Cultura

Aporte de la UCR destacado en los Premios Nacionales de Cultura

Personas vinculadas a la institución figuraron en los galardones de todas las disciplinas, excepto en música.

Decir que el año 2020 fue difícil para el sector del arte y la cultura sería un eufemismo de mal gusto. Artistas de todas las disciplinas, en especial de las artes escénicas, vieron cómo la ultra cacareada pandemia de golpe eliminó oportunidades de trabajo y de emprendimiento.

Todos esos problemas generaron situaciones tensas, críticas a la respuesta del Gobierno, pero también solidaridad y espacios de trabajo colaborativo. Como si las adversidades fueran pocas, el sector hasta tuvo que movilizarse contra una draconiana propuesta de Presupuesto de la República que hubiera convertido a Costa Rica en un desierto cultural.

Se trata de un sector en todo caso acostumbrado a luchar contra las adversidades, que a pesar de todo logró producir y hacer su aporte al país en tiempos más que adversos. En ese contexto la UCR, a pesar del constante hostigamiento al presupuesto de las universidades públicas, también hizo su contribución y ello se reflejó en el otorgamiento de los Premios Nacionales de Cultura 2020.

En primer lugar se puede destacar el artista Juan Luis Rodríguez, ganador ni más ni menos que del Premio Nacional de Cultura Magón. Entre otros muchos aportes, en 1972 abrió el taller de grabado en metal en la UCR, donde siguió una enriquecedora carrera de docente.

En este caso, el jurado destacó “su rol de innovador y educador artístico a través de una pedagogía no solo en cuanto a los procedimientos en el taller, sino sobre la teoría del arte al confrontar al estudiante con las vicisitudes de la práctica artística de los tiempos contemporáneos”. De hecho, apuntó que “se le considera el introductor” de esa técnica del grabado en metal en la UCR y en la Universidad Nacional (UNA).

También señaló su “capacidad crítica” y el hecho de ser “uno de los últimos bastiones de prominentes artistas de una generación que gestó la contemporaneidad e introdujo el conceptualismo en el arte”.

Tras una década, Danza U volvió a lograr Premios Nacionales, uno de ellos otorgado a la videodanza Sobresalto. (Instagram.com/danzauniversitaria).

Galardones

El Premio Nacional al Patrimonio Cultural Inmaterial Emilia Prieto Tugores fue concedido a la Asociación Pro Museo Casa del Boyero de Venecia de San Carlos. En este caso, se puede destacar el apoyo de estudiantes del trabajo comunal universitario (TCU) Remembranzas, de la Escuela de Estudios Generales (EEG), quienes recabaron y recopilaron información para desarrollar el documento de candidatura y postulación de esa Asociación. (Ver nota: De la mano de estudiantes del TCU premian a la Casa del Boyero con el “Emilia Prieto”).

El profesor de cerámica en la Escuela de Artes Plásticas y polifacético artista, Gerardo Selva Godoy, fue reconocido con el Premio Nacional Francisco Amighetti en la categoría Tridimensional, por su exposición “Los cinco rostros de Gerardo Selva Godoy”, que incluyó obras en cerámica, vidrio, cine, música y literatura. Ese premio lo recibió de forma compartida con Federico Herrero, reconocido por su exhibición “Barreras Blandas”.

Por otra parte, la profesora de antropología Carolina Arias recibió el Premio Nacional de Artes Audiovisuales Amando Céspedes Marín en la categoría de producción, por su documental Objetos Rebeldes (ver nota: Con arqueología se entiende el pasado, se repara el presente).

Muy notorio es el caso de Danza Universitaria, que desde 2011 no figuraba en la lista de premiación. Según recordó Hazel González, directora de esa compañía artística, en ese momento se trató de la coreografía Ojo de Vidrio.

Danza U recibió el Premio Nacional de Danza Mireya Barboza al mejor Diseño de Plástica Escénica, por Sobresalto, de González. “Tengo 30 años de trabajar para la Universidad y no recuerdo que se haya premiado alguna videodanza”, destacó.

Al mismo tiempo, subrayó que “fue un proyecto que ajustó toda su metodología a las restricciones y limitaciones propias del confinamiento, nunca pudimos vernos, nunca nos encontramos más que en los ensayos por Zoom, eso implicó que la obra se hizo con poco presupuesto”.

Además, en la categoría de Dirección o Coreografía ganó Gloriana Retana, integrante de esta compañía, por Ayer. Este galardón fue compartido con Marko Fonseca, por No/nato. Finalmente, William Retana, egresado del programa Danza Abierta, ganó en la categoría de Interpretación Escénica.

También destacó la Escuela de Artes Dramáticas, pues logró el Premio Ricardo Fernández Guardia para varias personas estudiantes, docentes y egresadas en las categorías de actuación, dirección y diseño (ver nota: Escuela de Artes Dramáticas brilla en los Premios Nacionales de Cultura).

En lo que respecta a los Premios Nacionales de Literatura Aquileo J. Echeverría, destacó el premio a Mejor Novela para Más allá del río, de la connotada académica Emilia Macaya, quien desarrolló una muy amplia labor docente en esta Universidad. Ese premio además fue compartido con Como sobrevivir una tormenta extranjera, de Larissa Quesada, obra publicada por la Editorial UCR.

El premio al mejor ensayo se lo llevó el profesor de la Escuela de Filosofía Camilo Retana, por Enseres: esbozos para una teoría del disfraz.

Mientras que el Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural 2020 fue otorgado a Marco Vinicio Méndez Coto, por su obra “Agresión externa y seguridad regional: perspectivas desde Ecuador y Costa Rica”. Méndez Coto es profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA) y forma parte del Comité Editorial del Observatorio de Política Internacional (OPI), un proyecto conjunto entre la UNA y la UCR.

En próximas ediciones de UNIVERSIDAD, se ofrecerán notas más específicas respecto de los reconocimientos en las áreas de danza, literatura, artes visuales e investigación cultural.

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