Cultura

Festival de Cine ofrecerá más de 80 películas independientes de 34 países

Se desarrollará en dos etapas con el fin de llevar proyecciones a comunidades rurales y más de la mitad de las producciones son dirigidas por mujeres.

Ya las entradas de algunas funciones se han agotado. “El Festival es gratuito”, explicó Fernando Chaves, “y tiene que ver con los aforos reducidos”, pero “no dudamos que también se debe a que la gente está entusiasmada de poder consumir otra vez cine de calidad”.

El director artístico de la novena edición del Costa Rica Festival Internacional de Cine (CRFIC), Fernando Chaves, de entrada recomendó “ponerle atención” a la Competencia Centroamérica y Caribeña de Largometraje.

El CRFIC regresa al mundo de lo presencial con toda su programación a partir de este 10 de junio, con el Cine Magaly como sede principal.

Serán 88 las películas que se ofrecerán en en competencia y exhibición, de 34 países, en 18 idiomas distintos y el 57% de ellas dirigidas o codirigidas por mujeres.

El Festival de hecho se realizará en dos etapas. La primera, hasta el 19 de junio, mostrará las proyecciones de las películas también a otras sedes en la Sala Gómez Miralles del Centro de Cine, el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) y salas regionales de CCM San Ramón, CCM San Carlos, CCM Jacó, CitiCinemas Grecia, CitiCinemas Limón, Paso Canoas, Multicines Liberia.

La segunda etapa, del 2 de julio al 22 de agosto, llevará el cine costarricense a comunidades fuera del gran área metropolitana (GAM), específicamente Turrialba, Nicoya, Pococí, Bribri, Upala, Finca La Lucha (San Cristóbal) y la Palma de Puerto Jiménez.

“El equipo de producción realizó una revisión exhaustiva de las diferentes comunidades”, relató el productor, pues fue preciso comprobar que los diferentes sitios contaran con las condiciones necesarias para albergar tanto las proyecciones de películas como los talleres de apreciación de cine que se impartirán en cada comunidad.

“Lo primordial -subrayó- es que trabajamos con base en los protocolos que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Cultura y Juventud aprobaron para las salas de cine; nos adaptamos a los requerimientos y exigencias de aforo, posicionamiento dentro de la sala, distanciamiento, limpieza y desinfección y de tiempo de permanencia”.

“El pulso de la región”

Diez películas, de las cuales tres son documentales, entraron en la mencionada Competencia Centroamérica y Caribeña de Largometraje. Dentro de ellas se pueden mencionar las producciones costarricenses “Aurora” (coproducción con México), El Pájaro de Fuego, (coproducción con Estados Unidos y Chile) y Objetos Rebeldes (coproducción con Colombia).

Chaves celebró que “está muy reñida” y que las diez permiten valorar el desarrollo del cine de la región y “la forma en que estamos contando historias”. “Es una oportunidad única para acceder a películas que rara vez circulan de la manera que nos gustaría y que son de altísima calidad, permiten tomar el pulso de la región”.

“Estoy enamorado de todas las películas”, reconoció al referirse a la oferta más amplia del CRFIC, que incluye la Competencia Nacional de Cortometraje, y los apartados Panorama, Radar, Enfoque, Ventana, Última tanda, Cortomanía y Retrospectiva, que se dedicará al director portugués Pedro Costa.

El CRFIC también incluye una sección de Industria, que premia proyectos cinematográficos en proceso con un total de ¢7.5 millones.

Chaves insisitió en recomendar al público que “busquen las películas que van a tener menos posibilidades de llegar a salas comerciales o plataformas de streaming, porque los festivales ofrecen una oportunidad única para aventurarse y descubrir cosas que de otra modo rara vez nos toparíamos”.

«El Silencio del Topo» es un documental guatemalteco que participa en la Competencia Centroamérica y Caribeña de Largometraje.

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