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Gobierno español busca enfrentar la crisis con más gasto social e impuestos a grupos más adinerados

El gobierno de Pedro Sánchez apuesta por aumentar el gasto público en un 10%, financiado con fondos del plan de impulso de la Unión Europea y mediante el aumento de tributos a multinacionales y sobre los ingresos del 0,17% más rico.

El gobierno español presentó este martes un proyecto de presupuesto para 2021, nutrido por fondos europeos y alza de impuestos a las transnacionales y a los sectores más adinerados, para reimpulsar una economía muy dañada por el virus, que sigue causando estragos en el empleo.

El Gobierno de Pedro Sánchez, en coalición con Podemos,  apuesta por aumentar el gasto público en un 10%, auxiliado por 27.000 millones de euros, procedentes del megaplan de impulso aprobado en julio por la Unión Europea y aumentando ligeramente los tributos, carga que recaería en las multinacionales españolas y en los ingresos del 0,17% más rico de la población, según informó el diario español Público.

Un recorte de 5% a la exención que los grupos empresariales aplican al Impuesto de Sociedades cuando repatrian beneficios obtenidos por sus filiales y cuando canalizan recursos dentro del territorio estatal hacia sus matrices, aportaría unos 1.520 millones de euros a las arcas públicas en los próximos dos años, según la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Otras medidas propuestas afectarían a las rentas más elevadas y a grandes patrimonios; por ejemplo, una reforma al Impuesto de la Renta que no afecta al 99,83% de la población. Las medidas que afectan el consumo generalizado incluyen el alza de la carga tributaria en diésel, bebidas azucaradas y seguros.

El presupuesto moviliza un volumen de inversiones públicas «absolutamente excepcionales»; se trata del «más ambicioso de nuestra historia democrática», afirmó el Presidente de Gobierno. El proyecto, que debe ser validado por el Congreso donde el gobierno está en minoría, busca remontar la peor recesión del mundo occidental en 2020, con una caída del 12,8% del Producto Interior Bruto según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional.

El plan permitiría aumentar un 10% el gasto social, incluyendo materias como el ingreso mínimo vital creado meses atrás pero con problemas de implantación por la falta de efectivos de una administración desbordada por las demandas.

3.000 millones más en sanidad

El proyecto contempla un aumento del 151% de la partida sanitaria, un incremento salarial a los funcionarios y un crecimiento del 0,9% en parte de las pensiones en 2021. El sector recibirá 3.000 millones de euros suplementarios, de los que 2.400 procederán de fondos europeos y servirán para comprar vacunas y reforzar la red de atención primaria.

Además, se pretende aumentar el gasto en educación (70%), investigación (80%), inversión en infraestructuras (115%) y cultura (25%).

«Inauguramos una nueva época en la política económica en España, que deja atrás definitivamente la etapa neoliberal de la austeridad y de los recortes», dijo el líder de Podemos Pablo Iglesias, vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales del gobierno.

Subidas de impuestos

Para sufragar el aumento del gasto público, el gobierno propone subir impuestos a grandes sociedades, a las rentas más elevadas (más de 300.000 euros anuales por rentas del trabajo) y a fortunas con patrimonios superiores a los 10 millones de euros (11,8 millones de dólares).

También contempla un aumento del IVA sobre bebidas azucaradas, un nuevo impuesto sobre el plástico y la entrada en vigor de una tasa sobre las transacciones financieras y la llamada tasa Google para los gigantes digitales.

«Somos el único gran país de la eurozona que se aleja de la estrategia de rebaja fiscal. El resultado: menos empresas y menos empleo», tuiteó el Círculo de Empresarios, uno de los principales grupos de presión empresariales.

El esfuerzo para sostener una economía muy castigada por la crisis sanitaria ha dejado maltrechas las finanzas públicas. El 30 de junio, el déficit público era del 6,46% del PIB y debe subir hasta el 11,3% a final de año, según el gobierno. La deuda pública supera el 110%, el nivel más alto de la historia reciente.

La inestabilidad política de los últimos años, con dos elecciones y un cambio de gobierno, han hecho que España todavía funcione con los presupuestos de 2018, elaborados por el anterior ejecutivo conservador.

 

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