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EE UU vuelve a bloquear declaración del Consejo de Seguridad sobre Israel y Palestina, pese a saldo de 70 muertos.

Los enfrentamientos entre los grupos armados palestinos en la Franja de Gaza e Israel ya han causado al menos 70 muertos y provocaron este miércoles la movilización de la comunidad internacional para evitar una "guerra a gran escala".

El Consejo de Seguridad de la ONU celebró este miércoles otra reunión de emergencia sobre el conflicto entre israelíes y palestinos, nuevamente sin poder lograr un acuerdo para una declaración debido a la persistente oposición de Estados Unidos, principal aliado del Estado hebreo, según diplomáticos.

Para Estados Unidos, «el Consejo de Seguridad muestra su preocupación al reunirse, no hay necesidad de más», dijo a la AFP un diplomático que pidió el anonimato. «Estados Unidos no parece considerar una declaración para ayudar a una desescalada» del conflicto, agregó otro diplomático, también bajo condición de anonimato.

Según varias fuentes, la mayoría de los 15 miembros del Consejo de Seguridad estaban a favor de adoptar una declaración conjunta destinada a reducir la tensión.

Ya el lunes, durante una primera reunión de emergencia, Estados Unidos había rechazado la adopción de un texto conjunto propuesto por Túnez, Noruega y China, pidiendo a las dos partes que se abstengan de cualquier provocación.

Ese proyecto de declaración reclamaba «a Israel detener las actividades de colonización, demoliciones y expulsiones» de palestinos, «incluyendo Jerusalén Este», entre otras cosas, según el documento al que accedió la AFP.

«Estados Unidos participa activamente detrás de escena a nivel diplomático con todas las partes y en la región en favor de una desescalada. Actualmente, una declaración del Consejo sería contraproducente», dijo un diplomático allegado a las discusiones, que también pidió el anonimato.

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, anunció el miércoles que un enviado del gobierno de Joe Biden viajará a Oriente Medio para reunirse con líderes israelíes y palestinos: «Urgirá en mi nombre y en nombre del presidente a una reducción de la violencia», destacó.

Como muestra de su frustración, cuatro miembros europeos del Consejo de Seguridad – Noruega, Estonia, Francia e Irlanda – se reunieron el miércoles para emitir un comunicado : «La gran cantidad de víctimas civiles, incluidos niños, debido a los ataques aéreos israelíes en Gaza y las muertes israelíes causadas por cohetes lanzados desde Gaza son preocupantes e inaceptables».

Consultado sobre la imposibilidad de abordar el asunto con una postura única, el portavoz de la ONU Stéphane Dujarric, aseguró que espera un próximo cambio de rumbo.

«Esperamos que los miembros del Consejo encuentren, tengan la capacidad de emitir un comunicado», dijo. «Cualquier situación internacional siempre se beneficiará de una voz fuerte y unificada del Consejo de Seguridad», remarcó.

La zona está bajo tensión por los disparos de decenas de cohetes desde la Franja de Gaza hacia Israel y los mortales bombardeos del Ejército israelí contra el grupo islamista Hamás que han dejado al menos 70 muertos -la mayoría civiles, incluidos varios niños- y hacen temer un conflicto a gran escala.

Esto se desató luego de días de violentos enfrentamientos entre fieles palestinos y fuerzas de seguridad hebreas en zonas de culto de Jerusalén Este, el área ocupada y anexada por Israel.

70 muertos ya movilizan a la comunidad internacional

Los enfrentamientos entre los grupos armados palestinos en la Franja de Gaza e Israel ya han causado al menos 70 muertos y provocaron este miércoles la movilización de la comunidad internacional para evitar una «guerra a gran escala».

El movimiento islamista Hamás anunció una andanada de 130 cohetes contra el territorio israelí, con lo cual el número de proyectiles lanzados desde el diminuto enclave palestino se elevaría a más de 1.000 desde que el conflicto empezó a degenerar, el pasado lunes.

Hamás advirtió que este nuevo ataque era una respuesta a la destrucción de un gran edificio de una decena de plantas en Gaza, donde estaba situada, entre otras, las oficinas de la cadena televisiva local Al Qods.

Los ataques fueron constantes a lo largo del día, a uno y otro lado de la frontera. En la Franja de Gaza murieron 65 personas, de las cuales 16 eran niños.

Del lado israelí se informó de al menos siete víctimas mortales. Un soldado murió por el disparo de un misil antitanque, un niño de seis años tras el estallido de un cohete en Sederot.

Hamás también reconoció la muerte de varios comandantes, entre ellos Bassem Issa, jefe de su rama militar en la ciudad de Gaza.

Son los combates más intensos desde la guerra de 2014, lo que llevó a Estados Unidos a anunciar el envío de un emisario a la región, Hady Amr, subsecretario de Estado adjunto a cargo de los asuntos israelíes y palestinos.

Washington instó a su aliado israelí, al que sigue apoyando en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, a evitar en la medida de lo posible «víctimas civiles».

Rusia por su parte pidió la reunión urgente del Cuarteto para Oriente Medio, que también agrupa a la Unión Europea y a la ONU.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió durante una visita en Moscú la «desescalada» para proteger la vida de los civiles «que mueren en condiciones absolutamente inaceptables».

«Debe hacerse todo lo posible para prevenir un conflicto más amplio», añadió por su parte el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Fuentes diplomáticas afirmaron a la AFP que la ONU, con la ayuda de Catar y Egipto, inició una mediación con las partes «afectadas» para lograr una distensión.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan pidió en cambio «dar una lección» a Israel.

Clima de terror

La actual oleada de violencia tiene su origen en los disturbios del fin de semana en la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar más sagrado del Islam, en Jerusalén Este, anexionado por Israel en 1967.

En los territorios ocupados por las fuerzas isralíes ya han fallecido tres palestinos, pero de nuevo, el grueso de los combates tiene lugar en Gaza, bajo control de los grupos armados palestinos armados, más radicales.

Las sirenas volvieron a sonar al caer la tarde en Tel Aviv y sus alrededores ante el diluvio de cohetes.

La gran mayoría de los cohetes de Hamás son interceptados por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, pero no todos.

En Givatayim, en pleno corazón de Israel, una localidad que nunca hasta ahora había sufrido el impacto de proyectiles, los habitantes quedaron aterrorizados.

«Todas las ventanas de mi casa reventaron y las paredes quedaron agrietadas», explicó a la AFP Galit Bialobopolo, de 50 años.

Y la tensión ha estallado también con crudeza en una localidad mixta, Lod, con un 40% de población árabe, en la que se produjeron graves disturbios la víspera.

Una violencia que el presidente israelí Reuven Rivlin calificó de «pogromo» por parte de «una multitud árabe sedienta de sangre».

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró el estado de emergencia en la ciudad.

Algunos observadores temen que los disturbios civiles se intensifiquen. En varias ciudades mixtas del país, manifestantes con banderas palestinas quemaron coches y propiedades, atacaron a automovilistas y se enfrentaron a la policía.

El ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, dijo durante una visita a la ciudad de Ascalón que «el ejército seguirá atacando (Gaza) para garantizar una calma total y duradera» y aseguró que «solo cuando hayamos alcanzado este objetivo podremos hablar de tregua».

Ante este clima, la Corte Penal Internacional (CPI) advirtió que pueden haberse cometido crímenes de guerra.

 

Pie de foto: La actual oleada de violencia tiene su origen en los disturbios del fin de semana en la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar más sagrado del Islam, en Jerusalén Este, anexionado por Israel en 1967.(AFP)

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