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La nueva normalidad en la ONU es un hervidero político

La urgencia de un diálogo que ponga fin a la guerra en Ucrania y la evidencia de un proceso de reacomodo geopolítico mundial predominaron en el inicio de la Asamblea General de la ONU que dejó ver la grave crisis política que vive el mundo, frente a problemas acuciantes como el hambre, la crisis económica y el desastre climático.

Luego de dos años de no realizarse de forma presencial, debido a las restricciones por la pandemia de covid-19, este martes 20 de setiembre dio inicio la 77 Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su sede en Nueva York, EEUU.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, no disimuló su decepción y pesimismo al dar inicio a la 77 Asamblea.

En un momento de crispación y crisis global, que augura un reordenamiento geopolítico mundial, la principal cita diplomática internacional resultó un hervidero político.

El secretario general Antonio Guterres no negó su visión pesimista del mundo contemporáneo.

«No nos hagamos ilusiones. Estamos en un mar agitado. Un invierno de descontento se perfila en el horizonte», sentenció al dar apertura a un foro donde cerca de 150 mandatarios le sucederán en la tribuna de la ONU durante la semana.

“Nos resulta inaceptable este orden mundial arbitrario en donde existen países de tercera y cuarta categoría, mientras que los que se creen civilizados no se cansan de hacer invasiones, guerras, especulaciones financieras y crucificarnos con su inflación» Xiomara Castro presidenta de Honduras.

Tampoco ocultó la impotencia de los organismos políticos supranacionales frente a otras fuerzas e intereses.

«Las divisiones políticas socavan el trabajo del Consejo de Seguridad, el derecho internacional, la confianza y la fe de la gente en las instituciones democráticas», sentenció.

Y es que el papel de este foro ha dejado mucho qué desear en su papel de aliviar tensiones políticas y buscar soluciones diplomáticas entre los países.

Primero, sucumbió ante el poder de la OTAN en su proyecto de expansión hacia el este al querer sumar a Ucrania pese a las advertencias de Rusia.

Luego, tampoco pudo evitar la invasión rusa a Ucrania, ni las sanciones de Occidente a Rusia pese al grave desequilibrio económico que provocaron y la crisis alimentaria que sobrevino.

El nuevo orden mundial le pasó por encima a sus metas de combatir el cambio climático y lograr un mayor compromiso de las potencias en la protección del ambiente, que sigue considerando una meta más urgente que cualquier diferendo político.

Guterres dijo que se debería levantar sanciones que afectaban indirectamente el mercado de fertilizantes rusos que tiene consecuencias en muchos países agrícolas agudizando de manera alarmante la crisis alimentaria.

«En 2022 hay suficientes alimentos en el mundo, el problema es la distribución desigual», dijo recientemente el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Y «si no estabilizamos el mercado de fertilizantes en 2022, simplemente no habrá suficientes alimentos en 2023», alertó.

Hambre

Una persona muere actualmente de hambre en el mundo cada cuatro segundos, denunciaron este martes más de 200 oenegés, que piden a los dirigentes de todo el planeta reunidos en Nueva York que actúen «para detener la crisis mundial del hambre».

Las organizaciones, procedentes de 75 países, señalan que «345 millones de personas sufren hambre aguda, una cifra que se ha multiplicado por más de dos desde 2019».

El informe denuncia la crisis alimentaria de principios de septiembre, que registra el número de personas que padecen hambre en el mundo según las diferentes categorías de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF).

Este informe da cuenta de 166,02 millones de personas en la categoría CIF 3 (crisis aguda), 38,6 millones en CIF 4 (emergencia) y 481.500 en CIF 5 (hambruna).

Si se aplican tasas de mortalidad específicas por categoría, las organizaciones llegan a una horquilla de 7.745,7 a 19.701,7 decesos por hambre al día.

Álvaro Lario, presidente del Fondo Internacional de Fomento de la Agricultura (FIDA), al tiempo que destacó el problema de los fertilizantes, de los que Rusia es un importante productor, señaló la necesidad de invertir «cientos de miles de millones de dólares» al año para cambiar el modelo de desarrollo.

«Conocemos las soluciones y tenemos las instituciones para ello», pero «lo que falta actualmente es voluntad política, en términos de inversión», agregó.

La guerra

Sin embargo, frente a los contundentes argumentos del cambio climático y del hambre, el tema del reordenamiento geopolítico y la guerra en Ucrania captaron el protagonismo en la nueva normalidad del inicio de la 77 Asamblea de la ONU.

El presidente Andrzej Duda, de Polonia, dijo incluso que, si bien es cierto que temas como el cambio climático y la crisis alimentaria son importantes, no se debía dejar de priorizar la invasión rusa a Ucrania.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan: «Juntos, debemos encontrar una solución diplomática razonable que ofrecerá a las dos partes una salida digna de la crisis», pero “sobre la base de la integridad territorial y la independencia de Ucrania»

Erdogán, quien cumplió una función en las negociaciones para liberar la navegación de los barcos con alimentos en el mar Negro, dijo que había conversado recientemente con el mandatario ucraniano y que había tenido un resultado alentador.

Aunque, al igual que su homólogo chino Xi Jinping, no asistirá personalmente, el martes en Moscú mientras recibía las cartas credenciales de nuevos embajadores, el mandatario ruso Vladimir Putin pronunció un discurso que por su contundencia resonó en la sede de la ONU.

«Lamentablemente, el desarrollo hacia la multipolaridad tropieza con la resistencia de quienes se esfuerzan por mantener un papel hegemónico en los asuntos del mundo y buscan controlarlo todo: América Latina, Europa, Asia y África», dijo.

«Hay que decirlo claramente: los que están en posición de hegemonía están bastante bien desde hace bastante tiempo, pero no puede continuar así para siempre. Esto es imposible», añadió.

«Nosotros, Rusia, no nos desviaremos de nuestra trayectoria soberana. Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tenemos la intención de seguir promoviendo una agenda internacional unificadora y de contribuir a la solución de graves crisis regionales», añadió.

Reforma Consejo de Seguridad

Otro de los temas recurrentes fue la necesidad de reformas en el Consejo de Seguridad de la ONU, actualmente integrado por: Francia, Gran Bretaña, EEUU, Rusia y China, cada uno de los cuales tiene derecho a veto.

El mandatario francés Emmanuel Macrón no dudó en calificar como  parodia los referendos en las regiones separatistas de Ucrania.

Los llamamientos al cambio provienen ahora del propio Estados Unidos, exasperado por el poder de veto de Rusia y China.

Las potencias occidentales han analizado detenidamente las reglas de procedimiento para garantizar que Rusia no bloquee las reuniones del Consejo de Seguridad, y han recurrido a la Asamblea General, donde cada uno de los 193 estados miembros de la ONU tiene un voto, para buscar una condena de Rusia.

Pero es notable la impotencia de la ONU en este conflicto.

Por su parte, Rusia propone una ampliación del foro con mayores representaciones de América Latina, Asia y África; mientras China sugiere la participación de países árabes e isleños.

Pero los analistas consideran que en este momento esa reforma, pese a necesaria es poco probable que se consiga.

Los latinoamericanos

El presidente colombiano Gustavo Petro llamó a «acabar con la irracional guerra contra las drogas» y apuntó hacia el grave problema climático y ambiental.

Gustavo Petro de Colombia centró su participación en el tema del narcotráfico y la lucha por proteger el medio ambiente.

Respecto de la lucha contra el narcotráfico, Petro insiste en un enfoque hacia la prevención del consumo en las economías desarrolladas en lugar de la persecución de los cultivadores de la hoja de coca, la base de la cocaína, considerados el eslabón más débil de la cadena del narcotráfico.

Sobre el tema del presidente colombiano fue enfático: “La causa del desastre climático es el capital”, reclamando que es necesario tomar medidas urgentes en una transformación de la sociedad.

Por su parte el presidente de Chile, el izquierdista Gabriel Boric pidió el cese de la guerra en Ucrania y «realizar las acciones que sean necesarias, y no solo declaraciones, para detener la injusta guerra de Rusia contra Ucrania y poner fin a todos los abusos de los poderosos en cualquier lugar del mundo».

«Me rebelo frente al abismo que algunos pretenden cavar ante la legítima diversidad de opiniones. Y desde Chile, declaramos nuestra voluntad de ser constructores de puentes ante esas brechas que nos impiden encontrarnos como sociedades diversas», aseguró.

También Pedro Castillo, de Perú, pidió que se realicen negociaciones inmediatas para buscar una solución en Ucrania. Condenó la “agresión rusa” a la que comparó con la de Israel a Palestina, conflicto que también pidió que se le busque solución.

La mandataria hondureña Xiomara Castro también apuntó a problemas estructurales:

La presidente de Honduras Xiomara Castro fue clara en la necesidad de u nuevo orden en el mundo.

“Nos resulta inaceptable este orden mundial arbitrario en donde existen países de tercera y cuarta categoría, mientras que los que se creen civilizados no se cansan de hacer invasiones, guerras, especulaciones financieras y crucificarnos con su inflación».

El boliviano Luis Arce, sorprendió con sus cifras positivas al declarar que Bolivia tiene al primer trimestre de este año un crecimiento de 4%, una inflación de menos de 2%. Y condenó que se destinara 20 veces más recursos a la guerra en estos meses que en 10 años al fondo verde para combatir el cambio climático.

Por el diálogo y la paz

«Alto el fuego inmediato» y «diálogo» han sido algunos de los deseos y demandas más oídos en la tribuna de la ONU de la boca de los latinoamericanos y otros países del Sur, así como críticas a las sanciones impuestas por la comunidad occidental contra el presidente ruso Vladimir Putin por su invasión a Ucrania.

El primero en hablar en la Asamblea, como es tradición, fue el mandatrio de Brasil Jair Bolosonaro quien pese al tinte de la campaña electoral en su país en la que está inmerso, dijo sobre las sanciones: «Estas medidas han dañado la recuperación económica y han amenazado los derechos humanos de las poblaciones vulnerables, incluidos en los países europeos».

El presidente de Brasil Jair Bolsonaro fue el primero en dirigirse a la Asamblea y se atrevió a condenar las sanciones de Occidente a Rusia como causa de los problemas económicos globales.

Mientras el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien también estará ausente en esta cita, el pasado 16 de septiembre propuso la creación de un comité para el diálogo y la paz integrado por el primer ministro de India, Narendra Modi, el papa Francisco y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Esta propuesta provocó una reacción enérgica del gobierno de Kiev, que la calificó como proprrusa.

Los referendos

Los gobiernos locales de los territorios separatistas prorrusos de Donetsk y Luhansk, en la región del Donbás (este de Ucrania) así como las regiones de Jersón (sur) y Zaporiyia (sudeste), anunciaron que convocarán entre el 23 y el 27 de setiembre a referendos, para definir su anexión a la Federación Rusa, de forma similar a como lo hizo Crimea en 2014.

El anuncio, que inicialmente se había programado para noviembre, provocó reacciones inmediatas de sus antagonistas occidentales como EEUU, cuyo presidente dijo que “nunca lo aceptará”, Francia que lo calificó de “parodia” y Alemania que opinó que era una farsa, mientras el secretario general de la OTAN Jens Stotelberg dijo que era una escalada en el conflicto.

Kiev, que ha tenido importantes avances en la contraofensiva en las últimas semanas, reaccionó con una expresión de desafío beligerante.

«Ucrania va a solucionar la cuestión rusa. La amenaza sólo puede liquidarse por la fuerza», dijo el jefe de la administración presidencial ucraniana, Andrii Yermak.

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