Cultura

Un festejo por la composición costarricense

La Orquesta Sinfónica de Heredia ofrecerá desde el Teatro Nacional “Costa Rica 21”, su segundo concierto de temporada.

Apenas es la segunda fecha de la temporada, pero Eddie Mora, director titular de la Orquesta Sinfónica de Heredia (OSH) sin tapujos proclama que “este, para mí en lo personal, es el concierto más importante del año”.

Es que el próximo 29 de abril, el público que se conecte a la transmisión del concierto grabado en el Teatro Nacional, atenderá virtualmente a un espectáculo en el que el contexto del bicentenario de la independencia se presta para ofrecer un repertorio enteramente costarricense, con directores invitados y solistas igualmente nacionales.

Así, este segundo concierto de temporada estará a cargo de los directores Josué Jiménez, subdirector de la Banda de conciertos de San José, y Andrés Porras, director titular de la Banda de Conciertos de Heredia.

Por un lado, el repertorio que se ejecutará está compuesto exclusivamente de obras costarricenses de cinco compositores, cuatro de ellos vivos: Carlos Castro, Pilar Aguilar, Marvin Camacho y Andrés Soto y Félix Mata, ya fallecido.

Por otra parte, participarán como solistas los violinistas Fernando Muñoz, Winnie Camila Berg, la pianista Rebeca Ordoñez, y Hugo Valverde, de la orquesta de la Metropolitan Opera House, de Nueva York, en el corno francés.

“Está conformada por básicamente 30 músicos en vez de 60, eso convierte a la OSH en una orquesta de solistas y el repertorio que se toca tiene esas características”, Eddie Mora.

De hecho, para esta temporada la OSH comisionó siete obras costarricenses, pues “las festividades del 200 aniversario de Costa Rica, son un pretexto perfecto para también fortalecer nuestro perfil como orquesta”, aseveró Mora, quien además es violinista y compositor.

Estrenos

Sobre el repertorio que será interpretado, Mora detalló que la Suite para cuerdas de Félix Mata tiene “un enorme valor”, pues fue escrita en los años 60 del siglo pasado y “tiene una influencia del jazz, el cual era una enorme novedad en aquel momento de Costa Rica”.

También se ofrecerá Los Amantes, de Carlos Castro, en estreno nacional, pues ya fue tocada en Nueva York. Es una composición para dos instrumentos solistas, violín y viola, con acompañamiento de cuerdas y algunos instrumentos de percusión y viento. Mora observó que “es una obra ya con carácter mucho más poético,pues  está inspirada en un poema”.

De Pilar Aguilar se incluye la Oda a los 200 años de Independencia, una fantasía para piano y orquesta.  Mora explicó que el término “fantasía” se refiere a  “una obra que tiene una forma libre, que no se somete necesariamente a una de las formas tradicionales de la música de concierto, rígidas, que corresponden a otras realidades y a otros momentos históricos”.

El estreno mundial también será Tributo al Ciudadano Pablo, de Marvin Camacho. Se trata de una obra que rinde homenaje a Pablo Alvarado Bonilla (1785-1850), un escritor revolucionario y primer médico costarricense graduado en Guatemala, quien abogó a favor de la independencia de Centroamérica, “uno de los personajes históricos costarricenses que, por lo general, pasan desapercibidos”, acotó Mora. Esta creación en particular escrita para cuerdas con corno solista.

Del compositor Andrés Soto, se tocará Heredia por Media Calle. Se trata en realidad de una serie de piezas populares heredianas de compositores que están vivos, que Soto “trató, las orquestó, las transformó, metió nuevas armonías, nuevos contrapuntos”, por lo que “si bien es cierto está inspirada y basada en obras escritas, se considera como una obra original en realidad, entonces la obra tiene varios creadores al mismo tiempo en este caso”.

Concretamente, está inspirada en las canciones Heredia de mis Amores y La Fiesta, de Juan Carlos Rojas, Caballito Sarapiqueño, de Juan José Méndez, y En el Parque de las Flores y El Alboroto, de Luis Fernando Rodríguez.

Mora destacó entonces que se trata de un repertorio que incluye tres obras  -las de Aguilar, Camacho y Soto- “especialmente escritas para la ocasión con una temática relacionada al bicentenario”; mientras que la de Castro, como se dijo, es un estreno nacional y la de Félix Mata se incluye como parte de la vocación de la OSH de incluir repertorio costarricense “poco ejecutado, pero de excelente calidad”. Reconoció que “no la conocía muy bien, ahora aproveché para estudiarla y es una pieza que merece todos los honores”.

“Contra la pared”

Mora destacó que la OSH debió reducir su tamaño ante los problemas de la pandemia. “Está conformada por básicamente 30 músicos en vez de 60, eso convierte a la OSH en una orquesta de solistas y el repertorio que se toca tiene esas características”.

Al mismo tiempo, destacó otra cualidad de la OSH “que no es nueva pero que le estamos dando mucho énfasis”, que es la combinación del repertorio nuevo, creado especialmente para la Orquesta, con obras clásicas contemporáneas.

Admitió que la pandemia “nos puso contra la pared” ante el problema de no poder hacer conciertos en vivo. “Definitivamente la vivencia con el público, aunque sea poco en un lugar pequeño o muy grande,  siempre es muy emocionante, uno trabaja, prepara y hay un momento culminante que es el concierto en vivo, con gente”.

Sin embargo, para la OSH “ha sido una especie de obsesión la de grabar y tener registros, ya sea sonoros o audiovisuales”, por lo que la pandemia en realidad “vino a acelerar esa idea; de hecho la OSH fue el único ensamble que, en el momento más crítico de la pandemia del año pasado, comenzó a transmitir conciertos desde el Teatro Nacional”.

De esa manera, admitió que “todavía tenemos mucho que aprender”  respecto de la producción audiovisual musical, pero “creo que dimos algunos pasos hacia adelante”. Por eso, ahora surge la reflexión  en relación con invertir recursos en una grabación con muy buen sonido, pensada para ser reproducida en dispositivos electrónicos de todo tipo.

“Con un trabajo visual más elaborado, más cuidadoso, de pronto ese objeto cultural y el trabajo de nosotros mismos da un giro, nos presenta un escenario completamente diferente que tiene sin lugar a dudas -no temo decirlo- mucho mayor proyección que el concierto en sí mismo”.

“Entonces -concluyó Mora- esa es la parte positiva, aleccionadora que nos ha dejado esta etapa”.


Costa Rica 21

El segundo concierto de la temporada 2021 de la OSH fue grabado en el Teatro Nacional, que actualmente tiene el piso elevado, por lo que toda la nave central funciona como bóveda acústica para la orquesta y como escenario.

Se transmitirá el próximo jueves 29 de abril a las 8 p.m. a través de las páginas de Facebook y canales YouTube del Teatro Nacional y de la propia OSH.


 

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