Probus Ensamble en Lisboa

Música tica seducirá a la Capital Iberoamericana de la Cultura  

El curador portugués Antonio Pinto Ribeiro seleccionó a Probus Ensamble por su calidad y repertorio sincrético  

El grupo musical costarricense de cámara  Probus Ensamble clausura este sábado 16 de diciembre las actividades programadas en la iniciativa denominada Capital Iberoamericana de la Cultura, que se celebró durante doce meses de 2017 en Lisboa, Portugal.

Con el lema “Pasado y presente”, el coordinador general de programación de la Capitalidad, Antonio Pinto Ribeiro, dijo en entrevista con UNIVERSIDAD, que el ensamble nacional fue seleccionado fundamentalmente por la calidad de la propuesta y su repertorio, así como por la importancia de visibilizar a la región centroamericana mediante la creación musical de un país más “periférico” como Costa Rica.

La participación de Probus Ensamble en el cierre de la Capital Iberoamericana de la Cultura en Lisboa, fue gestionada gracias al intercambio cultural establecido por el sector artístico independiente de Costa Rica a lo largo de muchos años.

Probus Ensamble acompañará a la cantante colombiana María Mulata, la noche de la clausura de la Capital Iberoamericana de la Cultura en Lisboa.  (Foto: Kevin Valverde)

Probus Ensamble está conformado por Iván Rodríguez en el violín, Carlos “Tapado” Vargas en la percusión, Gabriela Alfaro en el chelo, Camila Ramírez en el segundo violín, Naaman Muñoz en la viola y Daniela Rodríguez en la voz.

“Es un honor tener la distinción de representar a la región centroamericana en el evento, porque Antonio Pinto Ribeiro es un curador muy exigente”, destacó Iván Rodríguez, líder de la agrupación.

Probus Ensamble se reactivó hace dos años luego de un silencio de dos décadas, según explicó Rodríguez. “Es un proyecto que inicié en los noventa con Fidel Gamboa, a partir de música para danza, y en particular con la suite ganadora de un premio nacional de cultura, Inhombre, de Fidel, que considero la mayor expresión de nivel y calidad que tuvo”.

Tapado Vargas y Rodríguez retomaron el proyecto para desarrollarlo con músicos de jóvenes generaciones. La propuesta actual conserva las características del uso de la voz como otro instrumento, así como el tipo de repertorio con boleros parte del cancionero latinoamericano, tangos no comerciales, elementos del jazz, música clásica de Bach, la obra de Gamboa y ritmos folclóricos guanacastecos.

“Intentamos producir una mezcla lo suficientemente escolástica, que se revierta en un punto de creación donde los ritmos populares, folclóricos y del jazz se inserten en el registro de la música contemporánea. La idea es aportar una nueva visión de nuestra música costarricense, a través de creaciones originales de Fidel”, indicó Rodríguez.

El violinista detalló que el repertorio del concierto en el evento de la Capitalidad estará constituido por un extracto de Inhombre, algunas piezas del compositor Max Goldenberg, y la pieza instrumental Zapateao, interpretada por Malpaís y que originalmente tocaba Probus Ensamble.

Rodríguez concluyó que esta invitación es una gran oportunidad, “porque nosotros no tenemos tanta cabida en Costa Rica. Probus es un grupo que paradójicamente gusta mucho afuera, por eso nos hemos dado a la tarea de buscar espacios idóneos para hacer presentaciones y desarrollarlo, porque no es ni popular ni masivo. Lo hacemos por puro gusto personal y para mantener vigente ese material que se tocó tan poco”.

Lisboa, capital iberoamericana

En conversación con UNIVERSIDAD, Pinto Ribeiro precisó que este año la capitalidad en Lisboa propuso una programación que parte de un manifiesto y una programación relacionados con el presente y el pasado de la Península Ibérica y los países latinoamericanos.

El objetivo, según el especialista, fue conectar dos puntos de vista distintos y contradictorios con ciudades que fueron colonizadas. “Quisimos mostrar que el pasado no es un común y es diverso, y que está hoy construido con otras narrativas”.

Pinto Ribeiro eligió cuatro temáticas que sirvieron de base para estructurar la arquitectura de la programación: el legado afrodescendiente, lo indígena latinoamericano -tema abstracto para los europeos-, la migración -porque los países latinoamericanos se construyen con estos flujos de movilización- y, finalmente, la creación contemporánea, que abarca desde la literatura hasta el cine.

El coordinador general de programación de la Capitalidad, Antonio Pinto Ribeiro de Portugal, seleccionó al grupo de cámara costarricense Probus Ensamble para clausurar la Capitalidad en Lisboa. (Foto: Capital Iberoamericana de la Cultura)

¿Esta utopía de lo iberoamericano, este imaginario de la región, es una designación de algo imposible, que debemos dejar en el pasado?

El mundo iberoamericano es una idea abstracta con vestigios de neocolonialismo, porque la diversidad entre las ciudades latinoamericanas y la Península Ibérica, entre las geografías, los regímenes políticos, las economías, las políticas de las alcaldías, es tan diversa, tan diferente, que no es posible hablar de una unidad homogénea de Iberoamérica. Sirve como una llave para montar un proyecto donde la propia gestión iberoamericana ha sido cuestionada. No creo que pueda seguir siendo una utopía.

En relación con el intercambio cultural, no pensándolo como una utopía sino este flujo que nos ha enriquecido, y que tampoco deja de tener problemas, ¿la capital refuerza un mensaje positivo?

La verdad es que hasta hace poquísimos años, había un gran desconocimiento de lo que pasaba de un lado y del otro del Atlántico, probablemente con más conocimiento entre los países de habla castellana y España, que entre Brasil y Portugal,  que han estado de espaldas. A partir de los años 2000-2005, creo que hay un flujo más fuerte, porque hay también esta posibilidad de la Unión Europea de aceptar inmigrantes del otro lado. Creo que un objetivo de la Capital, ha sido de por lo menos dar a conocer los artistas, los intelectuales, los músicos, las películas para que tengan visibilidad. Creo que hay cosas que despertaron el interés de los programadores, por ejemplo, del cine latinoamericano y  de las universidades, que para mí es muy gratificante.

¿El intercambio en la era digital abre posibilidades y genera un nuevo paradigma de cómo producimos arte y accedemos a él?

Hay una intención, pero en la práctica actual el intercambio digital es muy pequeño. Además porque las organizaciones en Portugal y España y creo que las economías más débiles de América Latina tienen problemas con las plataformas digitales. Hay que desarrollar una economía digital para que las cosas se puedan hacer. Hay comunicaciones, pero de la información a la creación hay una brecha enorme. Creo que el camino va a ser intentar de conectar el punto de vista de los artistas en una creación más colaborativa. En este momento estamos en el mundo de la información.

¿Cuáles fueron los criterios de selección para que Probus Ensamble clausure esta celebración?

El principal criterio es la calidad, pero hay otras razones: empezamos la celebración con tres grupos, uno de una cantante portuguesa, otro de Ecuador y otro de Panamá. Para finalizar, un grupo portugués y un grupo de Colombia, María Mulata, que es una cantante que pertenece a una región colombiana muy marcada por una tradición de canto africano en sus composiciones. Otro criterio importante es que en general los cantantes que vienen a Europa son de países ricos, que tienen cierta hegemonía artística, como Brasil, Argentina, y México. pero me faltaba dar visibilidad a un país más periférico de América Central. El tipo de música que hace (Probus Ensamble) y el repertorio es muy interesante.

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