Los senderos se bifurcan en el jardín

“Europa es un jardín. Hemos construido un jardín. Todo funciona. Es la mejor combinación de libertad política, prosperidad económica y cohesión social que la humanidad ha podido construir”, decía en trance el jefe de la diplomacia europea, el español Josep Borrell, el año pasado. Pero recorrer ese jardín parece que ya no es tan seguro o cierto como él y sus compañeros quisieron imaginarlo.

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