Después de la primera eliminación mundialista desde Sudáfrica 2010, el secreto a voces más evidente terminó por oficializarse esta noche: Miguel Herrera Aguirre dejó de ser el seleccionador de fútbol masculino mayor de Costa Rica apenas 10 meses después de su llegada el 7 de enero.
La gestión de Herrera, que llegaba hasta el final del proceso mundialista de 2026 que para el cuadro nacional terminó el martes, dejó un saldo de 7 juegos ganados, 6 empatados y 2 derrotas contando un fogueo contra Estados Unidos y todas las competiciones entre Copa Oro, repechaje para dicho torneo y eliminatorias mundialistas.
Pese a eso, a Herrera se le cobra la cuadrangular final donde aunque solo se perdió un juego, también se ganó únicamente un juego y solo se pudieron sumar 7 de 18 puntos posibles, lo que dejó al equipo en el tercer lugar de su grupo, puesto insuficiente tan siquiera para aspirar a un repechaje, por debajo de Honduras (9, quien tampoco llegó a eso y también le dio las gracias a Reinaldo Rueda Rivera) y Haití (11 y clasificado). Además, muchos de los triunfos vinieron contra oponentes que realmente no fueron un parámetro fiable para conocer el verdadero nivel del equipo nacional, que fue desenmascarado contra oponentes con un cierto nivel de complejidad.
Otros aspectos que se le cobran son no haber estudiado a sus propios oponentes a profundidad y en su lugar dar análisis a medios mexicanos sobre el Tri mexicano; el no querer hacer reconocimientos en canchas ajenas y sus convocatorias y permutas que evidenciaron mala lectura de los juegos y criterios contradictorios, dando resultados peores de los que esperaba. De hecho, fuera del país apenas tuvo dos puntos (empates en Nicaragua y Honduras y derrota en Curazao contra Haití), aunque tampoco hicieron valer su feudo lo suficiente (solo se le ganó a Nicaragua y se empató contra haitianos y catrachos).
De acuerdo con el Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol, ahora se tomarán el tiempo necesario para designar al nuevo seleccionador.
