Cultura

Documentos históricos custodiados por la UCR entran al Patrimonio de la Memoria del Mundo de la Unesco

El acta constitutiva de la UCR y las partituras de El Duelo de la Patria y del Himno Patriótico 1.856 forman parte de las obras admitidas.

Aún es un misterio el destino que corrió manuscrito original de 1.882 de El Duelo de la Patria, de Rafael Chávez Torres. Lo que se conserva es una publicación de París, de 1.894 y de la que sólo dos copias existen, una en la Biblioteca Nacional de esa ciudad, y la del Archivo Histórico Musical de la Escuela de Artes Musicales (EAM) de la UCR.

La partitura de esa emblemática composición, así como la de el Himno Patriótico 1.856, de Alejandro Cardona y Llorens -también conservada en ese Archivo-, se sumaron al Acta Constitutiva de la UCR -custodiada en el Archivo Histórico Universitario Rafael Obregón Loría (Aurol)- en ser incorporadas al Registro de la Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), a través de una ceremonia virtual realizada este viernes.

Susan Campos, coordinadora del Archivo Histórico Musical de la UCR, detalló que la inclusión en el Registro de la Memoria del Mundo constituye un reconocimiento que la Unesco da a “documentos que son conservados en archivos y centros documentales a nivel mundial, que se considera conservan la memoria de un país, de una comunidad o pueblo y son representativos de la cultura, ciencia y educación, repercute en todos ámbitos del saber y conocimiento de la comunidad de países”.

En esta oportunidad, además de los mencionados documentos también se aprobó la inclusión del Fondo Documental José Fidel Tristán Fernández, custodiado por el Archivo Nacional, y de los libros de visitas pastorales de Bernardo Augusto Thiel, que se guardan en el Archivo Histórico Arquidiocesano Monseñor Bernardo Augusto Thiel.

Campos dijo que “estamos muy satisfechos con reconocimiento, porque es para el patrimonio musical costarricense, es lo más importante, es el centro de nuestra misión y visión”.

Se trata de una lista del patrimonio documental que recibe aprobación del Comité Consultivo Internacional y es ratificado por el Director General de la UNESCO. En cada caso, un documento para ser admitido debe cumplir con parámetros como la autenticidad y conservarse en buen estado.

Según la información oficial de la Unesco, ese Registro fue establecido en 1.992, a raíz de una creciente preocupación por el estado precario en cuanto a la preservación y acceso de a herencia documental en diversas partes del mundo, a causa de guerras, escasez de recursos, saqueo, comercio ilegal, destrucción o simplemente una inadecuada conservación.

Para que un documento sea considerado, la instancia que lo conserva hace una postulación. En el caso de Costa Rica, la Comisión Costarricense de Cooperación con la Unesco, establece un Comité Nacional de Memoria del Mundo. Esos comités nacionales están facultados para proponer o apoyar nominaciones y “cuando tienen una capacidad confiable para hacerlo, se les alienta a establecer su propio registro de la Memoria del Mundo”.

Campos destacó que la inclusión de estos documentos “permite que Costa Rica tome su lugar entre las naciones respecto a cómo se ha construido la memoria de la cultura occidental. Tenemos que conocer los documentos que cuentan las historias y eso es lo que la UCR demostró que está haciendo”.

Incorporaciones

El primer documento incorporado durante la ceremonia fue el Acta Constitutiva de la UCR. Al recibir el certificado correspondiente, Nuria Gutiérrez directora del Aurol, dijo que se trata de una “honrosísima distinción” y que “es indudable el valor de los documentos de archivo para promover el conocimiento y preservar la memoria de las instituciones y de las naciones”. Añadió que para la UCR el acto revistió una doble significación, pues este 2.020 se conmemora el 80 aniversario de la benemérita institución.

El exrector de la UCR Gabriel Macaya participó del evento con una presentación en la que narró que este documento, luego de ser firmado por el entones presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, fue enterrado en una llamada cápsula del tiempo cuando se inició la construcción de edificios en lo que hoy es la explanada del Poder Judicial. “Fue descubierta por accidente cuando se demolieron los edificios viejos de la UCR, un ciudadano acucioso descubrió la cápsula del tiempo, encontró el documento y lo entregó a la UCR”.

De seguido se certificó el Fondo Documental José Fidel Tristán Fernández, un conjunto de documentos recopilados por Tristán, producto del ejercicio de sus labores como docente e investigador en entidades como el Colegio Superior de Señoritas, el Liceo de Costa Rica y el Museo Nacional.

Cuando se extendieron los certificados a El Duelo de la Patria y al Himno Patriótico 1.856, Ernesto Rodríguez, recién estrenado como director de la EAM, dijo que el reconocimiento es causa de “alegría, toda la comunidad de la EAM lo celebramos”.

Enfatizó el aporte que hace el Archivo Histórico Musical “como semillero de investigaciones, no solamente un lugar donde se resguardan documentos, es un componente importante en la lucha por la preservación y la divulgación” y destacó que nació en 1993 como “una quijotada” de la soprano y docente Zamira Barquero y otras personas.

Finalmente, las Visitas Pastorales de Thiel, es una obra compuesta por cuatro libros de más de 440 folios, que contienen informes de visitas pastorales realizadas a regiones del país entre diciembre de 1.880 y junio de 1.900.

Himnos e identidades

Susan Campos destacó el hecho de que al lograr la certificación de varios documentos que guarda, la UCR demostró “su papel y compromiso con la conservación del patrimonio y de la memoria, pero también cómo construimos conocimiento a partir de este tipo de documentación: los documentos del pasado nos ayudan a construir el presente y el futuro del país”.

Insistió en la importancia de que se trata del Acta Fundacional de la UCR “y todo lo que significa para el país” y mencionó entonces que las dos obras musicales están “directamente relacionadas con el bicentenario de la independencia”.

Observó que el Himno Patriótico 1.856 es un obra “muy especial, muy poco conocida”, y llamó la atención a que su creador fue un inmigrante español, por lo que “representa y demuestra cómo la consolidación de las independencias de los países centroamericanos fueron construidas también por personas migrantes de otras partes del mundo, construidas por una comunidad centroamericana e internacional que sienta las bases para que los países se liberen del poder colonial y se siembren semillas de democracia en nuestras sociedades”.

De acuerdo con un texto que compartió, extraído del artículo “La guerra contra los filibusteros y la nacionalidad costarricense”, de Juan Rafael Quesada, esta pieza se conoció originalmente como Antes de salir el ejército para la campaña y se ejecutó pro primera vez el 6 de diciembre de 1.855, cuando “se formó una cabalgata de más de doscientas personas con música militar a su frente y fueron a la hacienda del Sr. Presidente Mora a hacerle una manifestación patriótica con motivo de su proclama de alerta [la del 20 de noviembre]. Se estrenó un himno patriótico y se recorrió las calles de San José dando vivas a la libertad”.

Al referirse a El Duelo de la Patria, Campos observó que es una composición que se vincula con la constitución de la nación a finales del siglo XIX y la consolidación del proyecto país. Adelantó que el año entrante el Archivo Histórico Musical publicará una edición crítica que incluirá una revisión del contexto político e histórico en el que se generó.

“Existen muchos mitos, vamos a demostrar cómo el trabajo científico de la Universidad ayuda a esclarecer esos mitos y contradicciones de nuestra historia y ayuda a entender la carga política que se ha tejido durante 138 años alrededor de esta obra y lo poco que sabemos”, añadió.

Esa obra se vincula con el gobierno de Tomás Guardia, “una figura controversial”, la consolidación de las bandas militares y la transformación de Costa Rica a finales siglo XIX. Campos llamó la atención al hecho de que un presidente costarricense fuera enterrado a una catedral, “algo reservado para papas y reyes”. La composición fue escrita para acompañar el cuerpo embalsamado de Guardia, “la gente no sabe por qué se relaciona con Semana Santa”.

Campos destacó al mismo tiempo que se trata de una obra que no solamente ha tenido presencia en la vida política, social y religiosa de Costa Rica, también centroamericana e internacional, pues se ha tocado en muchos lugares del mundo. Por ello, el próximo año se estudiará la posibilidad de que se eleve a nivel de registro de memoria regional y “esperamos que eventualmente como memoria del mundo”, pues “tiene que ver con el proceso de construcción de identidades nacionales en América Latina”.

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