Nostalgias y homenajes marcan el primer año sin Gabo

García Márquez es una presencia viva en Aracataca, como demuestra esta foto de la Casa del Telegrafista. (Foto: Rafael Andrés Jiménez, para UNIVERSIDAD)El próximo

García Márquez es una presencia viva en Aracataca, como demuestra esta foto de la Casa del Telegrafista. (Foto: Rafael Andrés Jiménez, para UNIVERSIDAD)

El próximo 17 de abril se cumplirá un año entero sin la presencia física de Gabriel García Márquez, el hombre que llevó sobre sus hombros el boom latinoamericano y catapultó la novela de este subcontinente a los lugares más recónditos del orbe.

A García Márquez, quien conservó su alma de reportero hasta el final de sus días, se anticipó con su ejercicio a la mítica respuesta que una vez diera Gay Talese ante la pregunta de qué consejo les daba a los jóvenes periodistas de hoy: “Que levanten el culo y salgan a la calle”.

Ya para entonces el maestro colombiano había recorrido Europa, vivido en las principales ciudades latinoamericanas y cincelado su estilo a la sombra de Clemente Manuel Zabala, su primer gran maestro del periodismo, y con quien se encontró cuando aún era un aspirante a reportero en el Universal, de Cartagena de Indias.

Para la conmemoración del primer aniversario de su muerte, se preparan una serie de homenajes en México y Colombia, y en España desde hace un mes el diario El País comenzó la publicación de toda su obra en una edición de lujo y de tapa dura.

Aracataca, pueblo que le sirvió de marco para crear Macondo, y al que volvió en contadas ocasiones tras su salida a los 9 años, celebrará en el 2015 su primer centenario como municipio, y tendrá también sus actividades especiales para honrar la memoria de su hijo predilecto.

El poeta y escritor Rafael Darío Jiménez, desde la tierra del nobel, dijo a UNIVERSIDAD que la presencia del universo garciamarqueano todavía es omnipresente.

Aunque el autor  de Crónica de una muerte anunciada retornó en el 2007−al conmemorarse los 25 años de haber ganado el Premio Nobel de Literatura, y lo hizo en el mítico tren amarillo que eternamente seguirá esperando su Aracataca natal−, en  Colombia hay un debate silencioso en el que aún se preguntan si el escritor pudo haber impulsado más el desarrollo de su pueblo.

GABO EN LAS SOMBRAS

Rafael Darío Jiménez, quien vive y respira a diario el entorno mítico de García Márquez en Aracataca −como la casa del telegrafista, la casa donde nació el escritor, la iglesia de San José, en la que el cura levitó por primera vez−, asegura que a Gabo hoy le cobran el supuesto poco apoyo a su comunidad de origen.

Tras entrevistarlo en setiembre de 1993, Rafael Darío desmiente esa situación y sostiene que hay un Gabo en las sombras que siempre quiso lo mejor para su pueblo.

“…En 1982, cuando Gabriel García Márquez obtiene el Premio Nobel de Literatura, el presidente de la República, que era el doctor Belisario Betancurt Cuartas, amigo personal del laureado cataquero, le dijo al Nobel: ¡Gabo, voy a convertir a tu pueblo en una tacita de plata! “¡Ni pa’ el carajo!” −respondió el nobel, “¡si antes no consultas con los cataqueros lo que quieren, en una reunión o en un foro; así te enterarás de sus prioridades!”.

“Y por esa razón el día 15 de marzo de 1986 arribaron al municipio de Aracataca: La Ministra de Comunicaciones, doctora Nohemí Sanín Posada, los delegados de los ministerios, delegados de los institutos descentralizados, autoridades departamentales y los distintos medios de comunicación”.

De acuerdo con Rafael Darío, ahí comenzaron a germinar una serie de obras en beneficio de la comunidad; no obstante, a un año de  su muerte, algunos adversarios le cobran el que no sacara a Aracataca del olvido estatal.

“Quizás los buenos vientos de la ley que se tramita en el Congreso de la República en pro de la memoria del escritor, permitan un mayor desarrollo a Aracataca, que el próximo 28 de abril cumplirá ‘Cien Años de Vida Municipal’ y ojalá no sean “Cien años de soledad”, como en la famosa novela del mítico pueblo de Macondo”.

Rafael Darío recuerda que Gabo ironizaba con esa sombra que le habían endilgado, respecto a su pueblo. Y así lo dejó plasmado en un ejemplar de Cien años de soledad que le firmó esa tarde-noche de 1993 al poeta y periodista que lo entrevistó en Cartagena de Indias, en presencia de Mercedes Barcha, su esposa. “Para Rafael Darío, con un abrazo del paisano que no ha hecho nada por Aracataca, salvo este libro y otros más”.


MÁS VIGENTE QUE NUNCA

Celso José Garza Acuña, periodista y escritor, director de publicaciones de la Universidad Autónoma de Sinaloa, expresó que Gabriel García Márquez está más  vigente que nunca.

En octubre del 2014, él presentó  el libro Devotos del deicida, en el que recoge las dos vertientes que siempre nutrieron el quehacer artístico del nobel: el periodismo y la literatura. A la pregunta de qué percibe a un año de la muerte del escritor, sostuvo: “Con nostalgia por una parte, por su ausencia, y por otra con alegría, por lo que nos ha heredado: una obra e instituciones −las fundaciones para un nuevo cine y un nuevo periodismo, respectivamente−, para cultivar profesiones para contar historias”.

Garza recordó  que en los tiempos actuales, en los que la inmediatez tiene de cabeza a medio mundo del periodismo, conviene reflexionar acerca de aquella frase que les compartió en el taller en el que él participó y que a su vez el escritor había lanzado al mundo: “‘La mejor noticia no es la que se da primero, sino la que se da mejor’. Podría parecer un consuelo de tontos, cuando se pierde la noticia exclusiva, pero esa idea remite a la exigencia, como prioridad, a investigar a profundidad, a ser precisos y a verificar lo que se escribe con la realidad”.

La función que el periodismo desempeñó en la formación del narrador colombiano es crucial, para entender su posterior desarrollo, que lo llevó a que lo consideraran el escritor vivo más importante del mundo.

“El periodismo es la piedra angular. Y no puede concebirse al Gabo escritor de obras de ficción sin el Gabo periodista, y viceversa”, comentó.

Un punto importante y que puntualiza Garza es que “Gabo no fue un reportero intrépido, y eso lo averiguaron sus biógrafos y hay testimonios al respecto, pero también está comprobado que tuvo la paciencia, la perseverancia, el talento y la creatividad para mirar la vida de tal forma, que todo lo volvía escritura y, particularmente, lo aparentemente nimio y ordinario lo supo pasar, y compartirlo así, como algo importante y extraordinario”.

Lo anterior, continua Garza, hizo que “en sus crónicas periodísticas nos enteráramos de cómo un ingeniero alemán se afeitaba con jugo de durazno, en la Caracas sin agua de los años cincuenta; y en sus novelas leemos con asombro y credibilidad cómo aparecen con una categoría mayúscula las mariposas amarillas o los curas que levitan al beber chocolate”.

Muchos diarios en América Latina registran, desde hace un par de semanas, artículos y ensayos, sobre García Márquez, al conmemorarse su primer año de ausencia. Y en Aracataca, donde aprendió las primeras letras en la escuela Montessori −en la que aún se conserva un viejo árbol de mango como identidad de ese trópico irrepetible que marca su obra−,  lo recordarán por partida doble: por su primer aniversario de muerte y por cumplir su tierra natal el primer siglo como municipio, siempre a la espera de que regrese el tren amarillo de la prosperidad.



Otros Artículos

El filósofo, cuyo protagonismo en los medios llevó a que lo acusaran de "filósofo stand up", acaba de publicar un nuevo libro en español, Acontecimiento.

Hace unos 15 años un grupo de jóvenes, agrupados bajo el nombre de Oilwatch Costa Rica, decidimos aventurarnos en la tarea de detener la

El gran cronista Gay Talese revisita Selma, la ciudad donde el 7 de marzo de 1965, la policía reprimió brutalmente una manifestación pacífica por

En encuentro entre el mandatario de Cuba, Raúl Castro, y de Estados Unidos, Barack Obama, concentró la atención en la Cumbre de las Américas,

Desde ayer jueves a las 3 a. m. hasta hoy viernes a las 10 a. m. la Universidad de Costa Rica (UCR) sufrió una

Este es el antiguo consulado francés en Trípoli, capital de Libia. El edificio data de 1630. Foto: AFPLos artesanos del casco antiguo de Trípoli

Las bajas de la Administración Solís Rivera desde que inició el Gobierno -e incluso unos días antes de asumir- la Administración Solís Rivera ha

Ariosto Otero es uno de los muralistas mexicanos más prestigiosos actualmente. Su obra se basa en el concepto de patrimonio. (Foto: Katya Alvarado)El artista