El teatro se abre nuevos caminos en el mundo virtual de la pandemia

El Núcleo de Experimentación Teatral y el Teatro Eliella buscan vías para ofrecer su arte al público. 

¿Qué lenguajes deben hablar el teatro y las artes escénicas en una realidad en la que las salas están cerradas y la única posibilidad de comunicar al público es a través de una pantalla? 

La presentación el pasado viernes de Vórtices: La vuelta al día en 80 mundos ofreció una oportunidad de respuesta a ese reto. Se trata de una pieza que, como prácticamente todo lo producido desde 1992 por el Núcleo de Experimentación Teatral (NET), es transgresora al rehuir por completo una narración esquemática y lineal, que además logra crear una atmósfera de paranoia muy representativa de estos pandémicos tiempos.

La obra, que tiene mucho de producción audiovisual, fue presentada gracias a una alianza entre el NET y el Teatro Eliella, organización que desde marzo empezó a preguntarse cómo continuar su trabajo teatrero en el mundo de la pandemia.

Además, ese día se ofreció un primer bocado de lo que será la resurrección de Trasescena, un espacio de discusión y análisis, que el NET desarrolló años atrás con la complicidad del Centro Cultural Español (CCE), y que permite acercar al público a los procesos de reflexión y creación.

Incipiente nuevo género

De entrada hay una fuerte referencia a la obra de Julio Cortázar, La vuelta al día en 80 mundos, que a su vez referencia la novela de Julio Verne, La Vuelta al Mundo en 80 Días

Fernando Vinocour, director del NET, detalló que la obra original relata una competencia, pero que Cortázar “desecha esa premura y esa lucha” en un relato que lo que busca es “darle vuelta a la lógica del mundo”, lo cual entonces es aprovechado por el NET para “que las personas se conecten con un tiempo más subjetivo, más personal, que es lo que estamos perdiendo”.

Vórtices tiene una vocación decididamente ominosa para presentar “que estamos siendo invadidos en nuestra parte más humana de ensoñación, imaginación y subjetividad”, dijo el director, actor y productor. 

“La metáfora perfecta la dio Cortázar -insistió-, porque la estructura de los cuentos de cada personaje  es un entrar, una ida y una vuelta, viajan a un lugar de su deseo, y después vienen de vuelta a la realidad a confrontar una especie de tsunami, la escena donde aparece esa especie de radioactividad, una metáfora visual de la suma de pandemias que enfrentamos en este momento”. 

“No es cine, no es video, incluso, me atrevo decir que tampoco es videoarte, porque está el teatro metido”, reflexionó con tono divertido, Vinocour: “Eso fue para mí muy interesante, sobre todo la fotografía (de Ricardo Castro)”. 

En Vórtices: La vuelta al día en 80 mundos participaron Vivian Bonilla, Juan Pablo Cambronero, de Eliella Teatro; Dennis Quirós, Andres Echeverría, Noelia Cruz y el mismo Vinocour; además de los fotomontajes de Ricardo Castro y el trabajo gráfico de Silvia Quesada. 

Sobre el uso de la plataforma Zoom, el director dijo que se aprovechó por el hecho de que ya Eliella Teatro la viene aprovechando con aceptable convocatoria de público, pero reconoció que hay otras posibilidades que deben ser aprovechadas, como otra plataforma denominada VOS que, según dijo, ha sido usada con buen suceso por el grupo mexicano Landscape.

“Es como un nuevo género, nosotros nos aproximamos a eso, esta experiencia es como una investigación”.

“Para todo el mundo -sintetizó Vinocour- es un proceso de aprender sobre la marcha: lo principal es que hay que ubicarse en esas coordenadas, sino es como cuando uno piensa si todo tiempo pasado fue mejor, son discusiones bizantinas, el mundo es otro, otras coordenadas y circunstancias”. 

Esfuerzo independiente

La primera experiencia con el teatro de Juan Pablo Cambronero, fundador y director de Eliella Teatro, fue hace unos 20 años, cuando vivía en Puntarenas y tuvo oportunidad de apreciar una obra llevada al puerto por la Compañía Nacional de Teatro (CNT) durante los años 80 en los que “no había nada” en esa ciudad. 

La chispa encendió la mecha y Cambronero ha dedicado su vida a esta forma de arte, además de ser profesional en finanzas. “El teatro llegó a mí, haga lo que haga siempre está presente”, aseveró.

“En 2011, se me ocurrió inventarme mi grupo de teatro”, con la idea de “buscar un camino más individual como artista en la parte de dirección, dramaturgia y en la actuación también”. El 11 de noviembre de ese año, lanzó Eliella con una lectura en la Casa Figueres Ferrer, en Barrio Escalante. El nombre del grupo se refiere a “las dos marcas más fuertes del teatro: el drama y la comedia”. 

El grupo se desarrolló tras un paso de cuatro años por Guatemala, donde integró cuatro actrices y donde encontró un ambiente propicio. “Lo bonito en Guatemala es que tiene casi 16 millones de habitantes, la capital más grande y cosmopolita de Centroamérica con mucha posibilidad de hacer teatro. Allá crece mucho el teatro musical, el mío es diferente, es experimental”. 

Eliella Teatro lleva ya meses ofreciendo lecturas dramáticas a través de Zoom y también en su página de Facebook. Gracias a los contactos de Cambronero, en la aventura se han implicado grupos internacionales invitados como el Teatro de los Andes, de Bolivia, y locales como el Teatro Contraluz. Este viernes 14 presentará Foto de Señoritas y Esclusas, mostrada desde Argentina por Vuelvo en Sueños Teatro y toda la información pertinente se encuentra en la página de Facebook Eliella Teatro. 

Al abordar los retos presentados por la pandemia y medidas de confinamiento, subrayó que “uno no estaba preparado para esto, parte del espacio que he desarrollado con las actrices en Eliella Teatro es eso, las diferentes lecturas desde el Teatro de Los Andes hasta Malayerba Teatro, el lujo de gente con que he podido trabajar”. 

Sin embargo, ante la pregunta de cómo monetizar las funciones, reconoce que “le hemos dado vueltas, es una discusión permanente. Tengo una posición privilegiada en estos momentos, en la que mi esposo trabaja y yo puedo hacer esto sin depender de ello, incluso sin monetarizarlo, pero ya camino a eso.  Estamos preparando espectáculos para que también sean cobrados, exclusivamente para Zoom”.

Un lugar para el pensamiento crítico

El NET anunció además que retoma una exitosa iniciativa suspendida hace años, el ciclo de conversatorios Trasescena, dedicado a abordar los procesos de creación desde adentro.

El viernes 7 se ofreció un aperitivo a propósito de Vórtices: La vuelta al día en 80 mundos, pero el plato fuerte del regreso será el próximo martes 18, cuando se aborde el tema “la invención de nuevas rutas emergentes para el arte virtual”.

“Hoy más que nunca hay que trabajar sobre la calidad de los foros, que ahora más que nunca son ante todo virtuales y no presenciales”, subrayó Vinocour. 

Añadió que por ello es preciso buscar un sitio “para algo que siempre se buscó en el NET y Trasescena, que es un pensamiento crítico, pero a mitad de camino entre salirse de lo academicista, de la élite intelectual, pero sin caer en un programa farandulero ni populachero del teatro”.

De lo que se trata es de “cómo aportar y salirse del propio espacio”, ya que las investigaciones artísticas “deben transmitirse y debe conocerse lo que hacen otras personas, más en un país en el que ya no tenemos crítica”. 

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