Ideas&Debates

Un compromiso compartido

Somos un país que confía en la educación de calidad que imparten las universidades estatales.

Somos un país que confía en la educación de calidad que imparten las universidades estatales. Tenemos claro que el desarrollo integral de Costa Rica es conducido por profesionales críticos, pensantes, comprometidos con el país y que ejercen sus carreras con excelencia y ética. Por esa razón, este Gobierno mantiene su compromiso con una inversión creciente y sostenida que nos permita asegurar la educación pública que el país merece.

Costa Rica se ha comprometido con la educación como proyecto-país, por lo que ha garantizado constitucionalmente un 8% del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, y en el marco de los convenios de financiamiento con las instituciones de educación superior ha definido como meta el asignar un 1,5% específicamente para atender las necesidades, y propiciar el crecimiento de la educación superior pública.

La concreción de este reto debe inscribirse dentro de la delicada situación fiscal que enfrentamos los costarricenses. Estamos frente a una de las crisis fiscales más profundas de la historia reciente del país y en la mesa pública se han planteado propuestas para la racionalización del gasto y aumento de los ingresos. Esta discusión, necesariamente, deberá asumirse en el marco de la negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) del 2017.

Vale la pena recordar que en el 2014 logramos dar uno de los mayores saltos cuantitativos en el presupuesto para la educación superior pública.  Pasamos de una inversión de ₡359.978 millones a destinar ₡410.488 millones para el 2015. Esto representó un crecimiento de un 14,03%, de un año y otro.

En el 2015, el gobierno mantuvo su compromiso con el crecimiento sostenido del presupuesto para el financiamiento de la educación superior. Se aprueba destinar para el año 2016 ₡30.285 millones más que el año anterior, lo que representa un crecimiento del 7,38%.

Nuestra responsabilidad para con el país es compartida: el Gobierno trabaja por asegurar los recursos que la educación pública requiere, pero las universidades estatales deben de asumir -hoy más que nunca- su responsabilidad de contribuir en la movilidad social y el desarrollo del país. Debemos trabajar juntos para que la matrícula esté tanto vinculada con el impulso a los sectores que más lo necesiten, como con el rendimiento académico.

Las universidades públicas deben utilizar estos recursos en el cumplimiento de sus funciones esenciales, incluyendo entre sus componentes la búsqueda de la equidad, la ampliación de la cobertura, la diversificación de carreras, la vinculación de la educación superior con los sectores productivos y sociales, la rendición de cuentas a la sociedad costarricense y la formación de profesionales de excelencia en todas las áreas de conocimiento. Todos estos objetivos, dentro de esquemas para la sostenibilidad financiera. Solo así lograremos que los centros de educación superior pública orienten sus recursos en fortalecer sus funciones sustantivas.

En esta línea, ha sido fundamental el trabajo en torno a la agenda de cooperación, recientemente firmada, que avanza con dinamismo y solidez.

Actualmente se han presentado proyectos específicos, entre los que se encuentra un diseño que trabaja el Ministerio de Educación Pública, en conjunto con las universidades, para desarrollar una propuesta que apoye la prevención y la atención del abandono y la exclusión escolar. También, trabajamos con las universidades en protocolos para la prevención y la atención de la violencia en los centros educativos.

Otras instituciones como el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos desarrollan con los centros de educación superior, un modelo para brindar nuevas soluciones habitacionales para la población de la GAM.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de Seguridad Pública, por su parte, capacitan a sus funcionarios en el Lenguaje de Señas Costarricense Lesco, gracias al apoyo de las universidades estatales.

El desarrollo de nuestro país se logra si trabajamos juntos.

Debate nacional

La educación superior pública ha realizado múltiples contribuciones para elevar la calidad del servicio educativo en el país.

Las universidades estatales han asumido el compromiso acreditando más de 75 carreras ante el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (Sinaes) para el 2016.

En la Asamblea Legislativa se discute en este momento una reforma para fortalecer el Consejo Nacional de Educación Superior Privada (Conesup). El texto propone estándares para la educación superior privada y plantea modelos de calidad que necesariamente se consolidan en la educación superior pública.

Formar parte de las universidades estatales en nuestro país debe ser considerado un honor, por el aporte histórico que estas han tenido en el desarrollo nacional, como cuna de los más prestigiosos y reconocidos profesionales, investigadores y académicos.

Por eso aplaudo el compromiso que se da en distintos espacios, por parte estudiantes, docentes y administrativos, por fortalecer una educación superior pública que responda a las necesidades del país.

Todas y todos, desde nuestra propia función, y más allá de nuestras diversas visiones, compartimos el compromiso de darle a Costa Rica la educación de calidad que merece para propiciar la justicia social.


La autora es Ministra de Educación Pública de Costa Rica.

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