Deportes volvieron pero con restricciones

Julio permitió el regreso de ocho disciplinas, aunque con práctica irregular

Del 11 al 20 de julio se suspendieron entrenamientos en zonas naranja.

En julio los protocolos sanitarios rehabilitaron la vuelta a los entrenamientos de ocho deportes, sin embargo, no siempre ha sido posible practicarlos, en especial durante los diez días que abarcaron del 11 al 20 de julio, a raíz de aumentos importantes en los casos de COVID-19. 

Si bien es cierto los lugares de alerta amarilla sí pudieron seguir con sus entrenamientos, en los de zona naranja, especialmente la Gran Área Metropolitana, hubo que suspender la práctica deportiva, y eso incluyó cerrar lugares como la Sala Nacional de Tenis de Mesa, el Gimnasio Nacional Eddy Cortés o el Estadio Nacional, durante esas fechas. Incluso, solo cuatro equipos de fútbol masculino (San Carlos, Limón, Pérez Zeledón y Jicaral) y uno de fútbol femenino (Suva Sports de Pérez Zeledón) pudieron entrenar durante esos días.

A los 30 deportes que se habían habilitado entre mayo y junio se le sumaron unas ocho disciplinas deportivas a lo largo de julio.  El tiro práctico, el squash, la pelota vasca, los deportes de montaña, los de motores en todas las modalidades de automovilismo, el jiu jitsu, el fisicoculturismo y el rugby ya pueden volver a practicarse con entrenamientos sin contacto e individuales, aunque en este último caso solo las selecciones nacionales están autorizadas a reanudar los entrenamientos en grupos reducidos.

Además, a las habilitaciones que ya tenía el fútbol desde mayo se suman los entrenamientos de las selecciones nacionales de ambos sexos, aunque solamente en el Proyecto Gol y a partir de las generaciones Sub 20.

Incluso, la Comisión Nacional Antidopaje de Costa Rica tiene sus propios procedimientos adaptados a la “nueva normalidad” que debe seguir para efectuar los diferentes exámenes antidopaje a deportistas.

Deberán emplear sus equipos de protección personal completos, al tiempo que se les hacen los muestreos, así como encargarse de que cada atleta les entregue, luego de haberse higienizado, sus muestras de sangre u orina.

Además de las medidas estándar que debe seguir toda actividad con autorización de funcionamiento por parte del Ministerio de Salud, existen algunas particularidades.

En las selecciones de fútbol se hace obligatorio un trabajo diferenciado entre futbolistas de modo que quienes juegan en sus equipos sí pueden hacer sus entrenamientos normales, mientras que quienes no gocen de regularidad en sus equipos deberán hacer trabajos sin contacto y por aparte durante los primeros 14 días antes de incorporarse al resto del grupo.

En una cancha de squash solo debe haber dos deportistas a la vez; en las de pelota vasca o frontón pueden ser dos en canchas de 150 metros cuadrados, y cuatro en las de 400 metros cuadrados.

Los fisicoculturistas siempre deberán desinfectar sus implementos y áreas donde estén, deben emplear calzado y careta o mascarilla siempre, pues sus entrenamientos no se ven afectados por emplearlas, y tendrán que tener a mano un set de prendas para ponérselo al terminar e irse de inmediato, sin acceder a baños ni vestidores.

Los tiradores deberán hacer limpieza y desinfección de todo lo que empleen, como sillas, armas, orejeras, anteojos de seguridad, casco, entre otros, y siempre tendrán que portar su mascarilla o careta puesta dentro de la instalación.

Los entrenamientos de montaña deberán durar hasta 90 minutos y con 10 kilómetros de desplazamiento al aire libre y hasta 60 minutos en lugares cerrados; deberán resguardar 4 metros entre quienes están abajo y los desplazamientos verticales hacia arriba; los participantes deberán portar su equipo de seguridad, y no deberá haber más de 15 personas en un puesto de asistencia, ni tampoco se permite que una misma persona participante esté más de 10 minutos en el mismo puesto de asistencia, por lo que de no recuperarse pasado ese tiempo, debe ser retirada.

Mientras que en el automovilismo y deportes náuticos se admiten únicamente binomios de piloto y copiloto, siempre y cuando sean convivientes, en el kartismo y los cuadraciclos la práctica es exclusivamente individual. En cada práctica automovilística, además de la pareja en mención, solo se acepta a una persona coordinadora del equipo y a dos mecánicos por piloto, pero cada uno deberá desplazarse en sus propios vehículos.

Por su parte, en el jiu jitsu se hará el repaso de elementos técnicos como caída, golpe, patada y otros, pero sin ningún combate como en el resto de las artes marciales.

Finalmente, los entrenamientos de rugby poseen tres opciones: una de ellas, centrarse en ejercicios de contacto individual con pads en grupos de hasta cinco atletas; otra consiste en ejercicios sin contacto y con dos metros de distancia entre cada atleta en grupos de hasta diez atletas, y una tercera en sesiones de acondicionamiento físico.

Sin embargo, no puede haber más de 16 deportistas por sesión, ya que únicamente se permite la modalidad de sevens (7 jugadores por equipo). Además, cada rugbier necesita haber hecho la declaración sobre su condición de convivencia, completado y aprobado un curso virtual de la World Rugby (la máxima entidad mundial del deporte) sobre COVID-19 y un retorno seguro para jugadores y entrenadores.

Así ha sido la vuelta a la escena

Pese a que los protocolos habilitan la vuelta de los entrenamientos, siempre queda a discreción de cada federación y asociación deportiva definir la fecha para ejecutar ese reinicio. Por ejemplo, las federaciones de Fisicoculturismo y Rugby optaron por esperar una fecha más segura para reanudar entrenamientos presenciales.

La gestora administrativa y de mercadeo de la Federación Costarricense de Motores, Karla García, explicó que están a la espera de que las asociaciones afiliadas definan fecha de regreso a los entrenamientos para enviar a personeros a fiscalizar el cumplimiento de los protocolos.

Por su parte, el presidente de la Federación Costarricense de Jiu Jitsu, Ronald Chinchilla, comentó a UNIVERSIDAD que en el regreso a los entrenamientos todos los participantes de las diferentes academias han tomado los protocolos en serio.

“La gente, con tal de entrenar, ha estado haciendo las cosas bien, cada cual lleva sus dos paños, uno para secarse el sudor y otro para limpiar la superficie en la que están; llevan sus sprays; siempre hay tres personas pendientes de la limpieza. Es un nuevo estilo y forma del entrenamiento al que nos tenemos que acostumbrar”.

Para él, el mayor problema no está en el cumplimiento de los protocolos, sino en la preparación de las clases ahora que deben hacerse sin contacto. “Los protocolos no han sido tanto lo difícil. Lo difícil es preparar la clase sin contacto, por tanto es un poco más de volver a la raíz de cuando inició, con centros, caídas, rolls (giros)”.

Los seleccionadores de fútbol Vladimir Quesada y Patricia Aguilar, a cargo de la Sub 20 masculina y Sub 17 femenina, respectivamente, coincidieron en que el cumplir los protocolos establecidos es clave para seguir con la preparación presencial para sus respectivos procesos mundialistas.

“Este es un periodo de adaptación para nosotros y los muchachos en todo sentido, porque desde que llegamos hay que poner en práctica los protocolos puestos por la Federación, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Deportes. Realmente somos unos dichosos porque podemos trabajar y hacer lo que nos gusta, que es practicar fútbol”, expresó Quesada. “Los protocolos de Salud se cumplen de la mejor manera, entonces estamos bastante contentos de volver”, agregó Aguilar.

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