Marielos Fonseca, directora Teatro Melico Salazar

“Soy actriz, y la gente: pero, ¿en qué trabajás?”

Directora del Melico Salazar pone en perspectiva el X Encuentro Nacional de Teatro

Marielos Fonseca apunta que, cuando la gente le pregunta en qué trabaja y ella contesta: soy actriz, la vuelven a interpelar con un: “pero, ¿en qué trabajás?”

“Yo creo que no hay una persona que haga teatro a la que no le hayan hecho esa pregunta”, afirma con la certeza de quien ha trabajado por, para y con las artes escénicas a lo largo de más de 30 años.

En entrevista con UNIVERSIDAD, la directora del Teatro Popular Melico Salazar en las dos últimas administraciones -trascendiendo así los colores partidarios y las purgas clientelistas- pinta un panorama halagüeño de las artes dramáticas costarricenses, aunque, con el buen tino que la caracteriza, sopesa los vacíos y retos del sector.

A propósito del X Encuentro Nacional de Teatro (ENT) que se celebra del 3 al 15 de octubre en cinco sedes en San José con presentaciones de 15 grupos entre nacionales e  internacionales, Fonseca señala que queda mucho por hacer en los distintos ámbitos del movimiento teatral, “como nuestras garantías sociales y el respeto a la profesión”.

Jueves 5: “Diluvios… recuerdos de un migrante” de Fabio Pérez & Andy Gamboa Arte escénico se presenta en el Teatro 1887 a las 8 p.m.

Uno de los recelos que expresa es no estar segura de que “los teatreros queramos seguir trabajando en cualquier cosa y que el teatro sea nuestro hobby”, ya que aún cuando son profesionales no tienen tiempo para la investigación y la formación, para leer.

“Yo me alejé del teatro antes de que llamaran al Melico porque cuando me di cuenta me estaba aprendiendo el texto en el carro. Tenía que producir para vivir y en la noche para ser actriz, y yo dije ¿qué es esta falta de respeto? No quiero subirme al escenario así”, confiesa aún asombrada.

Fonseca señala como tarea urgente encontrar la manera de mejorar las condiciones laborales, formativas y creativas del gremio, “aunque nosotros no lo vivamos; que las próximas generaciones tengan un lugar más sólido para que se les respete”.

Uno de los aportes que la directora del Melico Salazar promueve en ese sentido es el ENT, que  desde hace diez años fue creado con el objetivo de visibilizar a los grupos independientes y facilitar un espacio para la capacitación y reflexión inexistentes.

De los tres componentes, la reflexión “es el que más ha costado y para este encuentro es el más fuerte”, destaca Fonseca, al recordar que la primera actividad realizada en el marco del Encuentro, “aparte de los panelistas habíamos tres personas”.

El montaje El Cartógrafo de Entrecajas Producciones Teatrales clausura el ENT, el domingo 15 de octubre a las 6 p.m. en el Teatro Melico Salazar

Fonseca y su equipo de producción no han desfallecido hasta lograr posicionar los talleres de reflexión y capacitación que para esta edición son 25 en total, impartidos por especialistas nacionales e internacionales de la talla de los chilenos Javier Ibacache y  Loreto Monsalve, el argentino Toto Castineiras  y los cubanos Rubén Darío Salazar y Zenén Calero, entre otros.

La actriz explica qué, a raíz del área de reflexión del ENT nace la revista Encuentro,  con la intención de saldar en alguna medida la ausencia de documentos históricos sobre el teatro costarricense.

Asimismo, el encuentro programa espacios devolutivos donde invitados especiales realizan una crítica constructiva a algunos grupos participantes del ENT.

La programación de este año además incluye un seminario de dramaturgia con el mexicano Luis de Tavira, encuentros con Juan Mayorga, por un lado, y con Agitep, por el otro, y dos conversatorios, uno con la red de teatro comunitario y otro con los estudiantes de las escuelas de teatro.

Fonseca se muestra agradecida de haber asumido la dirección ejecutiva del TPMS y generar una gestión internacional que posiciona a Costa Rica en Iberoamérica a tal punto de que fue escogida para la presidencia de Iberescena a partir de marzo, por unanimidad.

“Hemos sido constantes. Somos muy sólidos en los pagos, somos muy responsables. Nuestro país tiene un nombrecito en Iberoamérica, porque desde el Estado hemos estado haciendo la fuerza para estar ahí”, resumió.

¿Cuáles son los vacíos en el sector teatral?

-Son tres vacíos: la dramaturgia, la dirección y la gestión independiente. En dramaturgia yo no sabía si la gente estaba escribiendo, cuántos, solamente que “Tinta en serie” publica cada tanto. No hay una escuela de dramaturgia, los dramaturgos no están organizados  y basta abrir la cartelera para ver que casi no se monta dramaturgia costarricense.

Esa fue la motivación para dar talleres y seguimiento a los que vienen a los talleres. Acabamos de cerrar el certamen de dramaturgia que era el sello que le quería poner a todo el esfuerzo alrededor de este tema y recibimos 45 textos. La información que nos dio es que hay gente interesada en escribir y que la dramaturgia sigue siendo importante para el sector.

¿Cómo se realiza la curaduría del Encuentro?

-La premisa ha sido: poner lo mejor que hay, no lo que hay. Este año teníamos presupuesto para 12 grupos y solo se escogieron 10 de 43 que se inscribieron como candidatos, tomando en cuenta un grupo del Taller Nacional de Teatro que trabaja con chicos con síndrome de Down. El teatro nuestro todavía es muy de palabra, muy dicho, muy obvio.

¿Hay problemas de actuación?

-Yo creo que no.

Pero decís que nuestro teatro es muy “dicho”…

-El teatro que escogemos para hacer, no somos experimentales.  Lo que hacemos es formar intérpretes en las dos escuelas, ahí no se forman directores ni dramaturgos ni gestores.

¿Eso es un indicador de por dónde debería ir la academia?

-Los estudiantes se cuestionan sus currículos, lo que ellos necesitan y reciben. No significa que no lo han hecho bien, porque tenemos buenos actores y buenas actrices, pero las propuestas no son arriesgadas -aunque algunas sí-. Nosotros en la dirección del TPMS de este año decidimos apostar por la dramaturgia con los talleres que dieron Fabio Rubiano (Colombia), Jorgelina Cerritos (Guatemala) y ahora en el ENT con Juan Mayorga (España), que lo dará a la generación después de (Samuel) Rovinski: Anita Istarú, Arnoldo Ramos, Sergio Masís, que no va a talleres, que ha escrito mucho y podría sacarle un provecho muy grande. Los artistas costarricenses no estamos acostumbrados a seguirnos capacitando.

A nivel dramatúrgico no debemos ser tan endógenos…

-No solo los dramaturgos, también los actores y los directores. Hemos estado muy aislados en Centroamérica, y Costa Rica con una diferencia en la institucionalidad cultural, en recursos si la comparamos con el resto de la región. Estamos viviendo una época con programas como Iberescena que permiten esas alianzas y conocimientos. El artista debe salir del país. En general, los costarricenses no leemos y el sector teatral no es la excepción. Ese esfuerzo de traer a esas figuras iberoamericanas, porque difícilmente nosotros vamos a ir a ellos, ha fortalecido al sector que dice: gracias. También hemos procurado que los espectáculos que inauguran y clausuran el Encuentro sean de festival, potentes.

¿Cómo se asume la gestión teatral?

-El Estado está pero la base son los grupos que trabajan con sus propios emprendimientos. Yo tengo fe en las nuevas generaciones. No dependen del Estado como nuestras generaciones; emprenden sus propios proyectos, es una generación más arriesgada, que va a provocar un cisma cuando llegue a las instituciones. El otro día conversaba con los chicos de Agitep y ellos se plantean producir sin Proartes, sin Iberescena, sin las concertadas. Y se preguntan: ¿lo hacemos o no? Y la respuesta es: hay un sector que lo hace y otro que cerró la puerta de su casa porque estaba acostumbrado a que lo llamaran.

¿Qué otras formas hay de gestionar las producciones?

-Hay países donde la gestión ha avanzado mucho porque tiene una plataforma estatal de leyes a su favor para producir; están las concertadas, fondos con más dinero con el que se pueden aumentar más líneas de apoyo para grupos diversos.  Pero nosotros con los cuatro colones que tenemos no lo logramos hacer. Tenemos que encontrar la fórmula de cómo gestionar plata con el sector privado.  La responsabilidad de las empresas debe pasar por el teatro.

¿El ENT procura la búsqueda de nuevos públicos?

-Este es el tercer año que le damos énfasis a un taller de creación de nuevas audiencias. El público nuestro es selecto, nunca vamos a ser masivos, no vamos a ser como la música, y hay que formar a la gente, hay que enseñarle a disfrutar del teatro. Para este encuentro viene el chileno Javiera Ibacache que ha hecho un trabajo impresionante  a nivel de audiencias y está diseñando la estrategia del Teatro Nacional de Perú. Es una búsqueda no solo desde la institucionalidad sino del grupo independiente que debe preocuparse por cuál público va a llevar.

¿Entonces, cómo atraer más público a las salas del ENT?

-Con la creación, estrategia y gestión de públicos en lo que estamos en pañales. Estos talleres vienen a ser como una campanita. En el Melico opté por llenar el teatro, se les cobra un precio módico, y a las escuelas urbano-marginales se les da cortesía. Hicimos un librito informativo, con ilustraciones de acuerdo con la edad del chico en el que se describe cómo nace el teatro, qué es teatro griego, qué es un tramoyista, un actor, por qué debo pagar.  Lo que sí es cierto es que nos faltan estudios de cuál es el público que viene a las salas. Se han hecho un par, el que hizo Red Cultura y el de Iyahaly Somarriba con danza. Nos hace falta saber cómo son los públicos de las salas que administra el Melico porque son muy distintos, cuál es la publicidad que debo usar para cada uno. Esa información es a ojo de buen cubero, no hay nada sistematizado.


En escena

Qué: Encuentro Nacional de Teatro

Quiénes: 10 grupos nacionales, 3 internacionales y  2 institucionales

Sedes: Teatro Melico, Teatro 1887, Teatro La Villa, Plaza de la Cultura y Parque Desamparados

Cuándo: del 3 al 15 de octubre

Precio: 5 mil colones general, oferta 3 x 4


 

(Créditos: Foto: cortesía ENT)

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