Cultura

Ballet Nacional de Cuba regresa con una joya de su repertorio

La prestigiosa compañía tendrá dos funciones en el Teatro Melico Salazar este sábado 27 y domingo 28 a las 5 p.m. con dos obras de gran calado.

El Ballet Nacional de Cuba regresa a Costa Rica con una de las joyas de su repertorio, como lo es Carmen Suite, la cual presentarán en el Teatro Melico Salazar el sábado 27 y domingo 28 de julio, a las 5 p.m.

La directora del Ballet, Viengsay Valdés, expresó desde La Habana, Cuba, que dicha obra se ha convertido en una pieza clásica de la compañía, aunque originalmente no fuera creada para ella.

El año pasado, el Ballet Nacional de Cuba, que por muchos años estuvo liderado por Alicia Alonso, celebró el 75 aniversario, lo que ya de por sí demuestra la valía de la agrupación, que hizo una exitosa gira por Europa.

Dionaea es una pieza que versa sobre una planta carnívora, historia creada por Gustavo Herrera con música del compositor brasileño Villa-Lobos. (Foto: Frank D. Domínguez y facilitada por Interamericana de Producciones)

Carmen Suite fue estrenada en 1967 en el teatro Bolshoi de Moscú y fue interpretada por la primera bailarina Maya Plisetskaya, con libreto de Alberto Alonso y música de Rodion Schedrin, quien realizó una adaptación a partir de la composición de George Bizet.

Valdés destacó el gran atractivo que tendrá la obra para el público costarricense y entre los elementos que resaltó está el hecho de que la pieza le permite a las bailarinas cubanas demostrar toda su sensualidad.

Además, en criterio de la directora, Carmen Suite tiene un alto componente teatral, lo que se convierte en un atractivo especial para el espectador.

Carmen Suite tiene mucha vigencia en la actualidad. En la versión nuestra se han hecho algunos cambios, pero la forma en que la hemos interpretado le ha dado una manera propia. Permite mostrar la sensualidad de la bailarina cubana. Es una obra muy redonda. Es una carta de triunfo para nuestro ballet”.

Por esa teatralidad que caracteriza a la pieza, Valdés considera que atrapa desde el comienzo al espectador y ya no lo suelta hasta el final.

Bizet originalmente hizo una adaptación a partir de la novela Carmen, de Prosper Mérimée. Posteriormente, Alberto Alonso creó un libreto para el Teatro Bolshoi, que fue el que terminó por imponerse, dado su atractivo y calidad.

“La versión cubana de Carmen se ha presentado en todo el mundo. Desde Alicia Alonso forma parte de las cuatro joyas de nuestro ballet. Todas las primeras figuras lo han interpretado. Se ha llevado históricamente a todas las giras. Yo lo he interpretado en el teatro Mariinsky, en San Petersburgo, y se ha presentado en numerosas galas internacionales».

La historia de Carmen Suite remite a una trabajadora de una tabacalera en la Sevilla del siglo XIX. En ese sentido, Carmen es una mujer de espíritu libre, que se ve envuelta en una controversia de contrabandistas, y termina en prisión. En la cárcel se enamora de su captor, quien la libera, pero al mismo tiempo un torero hace de las suyas para conquistarla. El drama desde un principio capta la atención de los espectadores hasta llevarlos a un final que les dejará el alma hecha girones.

Carmen Suite es una obra en un acto, compuesta a su vez por 13 danzas, lo que le da una gran agilidad a la pieza.

Respecto a la segunda obra de relevancia que el Ballet Nacional de Cuba interpretará el sábado 27 y el domingo 28 de julio en el Teatro Melico Salazar, Valdés afirmó que así como Carmen Suite le permite a las bailarinas expresar toda su sensualidad y calidad, en el caso de Dionaea son los bailarines los que asumen un gran protagonismo.

“Esta segunda obra lo que nos permite es mostrar la gran versatilidad que tiene la compañía”, reafirmó Valdés.

Dionaea es una creación del coreógrafo Gustavo Herrera, ya fallecido, con música del compositor brasileño Heitor Villa-Lobos, y versa sobre una exótica planta carnívora que crece en humedales y pantanos.

La programación del ballet cubano en Costa Rica incluye, también un Pas de deux del ballet de El Corsario con coreografía de Alicia Alonso.

Sobre el regreso del Ballet Nacional de Cuba a Costa Rica, tras haberse presentado en 2023, Valdés destacó la importancia que reviste para la compañía, dado que así fortalece los vínculos con el país.

Es, añadió, una manera de establecer un contacto con esta América Latina por la que Cuba ha llevado durante ya 75 años la calidad de su ballet clásico.

“Ojalá podamos mantener en el futuro esta cita habitual con el público costarricense. Esperamos continuar con nuestro aporte hacia Costa Rica y América Latina. Hemos sido referentes a partir de Alicia Alonso y todo el resto de componentes del ballet cubano. Nos motiva saber que hay un público que nos está esperando. Siempre queremos volver a Costa Rica”.

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