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El BCR lo volvió a hacer (y lo seguirá haciendo)

El banco estatal publica un anuncio en que humoriza en torno a la evasión de pensiones alimentarias. Críticas llueven, pero el objetivo está logrado.

Apenas un año después de lanzar su opción de banca rosada y estereotipada enfocada en mujeres, el Banco de Costa Rica (BCR) ha querido acabar el 2016 con una nueva fogata publicitaria, esta vez con un anuncio que hace comedia de los hombres que evaden el pago de pensiones alimentarias.

El objetivo del banco estatal es divulgar su nueva marca Tucán, de servicios bancarios simplificados en comercios, pero alguien dentro ideó y alguien autorizó lo que finalmente salió a la luz este miércoles durante la transmisión del partido de Alajuelense y Saprissa. Se trata del spot de un supuesto jugador de futbol que escapa del estadio metido en un maletín para balones mientras la mamá de su hijo (con el bebé en brazos) lo busca acompañada de dos policías. “Me cayó la ley”, dice el actor a sus compañeros.

La escena no es producto de un gran talento imaginativo. Es tomada de la vida real, de varios casos de evasión de responsabilidades paternales, pero en concreto uno ocurrido este año en un equipo destacado del futbol de la Primera División. Solo buscaron actores profesionales y aplicaron para contarlo un tono pretendidamente gracioso. “Cómico, popular”, dijo Enrique Rojas Solís, gerente de Marca del banco. Provocador, podría decir también.

En una escena, el futbolista le pide al comerciante priorizar el pago de la tarjeta de crédito y relegar el depósito de la pensión, pero la mujer (cara de malvada, buzo rosado, niño beneficiario en brazos) llega a tiempo y el hombre no tiene más remedio que hacer el depósito judicial. “Salga de apuros con un tucanazo”, acaba diciendo la voz de fondo.

Las reacciones en redes sociales no tardaron en detonar y acusar el anuncio como machista, burdo; lo critican por relativizar la responsabilidad de quienes abandonan a sus hijos, más aún viniendo de una institución pública. Sin embargo, hay quienes lo ven como una exposición de un caso cotidiano en clave de humor.

Es más, el BCR señala que la idea es facilitar el pago de pensiones mediante el nuevo servicio Tucán, como una opción accesible dentro de esta entidad bancaria, la única dispuesta por el Poder Judicial para este tipo de cobros en el país (hay 175.000 expedientes vigentes).

Al margen de razones o prejuicios, el BCR logró posicionar el nombre de su producto en la discusión del día, al menos la que ocurre en sede digital entre medios de comunicación y redes sociales. Más de 50.000 reproducciones se registraban a mitad de la tarde y el tema era tendencia en la red social Twitter; el banco estaba midiéndolo y seguirá haciéndolo cuando vuelva a pautar durante el futbol el fin de semana o con los dos nuevos anuncios posteriores, que ya tienen preparados.

Ya miles de personas más saben qué es Tucán, aunque nadie pueda garantizar que la expresión “tucanazo” acierte como sinónimo de “depósito rápido” y más bien acabe con otros significados, como la evasión del pago de la pensión o incluso la cancelación de cuentas bancarias de algún cliente molesto con este tipo de publicidad, como alguien ya sugirió en redes sociales.

La defensora de los Habitantes, Montserrat Solano, salió a recordar las advertencias aplicables para la publicidad en la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw, en inglés).

También reaccionaron en contra el diputado oficialista Javier Cambronero y la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), Alejandra Mora. “Las pensiones alimentarias son una obligación, no pueden ser motivo de burla, menos hacer una sátira social de la situación que viven miles de mujeres todos los días (…) Este anuncio nuevamente se fundamente en estereotipos”, criticó ella un comunicado de prensa.

Mora envió una carta a autoridades del BCR con la petición para que retiren el anuncio de manera inmediata, pero no parece que vaya a tener éxito, pues Enrique Rojas defendió cada punto del producto publicitario a su cargo, el cual fue avalado por el gerente general, Mario Barrenechea, y resto el cuerpo gerencial.

“De ninguna forma estamos tratado de ofender a nadie. Estamos provocando que todo el mundo sepa de una nueva marca que ofrece un servicio muy fácil para pagar pensiones. Ya no hay excusa”, contestó Rojas a este semanario.

Sobre la forma, también la cree adecuada: “Es cómico, porque esa es la realidad, la cruda realidad y escogimos hacerla en un tono popular o lúdico. Al final la publicidad refleja la realidad y se logra el objetivo, el hombre paga”.

“Es publicidad innovadora y diferente y eso cala en gente, aunque no en toda. Hemos visto muchos comentarios positivos. Sabemos que en Costa Rica por cualquier cosa se hace un bate-bate”.

En eso sí tiene razón. Una revisión somera de los comentarios en algunas noticias de medios masivos abundan los aplausos para la publicidad y al tono supuestamente jocoso. Hay terreno cierto para que el BCR siga apostando por sus mensajes, como ya resultó con la banca Kristal (así, con “k”), aquella cuya publicidad hablaba de mujeres complicadas en tonos rosados.

“Nosotros tenemos ya la experiencia de Kristal. Cuando hacemos branding (construcción de una marca ante el público) tratamos de lograr publicity (difusión gratis). Ahora Kristal tiene 52 mil cuentas a pesar de que los anuncios no fueron del agrado de todos”, resaltó el gerente Enrique Rojas.

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