Gimnasio Universitario cancela membresía a estudiantes por uso de audífonos y celulares

Usuarios proponen que la administración se desligue legalmente ante daños materiales y les permitan usar los dispositivos móviles.

“Sírvase la presente para informarle que su membresía será cancelada, debido a que no cumple con el punto (…) en donde se prohíbe el uso del teléfono celular y audífonos en el gimnasio”, cita el correo electrónico con el que la administración del Gimnasio Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR) le notificó a tres estudiantes que no podían seguir haciendo uso de las instalaciones.

Jordy Borbón y Daniel Ovares, quienes cursan la carrera Ingeniería Civil, así como Stuar Tencio, de Ingeniería Química, no pudieron volver a ejercitarse en las instalaciones del Edificio Saprissa, a pesar de que no existen pruebas por escrito de que utilizaron sus audífonos de forma reincidente.

“Ya uno no sabe si en cualquier momento lo van a echar. Lo que le pasó a Stuar recogiendo firmas nos puede pasar a nosotros”, Miryam Badilla, estudiante de Derecho.

El artículo 24, que regula el uso de celulares y audífonos dentro de las instalaciones, se implementó a partir del 1 de mayo de 2019, luego de que el celular de un usuario fuera impactado por una pesa mientras realizaba su respectiva rutina. Ante esto, la administración decidió prohibir el uso de estos aparatos, con el objetivo de evitar que la situación llegara a repetirse.

Según Gerardo Corrales, jefe de la Unidad de Programas Deportivos, Recreativos y Artísticos de la UCR, al reformar la normativa, se realizó una campaña de entrega de volantes y se comunicó de forma personal la nueva restricción. Sin embargo, un grupo de ocho estudiantes que se reunió con UNIVERSIDAD asegura que los papeles no se le entregaron a todos los usuarios y se cuestionan por qué para cancelar membresías se usa el correo electrónico y para la difusión de esta regla no.

La reforma al reglamento del gimnasio generó incomodidad, por lo que el 6 de mayo redactaron una carta dirigida a Corrales, en la que expresaron su molestia y proponiendo variaciones al nuevo artículo del reglamento interno.

La carta, que fue entregada 15 días después y firmada por 95 personas, pide que el reglamento se reconsidere y cambie a: “El gimnasio no se hace responsable  de daños a teléfonos, audífonos u otros equipos multimedia que el usuario decida utilizar durante su rutina”.

El debido proceso

La administración explicó que, cuando alguna persona ignoraba el artículo 24, se debía realizar un llamado de atención verbal en tres ocasiones por parte de los instructores y del personal de recepción. Luego, si continúa desacatando el reglamento se le envía un correo electrónico en el que se indica que no podrá hacer más uso del servicio.

Según los denunciantes, este proceso no se cumplió en ninguno de los casos de Borbón, Tencio y Ovares, ya que no se les advirtió de manera previa, antes de informarles la cancelación de su suscripción.

“Yo seguí usando audífonos, no me decían nada y nunca me dieron el papel. Hasta que un día llegué con los audífonos puestos y me dijeron que no podía usarlos, entonces los metí dentro de la ropa. Al siguiente día me llegó el correo de suspensión de la membresía”, recordó Ovares.

Otra de las quejas expuestas en la carta es que el malestar de los usuarios no se tomó en consideración. Luego de establecer esta norma y cada vez que alguien se refería al artículo, le decían que su reclamo debía hacerse siguiendo el debido proceso, dirigido a las autoridades oficiales.

Los universitarios acudieron a la Federación de Estudiantes de la UCR y solicitaron reunirse con Sedalí Solís, directora de la Oficina de Bienestar y Salud. Además, llevaron el caso a Vicerrectoría de Vida Estudiantil, a través de una carta firmada por más de 150 usuarios, con el objetivo de buscar respuestas, pero en ninguna de las instancias recibieron alguna.

“Nosotros hacemos el debido proceso para pedir que lo reconsideren y lo cambien, les pusimos una propuesta de normativa donde ellos simplemente se desliguen legalmente. Nadie nos da respuesta y somos nosotros los que pagamos por el servicio. Hablan del debido proceso y no lo siguen”, mencionó Myriam Badilla, estudiante de derecho.

El caso de Stuar Tencio es diferente a los otros. Stuar, acostumbrado a asistir en más de una ocasión por día al gimnasio, el 5 de julio realizó su rutina matutina sin saber que, mientras se encontraba haciendo uso de las instalaciones, recibiría la notificación (vía correo electrónico) de su suspensión. Tencio finalizó su práctica deportiva, dejó sus pertenencias en el casillero y se retiró a clases de danza, como acostumbraba.

Horas después, regresó y aprovechó para recolectar firmas porque querían solicitar ayuda en otras instancias, pero una vez ahí, la recepcionista le informó que ya no tenía derecho a ingresar al lugar, porque había utilizado audífonos.

“Se acerca una de las encargadas y me dice que tengo que desalojar el gimnasio y yo le pregunto por qué, me dice que por la regla número 24, pero yo le enseñé que no los estaba utilizando (audífonos), a lo que me respondió: es que vos no podes firmar esta carta dentro del gimnasio”, relató Tencio.

Los estudiantes creen que es peligroso que la administración utilice la suspensión de la membrecía en busca de deshacerse de las personas que han recogido firmas, dado que la molestia es general y de manera unánime expresan que el rendimiento individual mejora con la música que cada uno elija.

“Ya uno no sabe si en cualquier momento lo van a echar. Lo que le pasó a Stuar recogiendo firmas, nos puede pasar a nosotros”, declaró Miryam Badilla, estudiante de derecho.

Los usuarios acostumbran utilizar el celular para llevar un registro digital en el avance en aumento de cargas y repeticiones de cada ejercicio, así como cronómetro o herramienta de revisión técnica al realizar una rutina nueva. Los audífonos les permiten escuchar la música de su gusto, con el fin de aumentar el desempeño y la motivación de cada uno.

Otro aspecto que genera inconformidad es la ausencia de un datáfono en el área de cajas, ya que la mensualidad se puede cancelar en efectivo o por medio de una transacción electrónica a una cuenta del Banco Nacional.

Ante esto, Corrales explicó que no utilizan ese método para evitar el costo de comisión y así no subir el precio de la mensualidad y aseguró que mantendrán la disposición implementada a inicios de mayo.


Warning: file_get_contents(https://graph.facebook.com/?ids=https://semanariouniversidad.com/bloque1/gimnasio-universitario-cancela-membresia-a-estudiantes-por-uso-de-audifonos-y-celulares/): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 403 Forbidden in /home/alfred06/public_html/wp-content/themes/abomb-child/elements/element.php on line 80
0 comments