Deportes Golfito finalista y Cariari semifinalista de liga de ascenso, sin jugar en sus feudos

Golfito y Cariari destacaron lejos de casa en Liga de Ascenso

Cariari pudo jugar en Guápiles hasta después de fase de clasificación, Golfito se estableció en el Valle Central todo el torneo. 

La Liga de Ascenso o segunda división de fútbol masculino concluyó ya su Torneo de Apertura 2020, y la Asociación Deportiva Guanacasteca consiguió anexárselo para quedar sembrada en una final nacional si no gana el de Clausura, o bien, ahorrarse esa serie y subir de forma directa a la Primera División si se impone en ese torneo venidero.

Sin embargo, debe destacarse el papel de dos equipos que tuvieron que jugar muy lejos de sus zonas gran parte del torneo debido a los protocolos de competencia establecidos: Cariari y Puerto Golfito, semifinalista y finalista, respectivamente.

Los cariareños, recién ascendidos a la categoría de plata luego de un año de haber caído al fútbol aficionado, debieron usar el Guillermo Vargas Roldán de San Ramón y el Rafael Bolaños de Alajuela. También tuvieron que jugar la última fecha de la fase de clasificación en Piedades de Santa Ana luego de que los dos primeros recintos estuvieran ya ocupados para ese día y hora, y solo desde los cuartos de final se les permitió jugar por lo menos en el Ebal Rodríguez de Guápiles, a unos 20 kilómetros de distancia de su casa habitual, el Comunal de Cariari, ya que para la organización el Comunal no cumplía con los parámetros de distanciamiento exigidos para estos tiempos de emergencia sanitaria.

“Aparte de la escogencia de los jugadores, el equipo ha venido de menos a más en este torneo; los muchachos se levantan todos los días a las 5 a.m. para trabajar y tienen un entorno de comunicación con el cuerpo técnico envidiable”, Roy Campos.

Tuvieron que jugar a distancia de al menos 125 kilómetros de su lugar de origen durante la fase de clasificación, y sin que se les hubiese reconocido por completo el premio económico por ganar la liga del fútbol aficionado, según explicó a UNIVERSIDAD el encargado de prensa y directivo Walter Correa. “A la fecha de hoy, 8 de enero de 2021, cuando ya han pasado seis meses del ascenso, hay un dinero adeudado por Linafa, ya hemos hecho todas las gestiones para que se pague lo que falte y no ha sido posible (…) Seguimos a la espera de ese dinero porque es muy importante para nosotros poder contar con él”.

Por su parte, para los golfiteños el sacrificio fue aún mayor. Debieron dejar su cálido y húmedo entorno para ir a jugar en el José Joaquín “Colleya” Fonseca de Goicoechea o el Labrador de Coronado, lugares con una temperatura mucho menor, a más de 300 kilómetros de distancia de la tierra que dejaron atrás, y a la cual ni siquiera en muertes súbitas pudieron volver, ya que ni el Fortunato Atencio ni el Polideportivo de Río Claro, ambos en Golfito, fueron avalados.

El único estadio de la Zona Sur con condiciones es el Municipal de Pérez Zeledón, pero les quedaba a 155 kilómetros. Además, ya la escuadra sureña había optado por establecerse en el Gran Área Metropolitana por todo el campeonato para ahorrarse el costo de los viajes y ayudarse con el subsidio que les otorgaron, afirmó el presidente de la Liga de Ascenso, Sergio Hidalgo, en declaraciones dadas antes de iniciar el torneo.

Aun así, tanto cariareños como golfiteños demostraron que cuando se quiere trascender, se puede, y aunque hicieron fases de clasificación modestas, sacaron sus garras en las muertes súbitas a partir de los cuartos de final. Mientras los pocociteños se deshicieron de Liberia, los sureños se quitaron de encima a un Barrio México que llegaba como el de mejor rendimiento en una comprimida fase de clasificación. Sin embargo, en las semifinales tuvieron que enfrentarse entre sí, y allí el elenco de la Zona Sur consiguió llegar hasta la final a costa de los recién ascendidos. Ya en la serie más apetecida para jugar y ganar, los golfiteños cayeron ante los nicoyanos y ahora deberán ganar el Clausura para retar a los guanacastecos a la final nacional y luchar por el ascenso.

Así lo ven protagonistas

 Para el presidente sureño, Roy Campos, el conocimiento de los jugadores y su buena elección fueron claves para tener éxito, aunque es consciente de que, ante mejores salarios y mayor prestigio futbolístico que ofrece la Primera División, sus mejores jugadores pueden dejar Golfito en cualquier momento.

“Aparte de la escogencia de los jugadores, el equipo ha venido de menos a más en este torneo; los muchachos se levantan todos los días a las 5 a.m. para trabajar y tienen un entorno de comunicación con el cuerpo técnico envidiable. Roberto Castro (entrenador) conoce a varios de los jugadores desde el ascenso de Grecia, eso facilita más las cosas. Cuando se tiene gente con estas ganas no solo de participar, el campeonato se gana en la cancha”.

Campos enfatizó en que desde el inicio sabían las reglas del juego y que no había tiempo para lamentos por jugar lejos de casa, al tiempo que asegura que fueron bien recibidos durante toda su estancia en el Gran Área Metropolitana.

“Desde que llegamos a San José nos abrieron la puerta de sus estadios. Acomodar horarios y entrenamientos lo hacemos en Aserrí (ST Center) y gracias a Dios hemos tenido la ayuda de don Mauricio Wright (entrenador de Aserrí). También equipos como Santa Ana, Carmelita y Uruguay nos ofrecieron sus estadios para entrenar. No puedo dar una cifra de cuánto nos han ayudado, pero sí hemos sentido el apoyo de todos los equipos, el Icoder, la Federación (…) pareciera que a Golfito lo hubiera afectado no poder jugar en casa, pero no”.

Por su parte, para Correa el éxito vino de un buen complemento entre lugareños y refuerzos, y un orden administrativo. “El trabajo de pretemporada se hizo cuando se tenía que hacer, a nivel administrativo se ordenó la casa, y se dieron oportunidad a varios jugadores producidos en Cariari y los refuerzos también vinieron a aportar mucho”.

Correa admitió que fue difícil jugar lejos de casa, pero lo utilizaron en su favor. “El equipo estaba bien preparado y con la mentalidad de hacer cosas importantes, y usó eso como fuerza para salir adelante y dichosamente se lograron los resultados que nos permitieron lograr la clasificación”.

Por otro lado, agregó que los patrocinios y la ayuda de la Federación en cuanto a los rubros de arbitraje y transporte les ayudaron a salir adelante, y que los jugadores tienen contratos mínimos de un año, salvo algunos cuyas cláusulas les permiten salir en caso de ofertas de clubes de la máxima categoría.

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