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Convención demócrata arrancó con apasionadas acusaciones contra Trump

La exprimera dama Michelle Obama, que ha inspirado a muchos con su autobiografía best seller "Mi historia", hizo una encendida defensa de la urgencia de votar y criticó sin miramientos al actua Presidente.

La exprimera dama de Estados Unidos Michelle Obama abrió el lunes la convención demócrata con una apasionada acusación contra Donald Trump, afirmando que «es el presidente equivocado» para el país y llamando a votar Joe Biden el 3 de noviembre.

«Siempre que buscamos en esta Casa Blanca algún liderazgo, consuelo o alguna apariencia de estabilidad, lo que obtenemos en cambio es caos, división y una falta total y absoluta de empatía», dijo la esposa del expresidente Barack Obama, en una crítica sin precedentes a un mandatario en funciones.

«Trump es el presidente equivocado para nuestro país», enfatizó en un mensaje grabado en video.

Michelle Obama cerró la primera jornada de un cónclave en formato virtual instalado hasta el 20 de agosto en Milwaukee, Wisconsin, un estado clave que Trump ganó sorpresivamente en 2016 con poca ventaja.

En un Estados Unidos que llora más de 170.000 muertos por el coronavirus, golpeado por una histórica recesión económica y una oleada de ira contra el racismo, Trump tuvo el «tiempo más que suficiente para demostrar que puede hacer el trabajo, pero claramente lo supera», dijo.

«Es lo que es», afirmó, usando la misma frase de resignación de Trump al referirse a la pandemia.

La abogada de Chicago, que ha inspirado a muchos con su autobiografía best seller «Mi historia», hizo una encendida defensa de la urgencia de votar y «a hacer cola toda la noche si es necesario». La palabra «Voten» podía leerse en la cadena dorada que llevaba al cuello.

«Joe no es perfecto», dijo sobre Biden, ocho años vicepresidente de su marido. Pero «sabe lo que se necesita para rescatar una economía, hacer frente a una pandemia y liderar nuestro país. Y escucha. Dirá la verdad y confiará en la ciencia», aseguró.

Michelle Obama puso toda su popularidad para buscar derrotar a Trump, que confirmó que aceptará formalmente la nominación del Partido Republicano la próxima semana, «en vivo, desde la Casa Blanca».

Democracia en juego

El senador Bernie Sanders, máximo exponente de la izquierda estadounidense y excompetidor de Biden en las internas, advirtió que Trump lleva a Estados Unidos, al «autoritarismo».

«El futuro de nuestra democracia está en juego», subrayó.

En las dos horas de montaje trasmitido por internet, demócratas de a pie y famosos, entre ellos muchos de los rivales de Biden en las primarias, clamaron por un cambio de rumbo.

«Cada cuatro años nos reunimos para reafirmar nuestra democracia», dijo la actriz Eva Longoria, moderadora de la cita. «Este año hemos venido a salvarla».

Uno de los momentos más emotivos fue cuando el hermano de George Floyd, el afroestadounidense que murió asfixiado por un policía blanco en Minneapolis a finales de mayo, pidió un minuto de silencio en su honor.

Y también cuando una joven, Kristin Urquiza, contó que su padre, que murió a los 65 años de covid-19, tenía solo una «patología preexistente»: «confiar en Donald Trump. Y lo pagó con su vida».

También hubo muchos republicanos desencantados llamando a votar por Biden, entre ellos el exgobernador de Ohio John Kasich.

Pero a pesar de las palabras conmovedoras pidiendo «unidad» y de las anécdotas sobre Biden y su vida marcada por tragedias, la falta de público emocionado propio de las convenciones partidarias le dio a la propuesta un tono acartonado.

«Otra Venezuela»

Trump también buscó hacer titulares: viajó a Wisconsin y al vecino estado de Minnesota para dirigirse a sus seguidores.

«Es la elección más peligrosa que hemos tenido», dijo desde la pista del aeropuerto en Oshkosh, a unos 130km al norte de Milwaukee, la sede de la convención demócrata.

«Será otra Venezuela. Yo solía decir eso a la ligera, ahora lo digo con mucha fuerza porque es una ideología similar: esta será una Venezuela a gran escala, a muy gran escala si ganan», alertó.

Trump también dijo que «Joe el Dormido», como apoda a su oponente, quiere «abolir» el «estilo de vida estadounidense» y hacer de Estados Unidos «un país socialista muy aburrido».

El mandatario, eufórico mientras sus partidarios pedían a gritos «¡Cuatro años más!», también insistió con sus ataques sin pruebas contra el «fraude» que según él supondrá el voto por correo, que se estima aumentará por la pandemia.

«La única forma en que vamos a perder esta elección es si la elección está amañada», dijo Trump, quien ha amenazado con bloquear fondos adicionales para el servicio postal que según los demócratas son necesarios para procesar millones de papeletas.

Varios fiscales generales estatales señalaron que evalúan opciones legales para evitar interrupciones en el servicio postal.

Este martes, Trump respondió los ataques: «Por favor que alguien le explique a @MichelleObama que Donald J. Trump no estaría aquí en la bella Casa Blanca, si no fuera por el trabajo hecho por su esposo, Barack Obama», apuntó el mandatario.

Trump -que se vanaglorió de la fortaleza de la economía con índices de desempleo muy bajos hasta el golpe del coronavirus – reiteró que la situación está mejorando rápidamente.

«Mi gobierno y yo creamos la mejor economía de la historia de cualquier país», aseguró el mandatario, pese a que Estados Unidos es el país del mundo más enlutado por el coronavirus, con más de 170.000 fallecidos, y el desempleo está por encima de 10%.

El mandatario afirmó que la economía se está levantando, que los empleos abundan e hizo referencia a que el indicador tecnológico de la bolsa, el Nasdaq, tocó niveles récords.

«Todo el resto ya va a llegar», afirmó Trump.

Biden aventaja a Trump en las encuestas por 7,7 puntos según el promedio de RealClearPolitics. Pero la diferencia se ha estrechado y el demócrata espera que su elección de Kamala Harris, la primera mujer negra en la fórmula presidencial de un partido importante, revitalice su candidatura.

por Elodie Cuzin, con Alina Dieste en Washington

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