del Partido Nacional. Esto sumió a la nueva administración en una crisis de ingobernabilidad de la que apenas pudo rescatarse, pero que anuncia los juegos de poder que deberá enfrentar.

Los expresidentes ante la justicia

Los seguidores de Libre han señalado que, desde el golpe de Estado a Mel Zelaya, los gobernantes siguientes han sido cuestionados por corrupción y narcotráfico, tal es el caso de Rosa Elena Bonilla, esposa del expresidente Porfirio Lobo, acusada de fraude y de apropiarse de fondos públicos, condenada en 2019 a 58 años de cárcel, y el mismo Juan Orlando Hernández mandatario en los dos periodos siguientes consecutivos, quien

entregó el poder a Xiomara Castro e inmediatamente fue nombrado diputado del Parlamento Centroamericano lo que le confiere inmunidad ya que la justicia de Estados Unidos, donde está detenido su hermano por narcotráfico, lo requiere por complicidad en esos hechos.

Castro cuenta con un enorme respaldo popular que no ha vacilado en invocar para que respalde su gestión contra las conspiraciones de los partidos tradicionales.

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