Cultura

Disquera se arma como plataforma para talento rockero

Con el evento de ocho estrenos en igual número de semanas, Long Beach Records Latam busca ser catapulta de grupos costarricenses y latinoamericanos.

“No debo una explicación, seré enterrado junto a mis pecados y trascenderé, resucitaré ¡adicto al trance!”. De esa manera, le grita a la realidad Sintagma en su canción “Lenguas”, concebida y gestada en el contexto de las últimas elecciones presidenciales y de cara a la polarización de la segunda ronda, que “dio paso a todo el fanatismo religioso exacerbado”, según recordó Jacobo Chaverri, vocalista.

“Estas dos piezas van en esa línea”, dijo, refiriéndose también a “Sermón”, que tiene que ver con los escándalos en la Iglesia católica. Las dos canciones son las novedades con las que, tras un parón de diez años, Sintagma volvió al escenario en marzo del año pasado al participar en Transitarte, para unos meses después presentarse en la Sala Garbo, en un evento que ahora da forma a la nueva producción discográfica del grupo de música metal, Trance, recién estrenada el pasado viernes 20 bajo el sello Long Beach Records Latam (LBR Latam).

La disquera es hija reconocida, pero emancipada de la californiana Long Beach Records (LBR), lleva dos años de trabajo y para cerrar el año decidió encajar una temporada de lanzamientos de sus ocho bandas en catálogo.

El pesado disco de Sintagma en vivo es el quinto de esos estrenos, luego de sencillos y videos de las bandas Kaiser Moon (progresivo instrumental), Non Neutral, Cabeza de Vinil (rock alternativo) y Killer Diller (reggae fusión).

LBR Latam también firmó a la banda rockera Extrasensorial, al grupo instrumental Ashes to Redemption y al cantautor Andrés Cordero.

“No somos un sello cerrado a un género particular, por lo menos por ahora”, dijo Mauricio Mora, director de la disquera. Añadió que el catálogo “es muy variado, pero podría evolucionar hasta otras cosas, sin duda alguna”.

LBR

Mora es músico, cómplice de hecho en Cabeza de Vinil y Sintagma. Hace unos diez años formó parte de la banda de reggae Thicker Than Thieves, partida a la mitad entre California y Costa Rica. En una de las giras de ese grupo conoció a los fundadores de instituciones importantes de la escena subterránea californiana: Skunk Records, a cuya familia perteneció la legendaria banda Sublime, entre otras, y Long Beach Records (LBR), hija de aquélla, nacida en 1998 para dar espacio a un sonido más punk.

“Desarrollamos buen trabajo y amistad, me emocioné con el tema porque dije: qué falta hace una disquera en Costa Rica o en Latinoamérica en general, que pueda apoyar las bandas, porque es algo que desapareció de este país, las disqueras ya no firmaban bandas, sino que solo hacían distribución”, recordó.

“…Qué falta hace una disquera en Costa Rica o en Latinoamérica en general, que pueda apoyar las bandas, porque es algo que desapareció de este país, las disqueras ya no firmaban bandas, sino que solo hacían distribución”, Mauricio Mora.

Finalmente, se concretó la idea de que LBR se reprodujera en Costa Rica para cubrir a América Latina, como ya había pasado en Alemania con LBR Europe, así como en Australia. “El lema que hemos utilizado es convertirnos en una plataforma para el artista latinoamericano. Bajo ese concepto fue muy importante hacer un estudio, para poder producir el material y hacerlo nosotros mismos”.

Ese estudio se estableció en Curridabat, justo donde un hermano de Mora tiene su propio proyecto de diseño gráfico.

En 2019, inició el trabajo con grabaciones en vivo y un evento de lanzamiento del sello. El parón obligado por la pandemia por lo menos sirvió para “terminar de concretar la plataforma digitalmente, este año ha sido consolidar sitio lbrlatam.com, que incluye blog de noticias y tienda virtual”.

Mora subrayó lo oportuno de poder apoyarse en “toda la historia de LBR con bandas legendarias como Sublime, Long Beach Dub Allstars, y otras”, además de las sedes hermanas en otros continentes, entonces LBR Latam busca ofrecer “esa trayectoria y peso para crear esos puentes y darle mejores oportunidades y conexiones a los artistas”.

Así, informó que se logró una alianza con una compañía estadounidense con respecto a la distribución digital, para colocar la música en las plataformas en línea como Spotify, ITunes, YouTube y otras. “Por ahí ha evolucionado la industria, eso nos ha permitido colocar cada lanzamiento en más de 40 plataformas diferentes alrededor del mundo, incluso las no tan conocidas”.

Señaló que el hecho de contar con un estudio gráfico en el mismo sitio es “fundamental y vital”, pues “eso termina de amarrar el concepto de ser una plataforma real: podemos grabar la canción, producirla, mezclarla, masterizarla, hacerle portada, sesión de fotos, hacer un poster y subir todo a plataformas digitales”.

La disquera tiene su propia tienda, donde, además de mercadería de las bandas, hay discos como los de Cabeza de Vinil, precisamente editados en vinilo. Próximamente LBR Latam ofrecerá su propia salsa picante, café, miel y una cerveza. “Son parte de las estrategias para que la gente nos apoye”, subrayó.

Los lanzamientos y estrenos son anunciados  a través de la página de Facebook Long Beach Records Latam.

Mauricio Mora  lidera el esfuerzo de fundar y mantener a flote la disquera. (Foto: LBR Latam).

Trance

En el caso precisamente de este más reciente lanzamiento, para Jacobo Chaverry no pasa desapercibido el hecho de que la necedad de la pandemia hace que hablar de ruidosos y catárticos conciertos de rock sea una expresión de nostalgia un tanto ingrata.

Recordó, primero, que el sonido en vivo “no se puede producir tanto, eso hace que sea más pesado, más crudo, más real. Ahora todo está sobreproducido a un nivel en que prácticamente deja de sonar humano. Para mí no hay nada como el sonido real, humano. Para uno que ha tenido oportunidad de estar entre el público, es una experiencia poder vivir la música frente a la tarima, frente a los artistas, poder cantar, gritar y llorar las canciones, poder brincar y patear, vivirlas a flor de piel”.

Con tono de voz como si el último concierto hubiese sido ayer y el próximo mañana, el vocalista aseveró que “siempre buscamos que las presentaciones en vivo sean bastante intensas, nos gusta que el público se meta. Para mí es muy importante la vibra que la gente me tire, se vuelve algo retroactivo, entre mejor vibra me tire la gente y más inyectado vea al público, más me meto. Si lo que hay son cuatro gatos uno saca la tarea, pero obviamente al tocar frente a unas cinco mil se siente la inyección de adrenalina”.

En todo caso, tampoco pasó por alto que se trata del primer disco en vivo de Sintagma. Este grupo nació hace unos 20 años, pero se dio un largo paréntesis entre 2009 y 2019. Así, Trance representa la cuarta producción discográfica, luego del debut D100D D A I, publicado en 2003 y que logró dos  nominaciones a los premios ACAM por Mejor Disco Metal y Mejor Arte de un Disco.

Seis años más tarde, al mismo tiempo que se anunció la separación del grupo, vio la luz Vestigios, el segundo disco. En 2019, el regreso del grupo fue marcado con la edición del sencillo “Lenguas”. “Sentimos que el grupo tiene bastante tiempo, a pesar de que no tenemos una discografía tan extensa, pero ya hay experiencia acumulada y sentimos por ese lado que era una experiencia bonita”, dijo Chaverry respecto a la edición de Trance.

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