Centroamérica

Detenido un nuevo opositor en Nicaragua

Ante las constantes detenciones de activistas y candidatos opositores, el presidente de Costa Rica declaró que la situación es "lamentable, repudiable".

El excanciller nicaragüense José Pallais se convirtió este miércoles en el séptimo opositor detenido, cuatro de ellos aspirantes a la presidencia, en el país durante la última semana bajo leyes sancionadas por el gobierno de Daniel Ortega para proteger la soberanía, informó la Policía Nacional.

Pallais fue detenido acusado de «incitar la intervención extranjera en los asuntos internos», «pedir intervenciones militares» y organizarse con fondos externos para «ejecutar actos de terrorismo y desestabilización» del gobierno de Ortega, según un comunicado de la cuerpo policial.

Los delitos imputados a Pallais y a otros seis opositores detenidos, entre ellos cuatro precandidatos a las elecciones de noviembre, están contemplados en la ley de Defensa de los Derechos del Pueblo y Soberanía y de agentes extranjeros, aprobada en diciembre por iniciativa del gobierno de Ortega.

Pallais es miembro del bloque opositor denominado Coalición Nacional y durante las protestas contra Ortega de 2018 fue miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), contraparte del gobierno en el diálogo que buscaba una solución al conflicto.

Cuatro aspirantes a la presidencia de Nicaragua han sido detenidos en la última semana: el politólogo Félix Maradiaga, el economista Juan Sebastián Chamorro, el exdiplómatico Arturo Cruz y la periodista Cristiana Chamorro.

También están detenidos el expresidente del gremio de empresarios, José Adán Aguerri y la activista de la sociedad civil Violeta Granera.

«Lamentable, repudiable»

Medios afines al gobierno han adelantado que habrán otras detenciones contra dirigentes políticos y activistas de la sociedad civil a los que las autoridades culpan de ser los responsables de las protestas que en 2018 dejaron 328 muertos y miles de exiliados, según la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CIDH).

El gobierno del presidente Ortega, de 75 años y 14 de forma consecutiva en el poder, dice que la revuelta fue un intento de golpe de Estado para quitarlo de la presidencia.

«El operativo está empezando y falta gente (…) la ley es pareja, el que traiciona a la patria es un delito», dijo el comunicador y simpatizante del gobierno William Grigsby en su programa «Sin Fronteras» de Radio La Primerísima.

Las capturas de opositores han provocado condenas de Estados Unidos y otros países que han demandado la liberación inmediata de los afectados.

Esta mañana, durante un acto público Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, se refirió a la situación de Nicaragua y manifestó que es «lamentable, repudiable, es terrible lo que está pasando en el país hermano y vecino».

Alvarado añadió que «no pude ser que cuatro precandidatos de cara a un proceso electoral en noviembre estén hoy en prisión», por lo que enfatizó que se debe dar garantías respecto a la integridad física de esas personas a la comunidad internacional, la cual «tiene que dar una respuesta coordinada». Por ello, informó que este mismo jueves se comunicó con Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Por otra parte, el diputado Wálter Muñoz, del Partido Integación Nacional, informó que esta tarde un nutrido grupo de diputados y diputadas presentaron una moción para, entre otras cosas, repudiar la detención de los candidatos opositores, demandar su liberación y «reiterar nuestra solidaridad con el pueblo de Nicaragua» y respaldar un  pronunciamiento de la Cancillería, que llamó a detener las medidas que «alejan la perspectiva de elecciones justas, libres, creíbles e inclusivas».

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