Centroamérica

Exsoldados guatemaltecos irrumpen en Congreso para exigir indemnización

Un grupo de cientos de exmilitares, algunos con palos o machetes, rompió un portón e ingresó por la fuerza a un estacionamiento del parlamento, y colocaron cadenas con candados en varias puertas para evitar que algunos diputados y trabajadores salieran del edificio.

Exmilitares guatemaltecos irrumpieron este martes en el área trasera del Congreso y quemaron varios vehículos en una protesta para exigir una indemnización por sus servicios durante la guerra civil (1960-1996), tras lo que fueron dispersados con gases lacrimógenos por las fuerzas antimotines, constataron periodistas de AFP.

Un grupo de cientos de manifestantes, algunos con palos, machetes u otros objetos, rompió un portón de metal e ingresó por la fuerza a un estacionamiento del parlamento, y colocaron cadenas con candados en varias puertas para evitar que algunos diputados y trabajadores salieran del edificio.

Además, los exsoldados incendiaron varios vehículos que estaban estacionados. La televisión local transmitió en vivo imágenes del fuego y columnas de humo que salían de los coches.

Antimotines llegaron a la zona y por un rato permanecieron a cierta distancia de la protesta hasta que entraron en acción lanzando algunos gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que también llevaban botellas de vidrio y otros objetos contundentes.

Al menos cinco personas fueron atendidos por socorristas por algún golpe, heridas leves o afectados por los gases, según un vocero de los Bomberos Voluntarios. Algunos periodistas que cubrían los disturbios resultaron lesionados, aunque nada de gravedad.

El Ministerio de Gobernación (Interior) informó en su cuenta de Twitter que, con apoyo de la policía, «se logró la evacuación por completo del personal que permanecía en el interior del Congreso».

 

Protestas recurrentes

 

La protesta fue convocada en rechazo a la supuesta negativa del Congreso -controlado por los oficialistas- de aprobar una iniciativa de ley que autoriza una indemnización de unos 15.000 dólares a cada soldado jubilado por su labor durante el conflicto armado interno, que dejó 200.000 muertos y desaparecidos, la mayoría a manos del Ejército.

La manifestación inició en horas de la mañana cuando se reunieron en la plaza central, frente a la antigua sede de gobierno, y luego recorrió varios metros rumbo al Congreso, donde ocurrieron los disturbios.

Al caer la noche, el edificio y los alrededores eran custodiados por policías civiles y militares.

El pasado miércoles, cientos de integrantes de organizaciones de exmiembros del Ejército bloquearon puntos fronterizos, el paso a un puerto marítimo y unos 18 tramos de carreteras.

El jueves retomaron el bloqueo de algunas carreteras aunque ya no el paso en las fronteras de Tecún Umán (oeste), limítrofe con México, y en Valle Nuevo, que comunica con El Salvador (este), como lo hicieron el día anterior.

Los militares retirados protagonizaron en junio y agosto pasados protestas similares para presionar por la ratificación de la iniciativa presentada en 2019 por el diputado Felipe Alejos, un congresista incluido recientemente por Estados Unidos en una lista de «corruptos».

En Guatemala existe una ley de resarcimiento para víctimas de la guerra civil, viudas y huérfanos, pero la legislación no incluye a los miembros de las fuerzas armadas.

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