Brasilia, Brasil
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro agotó este martes los recursos contra su condena a 27 años de cárcel por intentar un golpe de estado en 2022 y deberá cumplir la pena, informó la corte suprema.
El exmandatario, de 70 años, se encuentra desde el sábado detenido preventivamente en un complejo policial en Brasilia por supuesto riesgo de fuga. Su defensa se abstuvo de presentar un segundo recurso contra la sentencia.
La corte suprema, que ya había rechazado un primer recurso, certificó que las sentencias «quedaron en firme» para Bolsonaro y dos de sus exsubordinados procesados por la misma conspiración, según un documento del tribunal obtenido por la AFP.
Ahora la corte deberá determinar el lugar donde el expresidente (2019-2022) purgará su pena.
Intento de fuga
La corte suprema de Brasil decidió este lunes mantener el encarcelamiento del expresidente Jair Bolsonaro, trasladado a prisión el sábado tras dañar la tobillera electrónica que controlaba su arresto domiciliario.
La votación virtual acabó a 20H00 locales (23H00 GMT) por unanimidad en la primera sala del tribunal a favor de que el expresidente siga preso preventivamente.
Bolsonaro «violó dolosa y conscientemente el equipamiento de monitoreo electrónico», argumentó este lunes el magistrado Alexandre de Moraes, quien ordenó su traslado a prisión, según un documento divulgado durante la sesión virtual extraordinaria.
El juez reiteró el lunes que su decisión respondió a los «gravísimos indicios de un eventual intento de fuga», según él, programado para la tarde del sábado durante una manifestación convocada por el hijo del expresidente frente a su residencia.
El juez recordó además que la embajada de Estados Unidos se encuentra cerca del vecindario, y que Bolsonaro es aliado del presidente Donald Trump.
La madrugada del sábado, el sistema de vigilancia penitenciaria detectó daños en la tobillera.
Un video de la inspección muestra a Bolsonaro admitiendo ante una funcionaria que usó «un soldador» para intentar abrir el aparato por «curiosidad».
Durante una audiencia de custodia realizada el domingo, Bolsonaro alegó que sufrió un momento de «paranoia» debido a medicamentos y que tuvo «alucinaciones» de que había dispositivos de escucha en la tobillera.
Sus abogados solicitaron que regrese a prisión domiciliaria por su «cuadro de confusión mental», con el argumento de que sufría efectos secundarios de fármacos que toma para aliviar crisis de hipo derivadas de las secuelas de una puñalada que recibió en 2018.
El senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente, anticipó este lunes que impulsará en el parlamento una amnistía que beneficiaría a su padre.
Asesinar a Lula
La trama golpista consistió en poner en duda la validez de las elecciones de 2022 para declarar un estado excepción e impedir la investidura del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
El plan contemplaba incluso asesinar a Lula y a su vicepresidente Geraldo Alckmin, según la corte suprema. Pero no se consumó por falta de apoyo de altos mandos militares.
Luego de tres meses bajo arresto domiciliario, Bolsonaro intentó quemar con un soldador la tobillera de monitoreo, lo que precipitó su traslado a prisión preventiva el sábado.
La defensa del exmandatario alegó que el incidente obedeció a un estado «confusión mental» inducido por medicamentos, en un recurso rechazado por la corte.
Bolsonaro sufre secuelas de una puñalada que recibió en 2018 y toma varios fármacos para tratar complicaciones derivadas de esa herida en el abdomen.
La defensa ha anticipado que recurrirá la pena en instancias internacionales y ha solicitado en varias ocasiones que la corte le conceda prisión domiciliar por su estado de salud.
