Mundo XVI Cumbre de Brics

El lobo, el pescador y los tres cerditos

Aunque parezcan de sentido común, a veces las soluciones a los conflictos de la humanidad toman mucho tiempo y procesos dolorosos. Como en el clásico cuento infantil, parece que los tres cerditos del sur global finalmente entendieron que tienen que crear una casa de ladrillo para enfrentar los acosos del lobo feroz y que “Darle un pescado a un hombre lo alimentará por un día, pero enseñarle a pescar lo alimentará toda la vida”, como dice un referido proverbio chino.

Con la presencia de líderes de 36 países, entre ellos 22 jefes de Estado, la décimo sexta cumbre del grupo Brics, por primera vez en su formato ampliado, se desarrolla en la ciudad rusa de Kazán el 22 y 24 de octubre 2024.

El encuentro se efectúa en un momento convulso, pero de importantes decisiones en el reacomodo geopolítico mundial, con candentes amenazas de guerra y a las puertas de las elecciones en EE. UU.

Estados Unidos y China siguen encabezando la lista de las diez economías más grandes del mundo, según el tamaño de su producto interno bruto, de acuerdo con la más reciente actualización elaborada por el Foro Económico Mundial. Alemania desbancó a Japón y Rusia salió del grupo.

“Creemos que las disputas solo deben resolverse pacíficamente. Apoyamos totalmente los esfuerzos para restaurar rápidamente la paz y la estabilidad”, declaró el primer ministro de India, Narendra Modi, frente al presidente ruso en un encuentro bilateral en el marco de la cumbre. El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, también instó a poner fin al conflicto, pero calificó a Moscú de “valioso aliado” y amigo.

Una prioridad ha sido impulsar el comercio en Sudáfrica, junto a un emergente crecimiento económico de todo el continente africano. La relación con China y Rusia ha sido determinante para el proceso de emancipación africano en años recientes.

“El mundo está atravesando cambios profundos, sin precedentes en un siglo. La situación internacional es caótica”, Xi Jinping.

“El mundo está atravesando cambios profundos, sin precedentes en un siglo. La situación internacional es caótica (…), pero estoy firmemente convencido de que la profunda amistad que une a China y Rusia de generación en generación no cambiará”, afirmó Xi tras reunirse con Putin, según informó AFP.

“La cooperación ruso-china en los asuntos mundiales actúa como uno de los factores de estabilización en la arena global”, declaró Putin. “Tenemos la intención de incrementar aún más la coordinación en todas las plataformas multilaterales, para garantizar la seguridad global y un orden mundial justo”, agregó.

El lamentable ausente será Luiz Inácio Lula da Silva, a quien por consecuencia de un golpe en la cabeza, por un accidente doméstico, los médicos le recomendaron no hacer viajes largos. Participará de modo virtual por teleconferencia. Esto es una desventaja importante, pues, como representante de América Latina, su postura es clave para la región.

Otra ausencia importante para Latinoamérica es la del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien no pudo asistir debido a los graves problemas con la red eléctrica en la isla. El país caribeño presentaría su interés de incorporarse al grupo.

Otros países que ya están en la versión ampliada del mecanismo son Etiopía, que celebró la importante posibilidad de acceso a nuevos mercados.

Egipto, Emiratos Árabes Unidos e Irán, se incorporan como socios emergentes amenazados por la tensión en su región y procurando una solución definitiva al conflicto con Israel dentro del derecho internacional.

Mientras Arabia Saudita, también parte de la ampliación, sostiene una postura cautelosa.

El interés cada vez de más países de sumarse al grupo evidencia año tras año su importante crecimiento. Cuatro miembros crearon el grupo en 2009, Brasil, China, India y Rusia, luego Sudáfrica se incorporó al año siguiente.

Xi comparó en su día a los cinco miembros del grupo Brics con los cinco dedos de una mano: Son cortos y largos si se extienden, pero forman un poderoso puño si se cierran juntos.

En 2023, tras la cumbre en Johannesburgo, el bloque aceptó la entrada de Egipto, Etiopía, Arabia Saudita, Irán y Emiratos Árabes Unidos, así como de Argentina, que no llegó a formalizar su ingreso tras la llegada a la presidencia de Javier Milei.

Otro asistente clave al encuentro, pues pidió formalmente unirse al grupo en setiembre 2023, es el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que, como miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), desempeña un lugar estratégico en el escenario geopolítico actual.

“Considero que la reunión del BRICS es muy importante. En este momento, los países del Sur Global tienen una gran necesidad de financiamiento. Y las condiciones para obtenerlo son bastante complicadas”, dijo Dilma Rousseff, presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo, durante una reunión sostenida con Putin en Kazán.

Franja y Ruta

La caída de la URSS abrió a los países de Asia Central a una nueva opción de gestión económica que mantienen un importante vínculo con Occidente, pero a la vez se retoma una antigua relación con China, la de la ruta de la seda. El desarrollo comercial crece de manera sostenida entre el gigante asiático y los países de Asia Central, cuyos recursos son muy considerables y tienen además una importante relación de cooperación con Rusia.

Esta se ha convertido en una región cada vez más activa económicamente y otro polo emergente que Occidente intenta, sin éxito, disputar.

Las inversiones de China en esa región son de las más importantes de su economía y una recuperación moderna de la antigua ruta de la seda ya es una de las más florecientes.

Bancos

El New Development Bank (NDB), el banco del grupo Brics, ejemplifica el esfuerzo de darle un nuevo sentido al sistema financiero internacional y una forma de apoyo e inversión en países en desarrollo con un verdadero sentido de progreso.

“El establecimiento del banco sirve como complemento beneficioso y mejora del sistema financiero existente”, dijo el presidente Xi, añadiendo que esto “puede fomentar una reflexión más profunda y reformas más activas en el sistema financiero global”.

La propuesta de “un aumento de los pagos en monedas nacionales” entre los países Brics, “reducirá los riesgos políticos externos”, señaló por su parte el presidente ruso.

Este año se conmemora el 75° aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Rusia, por lo que el presidente Xi Jinping destacó en la actual relación de China y Rusia la responsabilidad como grandes países para el mundo y para el pueblo.

No querer la guerra fría ni caliente

Ante la incapacidad de responder al crecimiento de economías emergentes en un mundo globalizado, las potencias occidentales optaron por una postura confrontativa que provocara un nuevo escenario de guerra fría que polarizara la geopolítica mundial.

Confrontaron directa y militarmente a Rusia con la OTAN mediante la guerra en Ucrania, acusaron a China de amenaza para justificar medidas proteccionistas ante los foros relaciones económicas mundiales y quisieran achacar a Irán la responsabilidad de la crisis en Oriente Medio. Pero todas las jugadas les salieron mal.

Rusia soportó la andanada de sanciones económicas y venció en el campo de batalla ucraniano a sus adversarios; China demostró su fortaleza económica, pese a los embates postpandemia COVID-19 y al hostigamiento comercial de las grandes potencias occidentales; Irán se resistió a caer en una guerra directa con Israel, a pesar de las provocaciones por reiterados ataques y el genocidio perpetrado por Benjamin Netanyahu en la Franja de Gaza.

La tradicional estrategia de dividir para vencer que la hegemonía occidental ha aplicado a lo largo de siglos, resultó contraproducente.

El mecanismo del grupo Brics se constituyó en un punto de convocatoria para conformar un polo multilateral suficientemente sólido respaldado por la segunda economía del mundo, China.

La diversidad y heterogeneidad del grupo, lejos de ser una debilidad como lo señalaban hasta hace un par de años algunos importantes analistas internacionales, es ahora una de sus enormes ventajas en el tanto le permite definir sus políticas y propuestas de multilateralismo desde la esencia misma de su convocatoria y cohesión.

Conforme los líderes de las potencias occidentales siguieron presionando y creando enemigos, los otros países, principalmente los del llamado sur global, muchos de ellos víctimas de los abusos colonialistas de las potencias occidentales, buscan una opción distinta basada en el respeto, la escucha de los otros, la búsqueda de beneficio mutuo en vez de ventajas individuales.

El enemigo con que amenazaban los líderes occidentales terminó, de alguna manera, en una profecía autocumplida, ya que emergentes y divergentes, los otros países apuntan a otra posibilidad de futuro. Mientras, las potencias occidentales dan tumbos de crisis en crisis en lo que va del siglo XXI.

Con su líder principal, EE. UU., agobiado por una turbulencia política como no había visto en más de un siglo y medio y sus propias economías incapaces de recuperarse, no logran disimular un escenario de caos.

Lula es el gran ausente, pues, debido a un accidente doméstico en que se golpeó la cabeza, los médicos le recomendaron no hacer viajes largos y debió incorporarse por videoconferencia.

Mal aliado y peor líder

Las últimas previsiones del FMI publicadas el martes muestran que la salud de la economía estadounidense contrasta con la apatía en la zona euro, debido a crisis recientes y a otros factores más profundos, informa la agencia AFP.

Desde hace dos años, los caminos son claramente divergentes para una y otra economía.

Estados Unidos registró en 2023 un crecimiento de 2,9% contra solo 0,4% en la zona euro, mientras que en 2024 el FMI espera 2,8% de expansión del PIB estadounidense contra apenas 0,8% en los países europeos.

El año que viene las cosas seguirán iguales: 2,2% para Estados Unidos y 1,2% para el bloque del euro. El “World Economic Outlook”, el informe de previsiones del organismo financiero, aumenta 0,3 puntos porcentuales sobre julio el dato para la mayor economía mundial y rebaja otro tanto el guarismo para Europa, añade la agencia.

Mientras, los datos del Banco Mundial muestran que la participación de los países Brics en el PIB global pasó del 18% en 2010 a cerca del 26% en 2021, registrando un aumento cada año de ese periodo.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, asiste a la cumbre como miembro del grupo ampliado en un momento clave de tensión en Medio Oriente.

Sanciones

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, las cuatro principales economías del mundo representan la mitad del PIB mundial, una proporción que aumenta a dos tercios cuando se toman los datos de los diez países del grupo.

En el tercer puesto ya no figura Japón, sino Alemania, mientras que India, Reino Unido y Francia también defendieron sus puestos anteriores. Casi los mismos escalones que bajó Canadá los subió Italia.

La guerra en Ucrania, con su enorme costo en vidas y recursos y la andanada de sanciones a Rusia, tuvo efecto, aunque lejos del esperado para semejante esfuerzo, pues Moscú salió de la lista para darle paso a Brasil, que en 2024 llegó al noveno lugar.

Pese a su ascenso en el ranking, Alemania sufrió particularmente el impacto de la aventura ucraniana en su economía. Según el FMI, su PIB se estancará este año, y tendrá un modesto avance de 0,8% el próximo según las previsiones publicadas el martes y revisadas en fuerte baja sobre las de julio (0,2 puntos porcentuales para 2024 y 0,5 para 2025), informa la agencia francesa.

La disputa por la primacía económica está definida por dos polos, el del G7 regido por EE.  UU. y ahora el de los Brics, encabezado por China, que son las dos economías más grandes del mundo, separadas de un tercer lugar por un porcentaje muy amplio.

Los líderes europeos tienen que recapacitar acerca de seguir a EE. UU. en su política confrontativa. Alemania e Italia sufren de una “debilidad persistente en la industria”, destacó el FMI en su informe. Francia tendrá en 2024 un modesto crecimiento de 1,1% y será similar en 2025, según el FMI.

A la inversa, con el gobierno socialista de Pedro Sánchez, España crecerá 2,9% este año y 2,1% el próximo gracias a la buena salud del turismo, pero no alcanza a compensar la crisis general del continente, según indica AFP.

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