Fondos concursables de Cultura: ¿El remedio causa malestar?

Fondos concursables del Ministerio de Cultura para enfrentar la crisis económica por el COVID-19 provocan reacciones encontradas en artistas, mientras estos proponen crear un “bono” para el sector con presupuesto de la institución.

Con expresiones como los “juegos del hambre” y “ponerle una curita a un volcán”, artistas consultados por UNIVERSIDAD se refieren a la implementación e impacto de los fondos concursables que el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) ofrece en estos días para paliar la crisis económica derivada de la pandemia por el COVID-19.

Aun cuando no soluciona a mediano plazo la crítica coyuntura, los recursos de las Becas Creativas de la Dirección de Cultura (DC), Aquí Cultura del Centro de Producción Artístico Cultural (CPAC) y Proartes del Teatro Popular Melico Salazar (TPMS) son planteados como la medida para que una limitada cantidad de artistas obtengan ingresos en los próximos meses.

Es una disyuntiva históricamente irresuelta: enseñar a pescar o poner el pescado en la mesa. Sin embargo, en esta época apremiante, tanto el bono del Plan Proteger como dichos fondos concursables son la vía para lograr la “operación frijoles” de algunos trabajadores de las artes y la cultura.

De forma grosera se podría afirmar que “es lo que hay” y, además, en lo relativo a los fondos concursables, que llegan tarde.

Los fondos concursables son planteados de manera inclusiva para dar espacio a variedad de proyectos de expresión artística, pero su alcance es limitado y el malestar se mantiene en la cultura. (Foto: Archivo)

En reiteradas ocasiones y desde el inicio de la pandemia, en múltiples cartas con peticiones dirigidas a la jerarca Sylvie Durán, así como en comentarios en redes sociales, artistas y gremios de distintas disciplinas culturales han expresado su inconformidad con las decisiones –o ausencia de estas– por parte del Ministerio.

Oportunidades limitadas

Desde las instancias estatales, quienes están al frente de la respuesta estatal a la crisis sanitaria intentan solventar con los limitados recursos la cuestión de cómo crear oportunidades que generen trabajo y, sobre todo, ingresos a las personas que luchan por mantener su actividad artística.

Aquí Cultura es una iniciativa a cargo del CPAC que repartirá ¢20 millones. La idea es que artistas de diferentes áreas hagan sus propuestas para transmisiones en vivo o de contenido pregrabado.

Ada Acuña, directora de ese Centro, explicó que es “una acción concreta para reactivar de alguna u otra manera el sector artístico y circular recursos. Se trata de una plataforma virtual abierta a todas las formas de expresión artística”.

La convocatoria en este caso inició el 8 de mayo de 2020 y estará abierta hasta el 15 de junio. Acuña informó que la idea es que todo el material se suba a una plataforma digital, donde “lo podemos tener de una forma más fácil para llegarle a todo el país; entonces, creo que ese es el gran valor agregado que tiene este trabajo y este esfuerzo”.

Añadió que se brindarán todas las garantías técnicas, sobre todo en lo que refiere a las transmisiones en vivo que se harán desde el Teatro Nacional, “el escenario idóneo”. También informó que para el viernes 15 de mayo se habían recibido más de 70 propuestas.

Otra iniciativa de más reciente surgimiento es la denominada Becas Creativas, a cargo de la Dirección General de Cultura. Esta opción tiene la particularidad de estar pensada para propuestas que sirvan a las comunidades del país fuera de la gran área metropolitana (GAM).

Se trata de apoyar no sólo proyectos de producción artística y gestión cultural, sino también de investigación. Esta iniciativa repartirá ¢311 millones en 518 becas de ¢600 mil.

La iniciativa está abierta a proyectos en las áreas de artes escénicas, visuales o audiovisuales, literatura y editorial, música, artesanía, diseño, gestión y producción cultural, así como patrimonio.

La idea es que participe cualquier persona mayor de edad, costarricense o extranjera con estatus regular, que haya visto su actividad cultural afectada a causa de la pandemia y que tenga una idea de proyecto cultural o incluso su proyecto ya en marcha, pero, eso sí, que haga un aporte en el fortalecimiento del “sentido de comunidad y la salud mental en tiempos del COVID-19”, según la formación divulgada.

Sofía Yglesias, directora de Cultura, manifestó que adaptar el trabajo a las condiciones actuales ha sido “tremendamente desafiante” y agregó que en el caso de estos fondos “lo ideal es que la beca llegue donde haya personas con proyectos culturales y que no están teniendo acceso a otro tipo de financiamiento o de apoyo”.

Subrayó que es en las zonas fuera del GAM donde hay menos infraestructura e inversión cultural. “Lo que nosotros esperamos siempre es que las becas o los estímulos que existen se distribuyan de la manera más equitativa posible a nivel territorial y esperamos que eso vuelva a suceder esta vez”.

También destacó que se ha buscado que la convocatoria sea “lo más inclusiva posible”; por ello, en los formularios de solicitud, el parámetro de la experiencia en el campo más bien se refiere a pocos años de trabajo, casi el mínimo para “tener algún grado de certeza” de que la persona solicitante sepa ejecutar lo propuesto.

El otro capítulo del esfuerzo por apoyar el sector proviene de los ya esperados fondos del programa Proartes. Fernando Rodríguez, director del Teatro Popular Melico Salazar, que administra el programa, explicó que se dispondrá de ¢120 millones, pero que aún falta determinar cuándo se abrirá la convocatoria, lo cual depende de unas modificaciones legales.

Ello se debe a que este año se incluyen unas categorías especiales para enfrentar el contexto de la crisis sanitaria. La primera categoría consiste en un espacio similar al de Aquí Cultura, pero pensando en trabajos de mayor formato, a los que se entregará entre ¢750 mil y ¢1,5 millones.

“El Proartes tiene un reglamento y para poder hacer este el fondo de emergencia tuvimos que hacer una modificación a ese decreto, que permitiera que por una única vez y dada la emergencia se puedan utilizar los fondos para estas categorías especiales”.

La segunda categoría es de gestión cultural y otorgará entre ¢500 mil a ¢1 millón a iniciativas que “tiendan a fortalecer en las comunidades”. La tercera categoría se abrió para proyectos de capacitación virtual y la cuarta a proyectos de investigación.

Así, el funcionario aclaró que aún no se ha publicado el decreto con las modificaciones legales especiales que regirán solo por este año. Comentó que, si esa publicación se diera esta semana, se podría proceder a publicar las bases y a abrir la convocatoria el viernes 22 de mayo, aunque considera más realista la fecha del 29.

“Ya todo está listo, lo que nos frena es este trámite legal de aprobación y publicación del decreto”, insistió.

Para las tres iniciativas, Aquí Cultura, Becas Artísticas y Proartes, las bases y formularios de participación, así como toda la información pertinente, se encuentran en el sitio https://ac.cpac.online/.

Bono Cultura

La percepción de Allan Hernández, profesor y director de En Escena de la Escuela de Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica, es que el MCJ no reaccionó inmediatamente al desatarse la crisis sanitaria, sobre todo al tomar en cuenta que el sector fue de los primeros en experimentar el cierre total de la actividad.

De este modo, dos meses después libera fondos como las Becas Creativas, Aquí Cultura y Proartes COVID-19 para mantenerse en el marco de una normativa establecida.

Aun así, considera injusto que el Ministerio ponga a competir a los trabajadores del arte y cultura en una coyuntura como la actual.

“Yo le llamo a esto los ‘juegos del hambre’, en los que nos ponen a todos contra todos para ver cuál es el mejor proyecto”, aseveró.

Para él, son programas que provocan un acceso desigual sin abarcar a la mayoría, y cuyos montos acotados se desconoce si alcanzarán para sobrevivir durante el periodo incierto de la pandemia.

Ante esta valoración, Hernández llamó la atención sobre la necesidad de que exista un mecanismo para que en una crisis, como la vivida por la pandemia, haya un programa que dirija recursos expeditos para solventarla.

“¿Por qué el Ministerio no toma esos fondos (concursables y de los programas como el Festival Internacional de las Artes) y crea una especie de subsidio para cultura?”, se cuestionó.

Esta misma inquietud la externó Madelaine Martínez, profesora universitaria y actriz independiente, para quien otorgar ese subsidio es indispensable al ser incierto cuándo se podrá reprogramar las actividades anuales del MCJ, como el Festival de las Artes y los encuentros de teatro y danza.

“No sabemos cuándo se va a terminar la pandemia, y contar con un bono de cultura nos ayudaría a tener un salvavidas en este momento”, expresó.

Para Martínez, el MCJ carece de voluntad política para llevar a cabo tal propuesta. “Así como el presidente de la República tuvo la voluntad de emitir un decreto, que fue apoyado por el ejecutivo para crear el bono Proteger, y se le pidió a cada una de las instituciones del Estado ceder una parte de su presupuesto para poder hacer esa gran bolsa de subsidio, tendría que haber voluntad política del Ministerio para hacer algo así, con apoyo del presidente y la Asamblea Legislativa”.

Con respecto a los fondos concursables, Martínez sopesó que en general los trabajadores del arte y la cultura no acceden en condiciones de equidad a los concursos: “Hay compañeros que tienen más o menos herramientas, y ahora mucho menos en medio de la pandemia”.

Agregó sentirse mal, ya que muchos colegas hacen esfuerzos ingentes por ganarse ¢30.000 o 100.000, con toda la tramitología que conlleva.

El actor y productor Javier Monge coincide en la necesidad de que el MCJ constituya un subsidio como el bono para cultura.

Ante las trabas para hacerlo, aduce que el MCJ podría gestionarlo como se hizo para la Caja Costarricense de Seguro Social, cuando no era legal que cobrara menos a los trabajadores independientes en este periodo de crisis pandémica y, aún así, se generó un transitorio que aprobó la Asamblea Legislativa.

“Nos falta visión al sector para demandarlo, pero también al Ministerio (le falta) voluntad política para ir a tocar esas puertas; podría existir el mecanismo para presentar un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa que diera permiso al MCJ de dar una ayuda directa a las personas afectadas”.

Monge cuestionó sobre el sentido de realizar un FIA “cuando hay gente que tiene hambre”.

Asimismo, le parece incorrecto que los fondos pongan a la gente a concursar en el contexto de la crisis sanitaria y económica. Sin embargo, la agrupación a la cual pertenece va a participar con un proyecto, ya que “no tenemos trabajo, tenemos el teatro y la academia cerrada”.


Ponerle una curita a un volcán

En relación con la actual crisis y en perspectiva histórica, un sentimiento de inquietud marca a la diseñadora escénica y Premio Nacional de Cultura 2019 “Ricardo Fernández”, Michelle Canales.

“Concuerdo que en el marco de la pandemia, el Ministerio de Cultura ha revelado poca comunicación y enlaces con el sector artístico cultural, así como mucha desarticulación, tanto en lo gubernamental con otras instancias como con el mismo sector, que además está desmembrado. Es como un cuerpo sin huesos que refleja el resquebrajamiento en las bases constitutivas y políticas de la institución.

Muchas de las respuestas que ha dado el Ministerio son reflejo de las reformas estatales de corte neoliberal, y en este proceso hay muchos sectores que han perdido de manera escalofriante, como el sector del arte y la cultura. Es una crisis generalizada, con un Estado que defiende un modelo agotado y no creo que esos llamados “estímulos”, o fondos concursables, puedan sostener un escenario que hoy y en perspectiva tiene un deterioro cualitativo. Esto es ponerle una curita a un volcán. No estoy de acuerdo con lo que sucede y aun así voy a participar en los fondos concursables. Eso es horrible porque me hace ser contradictoria conmigo misma. Eso a nivel simbólico me lastima, porque estoy obedeciendo y no tengo los espacios para poder exponer estos pensamientos que me inconforman. ¿Qué es la cultura y el arte para este Ministerio y para el partido en el poder?”.


 

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