Cultura

Trabajadores audiovisuales reclaman silencio e inacción del Ministerio de Cultura

Con grandes incertidumbres sobre la dinámica del subsector audiovisual, el gremio emplaza al Ministerio de Cultura y Juventud y al Centro de Cine a que abra el diálogo y tome medidas para reactivar la actividad.

Un silencio perpetuo. Con estas palabras describe la productora audiovisual Mariana Murillo la tortuosa interlocución con los jerarcas del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ).

En la actual coyuntura de la pandemia por el COVID-19, también los trabajadores del cine sufren los embates de la paralización laboral.

En el caso de Murillo, estaba en medio de la producción de una película cuando se anunciaron los primeros contagios del coronavirus en Costa Rica.

De inmediato, durante el rodaje pusieron a funcionar medidas de desinfección de manos y baños, así como el control de quiénes y cuántas personas podían entrar en el set de filmación.

“Entendimos muy rápido la gravedad en un trabajo en el que a veces tenés 50 extras que vienen de lados diferentes”, explicó Murillo en entrevista con UNIVERSIDAD.

Es así como el equipo cobró conciencia de la imposibilidad de rodar en condiciones normales y recogió propuestas de protocolos de otros países, que, a la brevedad, fueron enviadas a la directora del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica (Centro de Cine), Ana Xóchitl Alarcón.

Casi dos meses después de iniciada la crisis sanitaria, el MCJ lanzó una convocatoria que cerró el 8 de mayo para que el subsector audiovisual contribuyera con propuestas de protocolos.

La Asociación de Productores Independientes de Cine de Costa Rica (APICC), a la que pertenece Murillo, además de trabajar en dicha tarea, planteó medidas para reactivar la actividad, que fueron plasmadas en un carta dirigida a la ministra de Cultura, Sylvie Durán, con copia a Alarcón.

El documento expone una forma de encarar el trabajo audiovisual en el marco de la pandemia, así como puntos específicos para dinamizarlo en los ejes de producción y distribución a corto, mediano y largo plazo.

Al no obtener respuesta un mes y medio después, la agrupación escribió una carta abierta al Presidente de la República, Carlos Alvarado, para describir la precaria situación que experimentan. Esta fue subida a la plataforma de denuncias change.org y hasta la fecha ha sido firmada por más de 250 personas.

“Yo estoy en cuarentena desde el 18 de marzo y la primera carta es del 8 de mayo; había pasado abril y no habían noticias de qué iba a pasar en cultura. Es súper tardío. Para el 8 de mayo todavía no había una conciencia real de cómo la pandemia estaba afectando al sector y que teníamos más de un mes de estar sin trabajo”, aseveró Murillo.

Antes de ser enviada el lunes 25 de mayo a Casa Presidencial, el domingo 24 a mediodía la asociación recibió una respuesta de la ministra de Cultura en la que afirmó que “tanto ella como el señor Presidente son conscientes de la segunda carta que estamos haciendo, que nuestras preocupaciones están en agenda, que se ha estado haciendo el protocolo y que nos van a contactar”.

La carta abierta al mandatario de la República agrega puntos relacionados con el fondo concursable El Fauno, la Cinemateca y el presupuesto del Centro de Cine, entre otros.

A pesar de que la jerarca del Ministerio respondió, el colectivo envió la segunda misiva, pues “hay muchas inquietudes que no han sido contestadas”.

Reuniones

Debido a la presión, finalmente representantes del gremio audiovisual fueron citados a una primera reunión para el 2 de junio, con el fin de dialogar sobre la situación del subsector en el contexto de la pandemia; allí, mediante una presentación de PowerPoint, les informaron sobre los planes de reactivación económica en octubre; posteriormente un especialista los instruyó sobre las posibilidades que abre la banca de desarrollo con sus préstamos.

“Nosotros insistimos en la necesidad de respuestas rápidas y soluciones ya. No nos podemos esperar hasta octubre. Tenemos que encontrar formas de generar trabajo antes, sobre todo porque las becas creativas que se ofrecen como fuente de recursos durante la crisis sanitaria están enfocadas en gente que genera proyectos y contenidos”.

De acuerdo con Murillo, el problema se agrava para los trabajadores del área técnica y los actores y actrices, entre otras personas; es decir, gente que trabaja en audiovisual pero no son guionistas, productores, directores generales o de foto ni sonidistas. “Su expertise no es generar proyectos”, aclaró.

Este ámbito del subsector queda desprotegido, asegura Murillo, pues no hay medidas dirigidas hacia ellos.

En consecuencia, una de las propuestas planteadas en la carta es generar puentes con el Ministerio de Educación Pública (MEP), en el entendido de que debe producir contenidos virtuales para el curso lectivo.

Murillo enfatizó en la actual parálisis del subsector y en encontrar formas de establecer alianzas con el MEP y el Ministerio de Hacienda. “En vez de administrar el presupuesto a través de licitaciones y de Sicop, que sabemos va a durar de cuatro a seis meses en implementarse, porqué mejor no tomamos el expertise que ya tiene el Centro de Cine y hacemos un fondo concursable. Así las empresas pueden acceder a este presupuesto y nos garantiza que vamos a tener contenidos en tres, cuatro o cinco meses. Todo listo para el ciclo lectivo”.

La ministra Durán confirmó que podía establecer reuniones con ambas instituciones, pero que el subsector debía articularse y llegar a un consenso, ya que era imposible que hubiesen “tantas ideas diferentes flotando”.

“Nos mandó a organizarnos y a converger en cinco puntos con sus rutas de acción, cosa que es difícil puesto que en el subsector tenemos distintos intereses”.

Aún así, APICC, el Consorcio de Animación, el Consorcio Audiovisual y la Asociación de Mujeres Cineasta aceptaron las condiciones, elaboraron el documento con las propuestas para garantizar que efectivamente continúen las reuniones con las autoridades del MCJ, el MEP y Hacienda, y que haya un ligamen interinstitucional.

En el encuentro más reciente –ocurrido el 11 de junio con la directora del Centro de Cine y la viceministra del Cultura, Loida Prétiz–, los representantes del subsector expusieron su preocupación por el futuro de El Fauno y su convocatoria del 2020, que supuestamente debía lanzarse en mayo de este año.

La respuesta dada es que la sexta edición del fondo concursable se anunciará cuando el Centro de Cine tenga certeza del presupuesto que aprobará la Asamblea Legislativa en octubre próximo (leer entrevista aparte a la directora de la institución, Ana Xóchitl Alarcón).

De no concretarse El Fauno de este año, Murillo se lamenta de que no tendrían acceso a recursos que dinamizan el subsector, cuya actividad atrae inversión extranjera, genera encadenamientos productivos, logra presencia y reconocimientos en festivales internacionales de gran envergadura, como el de Cannes en Francia, y le da continuidad a la actividad económica que en el contexto pandémico es de cero ingresos.

Otra de las preocupaciones del colectivo es que El Fauno del 2019 sufriera un recorte presupuestario significativo de aproximadamente 100 millones de colones, lo que provocó que los proyectos seleccionados se redujeran drásticamente.

En la última reunión, el subsector puso sobre la mesa las inquietudes y preguntas que siguen sin responder: ¿qué va a suceder con el presupuesto del Centro de Cine? ¿Qué ocurrirá con El Fauno, la Cinemateca y el proyecto de Ley de Cinematografía y Audiovisual que está varado en la Asamblea Legislativa?

También les provoca incertidumbre si la directora de la institución terminará su periodo en julio próximo. “La señora Alarcón tiene que tomar una decisión. Nosotros queremos abrir el diálogo para poder sugerir personas idóneas para un puesto medular para nosotros y para saber qué va a pasar con el Centro de Cine, pero nadie nos dice nada”.

Pie de foto: Para el gremio audiovisual es crucial el fondo concursable El Fauno, pues es un dinamizador de la economía que genera encadenamientos productivos y logra presencia y reconocimientos en festivales internacionales de gran envergadura, como el de Cannes en Francia. (Foto: Dos Sentidos Producciones – El Baile de la Gacela)


“Tenemos un gran espíritu de apoyar todo lo que sea producción de contenidos virtuales para apoyo a la docencia en conjunto con el MEP, siempre y cuando sea vía fondo concursable”, afirmó la directora del Centro de Cine, Ana Xóchitl Alarcón. (Foto: Esteban Chinchilla)

Entrevista a Ana Xóchitl Alarcón, directora Centro de Cine. “Nadie puede imaginarse cuál va a ser el presupuesto real de las instituciones”

Al desconocer el monto disponible para el Centro de Cine en el 2021, la institución convocará el fondo concursable El Fauno hasta que el presupuesto sea aprobado por la Asamblea Legislativa en octubre.

Sin estar confirmado el término de su gestión en el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica (Centro de Cine) al cierre de esta edición, UNIVERSIDAD conversó con la directora de la institución, Ana Xóchitl Alarcón, sobre las demandas y propuestas que el subsector audiovisual planteó en mayo a la jerarca del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), Sylvie Durán, y posteriormente al presidente de la República, Carlos Alvarado.

Entre las peticiones está establecer la fecha de la convocatoria del Fondo El Fauno 2020, en las categorías de producción y desarrollo, para que se efectúe antes de setiembre de este año, como ocurría en las primeras ediciones del concurso.

Además, el gremio solicita reinstaurar el monto original de ¢250 millones para la próxima edición que, según se afirma en el misiva, fue reducido a ¢145 millones para el 2019.

Sin embargo, Alarcón aclaró que la convocatoria se realizará hasta que el Centro de Cine conozca el presupuesto disponible para el 2021, que será aprobado por la Asamblea Legislativa en octubre próximo.

“Estamos en una situación indescriptible en la que nadie puede imaginarse cuál va a ser el presupuesto real de las instituciones”, aseveró ante las demandas de cineastas y productores.

¿Cómo valora las propuestas del subsector audiovisual?

—El Centro de Cine y el MCJ trabajamos muy intensamente con el sector de producción audiovisual organizado en el Consorcio de Animación, el Consorcio Audiovisual, el sector de productores independientes, la Comisión Fílmica en el establecimiento de protocolos para la reapertura de los procesos de filmación que ya está llevando el curso hacia su aprobación para su funcionamiento. El pasado viernes 5 de junio terminamos junto con la Cámara de Exhibidores y Distribuidores de Cine el protocolo con las medidas sanitarias para la reapertura de cines según las fechas establecidas y, además, con los protocolos de funcionamiento interno: ¿qué va a ocurrir con las filas, en la boletería, confitería y demás? Desde el Centro de Cine hemos estado trabajando a una gran velocidad para que la reapertura sea organizada, sensata y a la altura de las necesidades del país.

Sobre el fondo concursable El Fauno, ¿se va a convocar en el 2020?

—Estamos en este momento terminando de firmar los contratos de la quinta convocatoria de El Fauno 2019 que se abrió en setiembre. La Asamblea Legislativa nos recortó 100 millones de colones inesperadamente e hicimos un gran trabajo de redistribución de gastos y de costos. Este año es posible hacer la convocatoria a El Fauno hasta que el presupuesto por Ley de la República sea aprobado en noviembre y tengamos certeza de la disponibilidad presupuestaria aprobada para el 2021. Cada año se convoca El Fauno y se ejecuta hasta el siguiente año. Estamos en una situación indescriptible, en la que nadie puede imaginarse cuál va a ser el presupuesto real de las instituciones.

Una de las propuestas es crear una alianza entre el Centro de Cine y el Ministerio de Educación Pública para crear contenidos didácticos online

—Antes de responderte eso, quiero decir varias cosas. El MCJ ha desarrollado algunas estrategias para el salvamento del subsector audiovisual con las Becas Creativas. Llegaron más de 144 propuestas relacionadas con el audiovisual y tenemos un equipo de trabajo desarrollando la evaluación para poder asignar esos fondos al sector de productores audiovisuales que está en este momento pasándola mal. Acabamos de entregar los Premios Nacional Amando Céspedes Marín, de ¢4 millones cada uno, que esperaríamos que generen nuevos encadenamientos productivos con empresas del sector audiovisual. Se logró rescatar de la sección Industria del octavo CRFIC (Festival Internacional de Cine), en que se premiaron proyectos centroamericanos y costarricenses que también van a estar desarrollando encadenamientos productivos. Además, hemos logrado firmar los acuerdos de convenio de coproducción de la quinta convocatoria de El Fauno, que va a desarrollar encadenamientos productivos con empresas pequeñas. Desde ese punto de vista, el Centro de Cine con sus mecanismo e instrumentos tiene clarísimo qué tiene que apoyar y estamos haciéndolo.

Y, ¿en relación con la propuesta de crear contenidos virtuales en alianza con el MEP para resolver a corto plazo la parálisis del subsector?

—Desde luego que tenemos un gran espíritu de apoyar todo lo que sea producción de contenidos virtuales para apoyo a la docencia en conjunto con el MEP, siempre y cuando sea vía fondo concursable. Esto porque no vamos a acompañar a una sola empresa X, sino que tendría que tener una serie de condiciones cartelarias para que una gran cantidad de empresas puedan participar.

El subsector también solicita al Centro de Cine la creación de distintas formas de circulación, distribución y exhibición de las películas nacionales, por ejemplo, a través del SINART.

—Nosotros con el SINART tenemos mucha ilusión de poner muy pronto un ciclo de cine histórico costarricense. Nos interesaría que los creadores estuvieran organizados para poder hacer una plataforma de distribución, porque tenemos que entender muy bien que no pueden exhibirse en TV abierta y al mismo tiempo en video on demand. Este es un momento decisivo para que desde el Centro de Cine y todas las organizaciones podamos apoyar a los cineastas para que tengan una plataforma que les permita mercadear sus proyectos.

La petición es más amplia en el sentido de que el Centro de Cine –e incluso las empresas privadas de televisión– compre los derechos de exhibición a un precio justo, de manera que puedan circular.

—El Centro de Cine ha venido comprando los derechos de exhibición de mucho material que ha hecho el sector audiovisual y que ha sido proyectado en Preámbulo y presentado a las embajadas. Ha invertido un importante capital para hacer eso. Sin embargo, los costos cambian cuando es en línea y sobre eso no se ha empezado a conversar.

Lo que entiendo es que sea sistematizado, se convierta en una especie de línea programática del Centro de Cine y que, además, en este momento resuelva de algún modo el estado de paralización del subsector.

—Desde hace bastante tiempo el Centro de Cine viene trabajando como una de sus líneas programáticas prioritarias instrumentar la compra de los derechos de exhibición para los cineastas nacionales y es lo que ha permitido fundamentar mucho de la agenda y curaduría del programa Preámbulo, del catálogo de las embajadas, honrando los derechos de exhibición cuando las películas se muestran en festivales de cine. Esta “nueva normalidad” nos ha exigido experimentar con formas creativas para poder hacer esta compra de derechos para un oferta en línea que no sea totalmente abierta. Es una forma pionera de nuestro sector para monetizar la actividad, obviamente muy incipiente y tenemos que medir resultados.

En las cartas también exponen la preocupación sobre el futuro de la Cinemateca y el proyecto de ley de Cinematografía y Audiovisual (N.20.661), que al no ser aprobada los vulnerabiliza aún más, ya que no hay una normativa que los acuerpe.

—Este es el mejor momento para entender que la Ley de Cine es imprescindible, porque garantiza tres aspectos fundamentales: la institucionalidad, la equidad del aporte en relación al impuesto de los espectáculos públicos y a la distribución de ese ingreso, y resuelve el tema de la Cinemateca.

¿Por qué la Cinemateca está lista para empezar a funcionar pero no arranca? El dinero está ahí. ¿Tiene que ser aprobada la Ley de Cine para que entre en funcionamiento la Cinemateca?

—Exacto.

¿Qué hace falta para que la Ley de Cine no sea enterrada en la Asamblea Legislativa?

—Tiene que ver con que los diputados quieran discutirla otra vez. En esta coyuntura las suscripciones a plataformas de streaming crecieron exponencialmente, es el momento en que lo único que hace falta es que todo el sector audiovisual y CAMTIC (Cámara Costarricense de Tecnologías de Información y Comunicación) entiendan que si aprobamos esta Ley de Cine todas sus empresas van a ser desarrolladas.

¿El Centro de Cine está haciendo lobby?

—Veníamos haciendo lobby hasta marzo, cuando la pandemia nos obligó a virtualizar y tenemos que reinventar cómo continuar.

¿Hay presiones de sectores que no quieren que se apruebe la Ley?

—Estamos en un escenario donde las plataformas como Netflix y Amazon tienen que pagar, por lo que es una oportunidad para generar un nuevo consenso en función de la Ley de Cine, que implique entender que la alimentación de contenidos también pasa por el apoyo a los sectores productivos cinematográficos, como el caso de Costa Rica.


 

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